La quiebra de Thomas Cook enciende las alarmas y deja turistas en quince hoteles de la Costa

Hotel Amaragua, en el que se concentra el grupo mayoritario de clientes de Thomas Cook en la Costa. /Salvador Salas
Hotel Amaragua, en el que se concentra el grupo mayoritario de clientes de Thomas Cook en la Costa. / Salvador Salas

Los hoteleros cifran en 750 los clientes de este touroperador en la provincia y elevan a dos millones la deuda con estos establecimientos

Pilar Martínez
PILAR MARTÍNEZMálaga

La quiebra del touroperador más antiguo del mundo y el tercer gigante de los viajes enciende las alertas en el turismo. La caída, tras 178 años de actividad, preocupa en una industria que es consciente del impacto y los daños colaterales que generará más allá de las cifras de afectados, que en el caso de la Costa del Sol tiene poca incidencia. El sector se pone en modo alarma y advierte del nuevo escenario que se abre en la distribución de viajes y de la situación de casi monopolio en la que se queda TUI, tampoco ajena a las consecuencias que en estos grandes grupos están provocando las nuevas formas de viajar pese a los esfuerzos realizados en los últimos años para amoldar sus férreas estructurales empresariales al dinamismo que precisa el viajero y que encuentra en los nuevos portales, que con igual o mayor dimensión operan con unos costes difíciles de competir.

Mientras en España la desaparición de Thomas Cook dinamitaba la actividad turística y cercenaba todas las previsiones en las islas Canarias y Baleares, en la Costa del Sol apenas quince hoteles tienen contratos con Thomas Cook. Los últimos datos recabados por la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos) elevan a 750 los clientes de este operador que disfrutan de sus vacaciones en la provincia en el momento de la quiebra, comunicada en la madrugada de ayer. El presidente de este colectivo, Luis Callejón Suñé, explicó que barajan que este gigante de los viajes tenía previsto comercializar en la Costa entre 5.000 y 10.000 paquetes turísticos desde el pasado mayo y hasta diciembre, de los que el grueso se ha consumido en los meses fuertes del verano. De modo que cuando ha cesado su actividad las cifras apuntan a que se queda en 750 afectados, que, por otra parte, en este caso no tendrán que ser repatriados porque disponen de billetes para volar en diferentes compañías. Y es que Thomas Cook dejó de operar vuelos en el aeropuerto de Málaga hace un par de años. Sin embargo, la quiebra deja una deuda de unos dos millones en los establecimientos malagueños.

El grupo más voluminoso de clientes se encuentra en los hoteles de Torremolinos de la cadena MS Hoteles, cuyo presidente, Miguel Sánchez, ha cifrado en unos 120 turistas procedentes de Alemania, Holanda, Bélgica y Reino Unido. Aseguró que desde primera hora intentaron contactar con ellos, pero que ha sido imposible porque se encuentran disfrutando de la playa y de las excursiones organizadas. Todos ellos tienen garantizadas la vuelta a sus países al volar con distintas aerolíneas que nada tiene que ver con la que ha cesado su actividad. De hecho, Sánchez aseguró que precisamente ayer tenían previsto su regreso ocho clientes, que se desplazaron en avión sin problema. «En la Costa hay una escasa incidencia, pero sí que tenemos viajeros a los que hay que atender en estas circunstancias y a los que hemos dado una prioridad para darles respuesta a cualquiera de sus inquietudes ante los acontecimientos», dijo, para señalar que desde la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) han remitido un comunicado a la Federación de Hoteles de Andalucía para recabar un listado de afectados y evaluar el impacto y adoptar medidas. En este sentido, el presidente de la Asociación de Agencias de Viajes de Andalucía, Sergio García, recalcó que «todos los turistas están cubiertos por la normativa de viaje y su repatriación está asegurada».

La quiebra marcó las agendas del sector. María Francisca Peñarroya, directora general del resort Holiday World, uno de los grandes complejos de la Costa y que tiene contratos con Thomas Cook, explicó que se convocó una reunión de urgencia y que, tras comprobar que no tenían clientes de este gigante alojados en el resort, se han puesto manos a la obra para evaluar el impacto económico de las facturas a dos semanas vistas que quedarán pendientes. «Del resto estamos al corriente de pago», dijo, una situación que confirmaron hoteleros.

También el presidente de Turismo Costa del Sol, Francisco Salado, arrancó el día con el sobresalto de esta quiebra, tras lo que de forma inmediata activó la creación de un grupo de trabajo para medir el impacto y se puso en contacto con la cónsul británica que le confirmó que el touroperador tenía programados desde septiembre hasta diciembre 395.000 plazas aéreas en España y ninguna de ellas en la Costa. Pese a ello, Salado mostró su preocupación. «Se trata de una mala noticia, preocupante para el turismo en general al ser uno de los grandes touroperadores mundiales y más para el mercado británico, ya que se suma la incertidumbre por el 'Brexit'. No es una noticia buena», insistió.

Y es que la situación de la Costa del Sol nada tiene que ver con el impacto que la caída de este operador tiene en las islas Canarias y Baleares, que concentran la actividad del mismo en España. De hecho de las más de 850.000 plazas que el operador preveía operar entre el pasado mes de mayo y diciembre en España. De esos asientos, más de 650.000 están concentrados en estas islas. Entre los once destinos españoles más importantes de Thomas Cook no aparece la provincia malagueña y sí, por ejemplo, Almería, donde tenía programadas desde el pasado mayo y hasta diciembre más de 34.000 plazas aéreas, según los últimos datos de Mabrian Technologies. Las cifras constatan la dimensión de una quiebra que se produce en un momento en que la Costa tiene una escasa dependencia de los grandes touroperadores, teniendo en la actualidad mayor protagonismo TUI y Jet2.com.

Sin embargo, José Carlos Escribano, vicepresidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) y presidente del Foro de Turismo Costa del Sol, explicó que aunque en el destino no tenga un gran impacto directo la desaparición de Thomas Cook «es una mala y preocupante noticia para el sector turístico. La quiebra rompe los esquemas y deja prácticamente en situación un monopolio a TUI en la distribución de viajes y eso no es bueno y, a buen seguro, provocará efectos colaterales en la industria turística».

Preocupación

Por su parte, el vicepresidente de la Junta y Consejero de Turismo, Justicia, Regeneración y Administración Local, Juan Marín, aseguró que «estamos preocupados por estas noticias». Declaró que se han puesto en contacto con la secretaria de Estado de Turismo, Isabel Oliver, que ha transmitido que están en línea con el Gobierno británico para garantizar el regreso de todos los viajeros afectados por la quiebra de esta empresa. Afirmó que también están en comunicación, a través del presidente del Consejo de Turismo de la CEA, Miguel Sánchez, con los empresarios. «La caída de Thomas Cook no tiene un impacto en Andalucía tan importante como en Baleares o en otras comunidades, pero sí que estamos a la expectativa de ver si se nos convoca a una reunión en Madrid con el Ministerio para seguir avanzando en devolver la normalidad a una situación que afecta al turismo, que es un motor económico para Andalucía y para el conjunto de España. Se trata de una compañía internacional que evidentemente no esperábamos este desenlace final», aseguró Marín. Esa cita con el Gobierno central se producirá hoy.

Asimismo, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, explicó que para conocer los efectos en la ciudad de la quiebra del touroperador Thomas Cook, el más antiguo del mundo, se está trabajando desde el área de Turismo con la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos) para ver si hay hoteles de Málaga donde puede existir afectación. Confirmó que en principio «en los once destinos más afectados no figura ni la ciudad de Málaga ni la Costa del Sol», lo que ha calificado de «buena noticia dentro de la mala noticia a nivel mundial y también a nivel de imagen para Reino Unido que supone la quiebra del touroperador Thomas Cook». El alcalde transmitió un mensaje de tranquilidad al sector: «Tengan la seguridad de que lo que podamos hacer nosotros, lo haremos; y lo hará también el Gobierno español y andaluz, seguro, de garantizarles el máximo apoyo para cobrar lo que le deben».

Lo cierto es que las consecuencias globales del cese de la actividad de este decano de los viajes están aún por medir y por llegar.