Libros escondidos contra Pokemon

En apenas 15 días una iniciativa altruista para buscar y prestar publicaciones en Málaga suma más de 2.100 adeptos

Vicente Moros, responsable de 'Cazadores de libros Málaga', en la biblioteca de su casa./
Vicente Moros, responsable de 'Cazadores de libros Málaga', en la biblioteca de su casa.
ISABEL MÉNDEZMálaga

Pokemon Go ha conseguido que padres e hijos se lancen a las calles a buscar a los divertidos personajes del juego. La pregunta era ¿se podría lograr lo mismo en otros sectores? El reto parecía difícil, pero en Málaga se ha conseguido, y además con algo denostado en los últimos tiempos: la lectura de libros. El desafío ha atrapado ya a más de 2.100 personas en apenas 15 días y cada vez va a más, ya que engancha de media a un centenar de malagueños por día.

La idea se ha materializado, cómo no, a través de las redes sociales. Concretamente en Facebook, donde en el grupo Cazadores de libros Málaga, sus miembros intercambian obras de distinto tipo de una manera muy peculiar:a través del juego. Y es que los participantes ofrecen libros de manera altruista a los interesados animándoles a encontrarlos (y dejar otro en su lugar). Como pistas, en el muro del grupo incluyen fotos de la zona donde han escondido los volúmenes junto a su título. No hay limitación de tiempo para hallarlo, pero sí se pide que quien lo encuentre y lo coja lo anuncie en Facebook para que otros no sigan buscándolo.

La ciudad de Bruselas fue la primera, que se sepa, en poner en marcha esta caza de libros. Aburrida de ir con sus pequeños a buscar Pokemon, a una madre se le ocurrió jugar a esconder libros para saber cuál sería la respuesta. De eso hace ya unos tres meses, y el grupo que se originó en Facebook para seguir con el juego se acerca ya a los 80.000 miembros, según explica Vicente Moros, un valenciano afincado en Málaga desde hace años que es el artífice de haber traído a la capital este reto altruista.

Desde el día 1

«Me enteré hace poco de la historia y descubrí que no había nada parecido en Málaga, así que me animé a hacerlo después de ver que en ciudades como Sevilla tenía éxito (unos 12.000 miembros en menos de un mes), porque me parece una forma muy amena de promover la lectura», destaca Moros. La filosofía es «fomentar la lectura y compartir esos libros que tienes en casa guardados para siempre y que con un 99% de posibilidades sabes que no vas a volver a leer». Se decidió a recoger el guante y el pasado día 1 creó el grupo, en el que inicialmente formaban parte sus amigos y otros amigos de ellos pero en el que el boca a boca y el interés por esta original iniciativa ha hecho el resto. «Me ha impresionado mucho la respuesta de la gente, y lo que más me gusta es que hay personas de todas las edades», comenta orgulloso este periodista, padre de un niño de 10 años al que quiere inculcar su amor por los libros. Por este motivo, Moros apunta que también se esconden libros para los más pequeños, ya que su intención es que ellos «también participen y por supuesto lean».

Esto hace que cada día, como administrador del grupo, Vicente Moros deba dedicar buena parte de su tiempo libre a actualizar la página para informar de las nuevas cazas y liberaciones, ya que la idea es que cuando alguien encuentre un libro prestado deje otro a cambio.

Cómo funciona 'Cazadores de libros Málaga'

Dónde está. En Facebook, en la página Cazadores de libros Málaga . Al ser un grupo cerrado, para entrar hay que ser invitado por algún miembro o solicitar la inclusión.
A quién va dirigido. . A toda la familia, ya que la idea es promover la lectura entre todos y que padres e hijos participen conjuntamente en la búsqueda de los títulos escondidos.
Mecanismo. A través de fotos en la página de Facebook se informa de las obras que han sido ocultadas y dónde. Quien lo encuentre, debe avisar al grupo con el comentario «Cazado» y subiendo la foto al álbum «Libros CAZADOS» (en Información/Fotos/Álbumes/Libros Cazados/Añadir Fotos). Una vez que el cazador termina de leer el libro, tendrá que volver a liberarlo y repetir el proceso, para que continúe la rueda.
Presentación de los libros. Antes de esconderlos, hay que envolver los libros en plástico o meterlos en bolsas para evitar que se estropeen y poner en la primera página el nombre de quien lo ha leído, para llevar las cuentas, y especificar que se pertenece al grupo.

El artífice en Málaga no oculta cuál es su ambicioso ideal: «Convertir la ciudad en una biblioteca al aire libre», una bonita meta que marcha por buen camino de momento ya que, como él mismo reconoce, «en crisis la gente agradece mucho poder leer libros gratis».

La excelente respuesta a Cazadores de libros Málaga hace que más de uno le haya planteado seguir creciendo y lanzar por ejemplo «aplicaciones con GPSpara localizar los libros», según dice, o ir más allá de Facebook, pero de momento no se plantea innovaciones a corto plazo. «Me alegra mucho la respuesta que estamos teniendo en el grupo, pero hay que ir poco a poco», afirma.

En cambio, entre sus planes más inmediatos sí que figura realizar acciones puntuales en días señalados, como por ejemplo una suelta de obras infantiles en la celebración del próximo Día del Libro o participar en la Noche en Blanco. Mientras, reconoce que el interés por Cazadores de libros empieza a superar los límites de la capital puesto que asegura que le han contactado desde Rincón de la Victoria para interesarse por la idea así como desde Huelva y Londres, donde incluso querían que fuera el responsable de la página. La distancia lo hace imposible, así que sigue centrado en su grupo en Málaga, por el que cada día pueden moverse unos 25 libros de media de personas que demuestran que la lectura en papel no entiende de edad ni de modas.