'Swap' contra la contaminación textil

El IES Capellanía celebra una jornada de intercambio de ropa usada para concienciar sobre el impacto de la industria

'Swap' contra la contaminación textil
Fernando Torres
FERNANDO TORRES

En el instituto Capellanía de Alhaurín de la Torre han decidido pasar a la acción. En plena era de la concienciación contra la explotación laboral y la lucha por erradicar la contaminación, los alumnos de secundaria han invertido meses en preparar una jornada que se ha convertido en una filosofía y que se organizará todos los años. El día del 'Swap' (intercambio en inglés) se celebró en el tercer trimestre y, tras la valoración de los docentes y los estudiantes, se llevará a cabo cada curso como el epicentro del activismo social para acabar con el daño que produce en el medio ambiente y en la población laboral el uso descontrolado de la industria textil.

El 'Swap' es una tendencia importada de varios países sajones que consiste en intercambiar objetos para fomentar la reutilimzación. Los profesores Daniel Lerma y Cristina Ruiz fueron los que decidieron tomar las riendas del proyecto, amparándose en el apoyo de un grupo de alumnos de tercer de la ESO (de la clase D ) y más adelante con el esfuerzo del resto de los profesores, que terminaron por sumarse a la iniciativa.

«Todo empezó cuando vi un documental que se llama 'Fashion victims', de Jordi Évole; me tocó bastante y quería hacer visible las condiciones laborales en las que se encuentran los trabajadores y las trabajadoras de países como la India, Camboya o Vietnam», explica Ruiz. El episodio le hizo ver la poca preocupación a nivel general que existe sobre las personas que fabrican las prendas que utiliza la sociedad, así que empezó a crear un proyecto educativo con el que hacer algo al respecto. «Lo hemos trabajado sobre todo a través de dos documentales, primero con el de Évole y luego con 'Sweatshop', un reallity noruego que tuvo muchísimo éxito entre los adolescentes». Esta producción nórdica versa sobre tres blogueros con millones de seguidores y utilizan mucha ropa; la dirección del programa se los lleva a Camboya para que experimenten la realidad laboral de la industria textil. «Tuvo un gran impacto entre los alumnos», comenta Ruiz.

Además, dentro del proyecto, los docentes han pedido a los estudiantes que trabajen con diferentes noticias, «como la del derrumbe del edificio en Bangladesh, en el que hubo muchísimos muerto en el año 2013». Entre todos estos aspectos llegaron a un punto importante: «Ni siquiera yo sabía que la industria textil era la segunda más contaminante del mundo». Bucearon juntos entre la importante polución que generan las fábricas, encontraron informes y documentales que les hicieron ver el impacto ambiental que supone la ropa que se ponen día a día. «En uno de ellos explicaban que en China los ríos son más azules que en otros países, y es por el efecto de la producción de los pantalones vaqueros», añade la profesora.

A lo largo de los meses de trabajo, los alumnos han ido adentrándose en otros conceptos del mundo que les rodea, como la economía circular. Y fue indagando sobre este aspecto cuando decidieron hacer un 'swap'. «No es otra cosa que un intercambio, y se puede hacer de lo que sea», comenta Ruiz. «Hay gente que lo hace con juguetes o libros, es muy habitual en muchos centros». En este caso decidieron hacerlo de «ropa y complementos», aprovechando la cantidad de conocimientos que habían adquirido los alumnos sobre esa nueva realidad.

«El alumnado de tercero D informó al resto de los grupos del centro sobre todo esto que se había ido trabajando, y les invitaron a participar en el 'swap'». Además, crearon una cuenta en Instagram e invitaron a todos los alumnos del centro a que se hicieran seguidores. En este perfil comenzaron a publicar consejos y guías para evitar la contaminación en determinados ámbitos. Además, empezaron a promocionar tiendas de »comercio justo y segunda mano« de Málaga.

Día del 'Swap'

Mientras tanto, el grupo de tercero de la ESO empezó a recoger el material que los alumnos empezaban a llevar al centro: zapatos, ropa, bolsos, complementos... «Fuimos subiendo las fotos de lo que íbamos recibiendo a esta cuenta y cuando alguien traía algo le dábamos un ticket». En cada uno de ellos se escribía el número de prendas que se podría llevar el día del 'swap' a cambio de lo que había aportado. «Se celebró el 22 de mayo en horario escolar; los niños fueron bajando al aula y cogieron sus prendas de intercambio». La ropa sobrante se entregó a organizaciones benéficas.