Tú a España, yo a Alemania

Estudiantes de FP Dual intercambian prácticas de empresas en Málaga y Colonia

Estudiantes alemanes, en un aula del IES Campanillas./
Estudiantes alemanes, en un aula del IES Campanillas.
FRANCISCO GUTIÉRREZ

La Europa sin fronteras que con mucho esfuerzo se está construyendo tiene en el intercambio de experiencias docentes y formativas una de sus manifestaciones más claras: estudiantes malagueños están en Alemania terminando su ciclo de práctica en empresas, mientras que otros tantos jóvenes germanos están en Málaga con este mismo propósito. En empresas del PTA como Dekra (la antigua AT4 Wireless), ANovo, Procad Studio, MIT School y el propio IES Campanillas están terminando su formación diez alumnos del GeorgSimonOhmBerufSkolleg. En Colonia se encuentran diez alumnos del IES Campanillas en empresas como Rewe Systems GmbH, Talanx Systeme AG, Cologne Intelligence, ZooRoyal GmbH, Computacenter AG & Co oHG. Los jóvenes alemanes terminan este viernes su estancia de cuatro semanas, mientras que los malagueños estarán en Colonia hasta el 13 de junio.

Michael Wulff es el tutor laboral del grupo de estudiantes alemanes. Les ha acompañado durante las primeras semanas en Málaga, aunque desde su empresa, Rewe, lleva años colaborando en este intercambio de alumnos con el IES Campanillas, que se encarga de buscarles las empresas en las que hacer las prácticas y el alojamiento. «He aprendido más de lo que esperaba», asegura Tobias Wholer, de 21 años. Su compañero Mario Herter, de 25, se lleva una impresión «tan buena» de Málaga que «me gustaría quedarme aquí». Los dos han estado en Dekra. En ANovo, un servicio postventa de reparación de productos electrónicos, están Vincent Schurmann y Florian Esser bajo la supervisión del responsable del área de reparación, José González: «No hay diferencia en el nivel de formación entre los estudiantes españoles y alemanes. En general vienen muy bien preparados, de hecho casi todos los contratados han pasado por estas prácticas», asegura. Melanie Koll hace sus prácticas en Procad y dice que «estoy aprendiendo mucho». Desde que en 2003 comenzó esta colaboración, el IES Campanillas ha enviado a más de cien alumnos. Alemanes han pasado unos 200. «Después de las prácticas, ocho jóvenes malagueños han encontrado allí trabajo», señala Sergio Banderas, coordinador de Erasmus+ del IES Campanillas.

En Colonia se encuentra Carlos Jurado, que estudia el ciclo superior Desarrollo de Aplicaciones Web en el IES Campanillas. Tenía claro su decisión de ir a Alemania. De hecho, fue una de las razones por las que se matriculó en este instituto, «por la tradición que tenían de enviar alumnos a realizar la FCT en países europeos». Logró incorporarse al proyecto Dual y ha realizado su formación acudiendo a AT4 Wireless durante los dos cursos del ciclo. «La guinda ha sido poder hacer la FCT en otra empresa y en Alemania», señala. Siete estudiantes (seis chicos y una chica) del IES Campanillas están haciendo las prácticas en distintas empresas en Colonia. Carlos Jurado y José Arroyo en Rewe Group, un grupo de venta al por menor y turismo con sede en Alemania, con presencia en 19 países europeos y 330.000 empleados. Él está en Rewe-System, que son los proveedores de soluciones centrales del Grupo Rewe cuando se trata de sistemas de información y telecomunicaciones. «Aún siendo estudiante en prácticas, me tratan como a uno más», afirma.

Experiencia recomendable

Pero en Alemania hay jóvenes de otros institutos. Es el caso de Ángeles Redondo, estudiante del ciclo superior de Integración Social en el IES Sierra Bermeja. Realiza sus prácticas en la ciudad alemana de Leipzig, «una ciudad preciosa», en la asociación Deutsch Spanische Freundschaft e.v., que trabaja con hispano hablantes, la mayoría latinos, pero también con refugiados sirios, de Afganistán o Irak. «Estoy aprendiendo muchas cosas; estoy muy contenta, y muy agradecida, me han acogido muy bien. Las personas con las que trabajo son mis amigos aquí. Desde el principio me ayudaron a integrarme», dice la joven desde Alemania. «La verdad es que me está gustando porque no solo estoy conociendo la cultura alemana, sino también la latinoamericana. Hay veces que me sorprendo a mí misma usando palabras o expresiones suyas». Aunque también reconoce que no logra adaptarse a los horarios: «No puedo almorzar a las 12», lamenta y echa mucho de menos las comidas: «Desde que llegué no he comido pescado, tiene una pinta un poco rara», dice.

Carlos Jurado considera esta experiencia tan positiva que «la recomiendo a cualquier alumno o alumna que esté realizando ciclos formativos. No hay por qué tener ningún tipo de miedo: abre la mente y nos hace más independientes», sostiene este joven de Torremolinos.

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