La Virgen del Rocío recorre el barrio de la Victoria por Pentecostés

La Virgen del Rocío, durante su cortejo. /Eduardo Nieto
La Virgen del Rocío, durante su cortejo. / Eduardo Nieto

La Novia de Málaga se reencuentra con sus devotos con motivo de su festividad

JOSÉ MIGUEL RAMÍREZ

La Victoria esperaba a su Virgen del Rocío, que un año más, volvía a recorrer las calles más recónditas para visitar a todos los vecinos del barrio. De esta manera, se recupera la procesión gloriosa de la Virgen, que fue interrumpida el año pasado por la participación de María Santísima del Rocío Coronada en la magna mariana. Dicha efeméride tuvo lugar el 26 de mayo de 2018, en honor a la patrona de Málaga, Santa María de la Victoria.

Las calles estaban perfectamente engalanadas ayer para aguardar la llegada de la Virgen. Banderas, guirnaldas y flecos se vislumbraban por la zona de Lagunillas y la Victoria. Los devotos esperaban apostados en las puertas de la casa hermandad, situada en la calle Párroco Ruiz Furest, a que el reloj marcara las 18.30 horas de la tarde.

En ese instante, las puertas se abrieron y el cortejo, formado por 165 hermanos con cirio, insignias y acólitos, comenzó a salir de forma ordenada hacia la Plaza de la Victoria. La Escuela de Música de la Cofradía del Rocío fue la banda encargada de entonar los sones tanto a la salida con en el encierro de la Virgen. A su salida, a causa del viento, la mantilla quedó enganchada en su halo de coronación, problema que fue rápidamente solventado. A su llegada a la calle Alonso Benítez, el alzacable desprendió unos farolillos que cayeron sobre la Virgen pero que también fueron rápidamente retirados.

Durante todo el recorrido, la Banda de la Esperanza fue la que acompañó musicalmente al Rocío, recuperando la marcha 'Novia de Málaga' de Gabriel Robles. La Virgen lucía espléndida con una réplica de Santa María de la Victoria en el frontal del trono. El exorno floral estaba compuesto de rosas, orquídeas, nardos, delfiniun lisianthus, rosas pitiminí, alelíes y peonías en tonos rosados y blancos, gracias a la labor realizada por la floristería Andalucía.

Durante toda la tarde, se vivieron momentos repletos de fervor. Ejemplo de ello fue la tradicional petalada en la calle Alonso Benítez en Lagunillas por parte del grupo joven de la Cofradía, o en calle Lagunillas a los sones de 'Ros Coeli Regina Mundi'. Momentos especialmente emotivos fueron el transitar de la Virgen del Rocío por el Jardín de los Monos tras recibir una lluvia de arroz o el paso por la calle Berlanga, en la que otra gran lluvia de pétalos brotaba desde los balcones aledaños. Poco a poco, la luz de las velas iluminaban el rostro de la Virgen, que avanzaba recreándose por las calles próximas a su Casa Hermandad.

María Santísima del Rocío fue retirada del culto el pasado 30 de abril para ser sometida a una restauración por Luis Álvarez Duarte. El artista se ha encargado de recuperar el aspecto original de las manos de la Virgen tras el percance sufrido el pasado Martes Santo. Durante esa jornada, cuando se estaban encendiendo los cirios de su candelería con la caña provista del pabilo, la mecha rozó una de las mangas del vestido y provocó un pequeño incendio que afectó a la policromía de la mano izquierda de la Virgen. Por tanto, esta ha sido la primera vez que la sagrada imagen procesionaba tras dicha restauración.

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