Tradiciones en torno a Belén

Celebración del Belén Diocesano del año pasado. :: s. fenosa/
Celebración del Belén Diocesano del año pasado. :: s. fenosa

Numerosos malagueños aprovechan el puente festivo para recrear en sus casas el nacimiento «más humilde pero universal de la historia»

BEATRIZ LAFUENTE / LOLA RANDO MÁLAGA.

Son muchas las familias que aprovechan este puente de la Inmaculada para colocar el Belén y recrear así en sus hogares «la escena del nacimiento más humilde, pero el más universal de la historia». El sacerdote Manuel Gámez explica que, cuando se «aproximan las navidades, en las familias cristianas se presiente la más pura alegría en torno a los belenes. La escena del nacimiento suele reproducirse con graciosas figurillas de barro, montes de papel y agua de cristal. En los belenes del pueblo cristiano hay un punto de atracción, en torno al cual gravita un pequeño mundo de fantasía: el establo y en el establo, el pesebre donde, en medio de dos animales yace el verbo encarnado».

Tradicionalmente, el nacimiento se monta el 8 de diciembre, día de la Inmaculada, y se desmonta el 2 de febrero, día de la presentación de Jesús en el templo; aunque normalmente las familias lo quitan el 7 de enero, cuando acaban las vacaciones por estas fiestas.

Las dimensiones de cada Belén irán condicionadas por el sitio en el que vaya a ser montado, sus dimensiones, y por el número de figuras que se incluyan, pero en todos ellos hay una escena central: el Misterio, compuesto por la Virgen María, San José, el Niño Jesús, el arcángel San Gabriel, el buey y la mula. A partir de aquí se van añadiendo las diferentes figuras, como explica Gámez: «Hacia el establo convergen todos los caminos, enderezados y allanados para que los hombres lleguen sin tropiezos al niño que es el «único camino, verdad y vida». Y, claro, los más diestros, los primeros en encontrar esta ruta, suelen ser los humildes: unos pastores, gente sencilla del pueblo, en graciosos grupos, van hacia el portal. Cantan y saltan de alegría: «¡Ha nacido el Salvador!». En lo íntimo de su corazón perciben el mandato: «Hijos de los hombres, bendecid al Señor». Sus voces se asocian a los ángeles del cielo «que alaban al Señor».

Unos Magos se acercan...

Otra parada obligatoria en la representación del nacimiento del Señor son los magos «que se acercan por la llanura del desierto de serrín. Cabalgan sobre camellos ricamente enjaezados. La abigarrada caravana tuvo dificultades en acertar con el camino: se interpuso Herodes; pero al fin, atinaron con la ruta de Belén. Una estrella de papel de estaño, ingenuo remedio de las que en el cielo bendicen al Señor, les sirve de guía seguro. El itinerario se les hace fácil, porque dóciles a la luz de la estrella, allanaron antes las sinuosidades de su corazón y no se dejaron crecer con la soberbia de la ciencia que hincha. Llevan al niño el tesoro de sus dones, porque solo «los sanos y humildes de corazón pueden alabar a Dios». Y otro elemento que no suele faltar en los belenes colocados en las casas es el cielo azul con luna y constelaciones de oropel. Y es que los belenes siempre tienen cielo de luna, porque el verdadero sol, engendrado en los resplandores de los santos, antes que el lucero de la mañana, dejó el cielo y yace en el pesebre».

Una abuela cuenta a su nieto cómo Belén fue testigo de uno de los acontecimientos más relevantes en la historia del mundo cristiano: la Natividad de nuestro Señor Jesús. Con esta escena arranca la visita al Belén Viviente que la Diócesis de Málaga organiza junto con la Fundación Victoria y Casa Diocesana Málaga, que estará abierto al público el próximo 15 de diciembre desde las 10.00 a las 18.00 horas. Este año, por primera vez, se ha abierto a todos los centros educativos de la provincia de Málaga.

Más de cien figurantes

Más de un centenar de figurantes, miembros de la comunidad educativa del colegio diocesano Padre Jacobo de Málaga, ultiman con esmero los preparativos del Belén Viviente Diocesano, donde los asistentes se convertirán en espectadores que interactuarán con alumnos, desde los tres años de edad, y profesionales de Padre Jacobo, al recrear momentos singulares de la Natividad, como la Anunciación del Ángel a María; la visita de María a Isabel; el nacimiento del Mesías y la llegada de pastores y Reyes de Oriente para adorarlo. Además de visitar el Belén, los vistantes podrán disfrutar de actividades que se desarrollarán de forma paralela en las dependencias de Casa Diocesana Málaga. Así, se han previsto puestos tradicionales de castañas y productos navideños, castillos hinchables, taller de creación de adornos, circuito de actividades deportivas y karaoke, entre otras. Además, los componentes de pastorales y una charanga pondrán la nota musical de las jornadas interpretando villancicos navideños. Además, un paje real recogerá las cartas dirigidas a Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente y la Asociación de Voluntarios de Oncología Infantil (AVOI) de Málaga recepcionará juguetes que de manera solidaria entreguen los visitantes, para que ningún niño malagueño se quede sin su regalo en Navidad. Para que año tras año el Belén Viviente Diocesano sea una realidad se cuenta con entidades colaboradoras, las constructoras Grupo ORP y Arquitectura de Guardia y patrocinadores del evento, como el Ayuntamiento de Málaga y las empresas Gámez Pinazo, Famadesa, AVOI, El Pimpi, Diamante Limpiezas, Vasco Informática, Gross Dentistas, Microcad, La Estepeña, Savitur, Bodega Antigua Casa de Guardia y Autocares Vázquez Olmedo.

 

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