El futuro del deporte se escribe en femenino

Aunque con aspectos por mejorar, las nuevas generaciones creen en la igualdad en el deporte

El futuro del deporte se escribe en femenino
MARINA RIVASMálaga

Hoy es uno de esos días en los que merece la pena pararse a pensar. Reflexionar sobre cómo hemos cambiado, cómo podemos mejorar y, sobre todo, hasta dónde queremos luchar por llegar. El camino de la igualdad no sólo lo construyen las mujeres, pero quizá si ellas no hubieran echo oídos sordos a las necedades de algunos hombres años atrás, las generaciones presentes no estarían aquí. Es así, en cualquier aspecto del día y a día y también en el deporte.

«¿Qué hacéis jugando?Iros a la casa a fregar platos. No sabéis ni coser», escuchaban a diario las jugadoras de la mejor generación del Málaga hasta la fecha, la que ganó el triplete en 1998, como María José Navarta. Futbolistas que no podían vivir de ello y que, como ella, incluso tenían que ocultar su pasión por este deporte para evitar críticas hasta de su propia familia. Al menos hasta que se dio cuenta de que no merecía la pena esconderse. Al igual que tampoco avergonzarse por correr con una de las típicas 'braguitas' de atletismo. «No estaba bien visto. Era duro en una sociedad machista (años 80-90), pero tenías que hacer oídos sordos a los comentarios», recuerda Toñi Rodríguez, atleta veterana y corredora de carreras de montaña que, además, demostró que con su valía podía lograr un cargo en una federación deportiva, como es la andaluza de atletismo, donde trabaja desde hace más de 20 años.

Sus historias no son únicas, pero sirven de ejemplo de una generación que allanó el camino para que, a día de hoy, las jóvenes promesas del país y, en concreto de la provincia, hayan encontrado menos impedimentos. Hablando con ellas, sus palabras e ideas resultan bastante alentadoras, más aún cuando va reduciéndose la edad. Las hay que les cuesta encontrar algún indicio de desigualdad en sus modalidades, y eso es todo un logro. Ahora a las mujeres deportistas se las mira con mayor respeto: «Te dicen qué guay hacer kárate. Sorprende, pero para bien», asegura la karateca María Torres. Opinión que comparte la jugadora de voley-playa Ángela Lobato, que dando un paso más allá, explica que en su deporte se valora por igual el profesionalismo, sin distinción de género.

Sin embargo, basta con rascar un poco sobre la superficie para darse cuenta de que no todo es tan idílico. En su deporte sigue habiendo distinciones por la ropa de competición e incluso por la distribución de los partidos, para que los masculinos coincidan con los horarios más potentes. En el caso de la jugadora de baloncesto Claudia Alonso, explica que aunque llegó a jugar en Segunda División nacional, las condiciones distaban mucho de las de los hombres. Y, según cuenta la remera Natalia de Miguel, a pesar de que ella siempre luchó por sus metas, muchas niñas reniegan de comenzar una trayectoria deportiva por miedo a que su cuerpo cambie.

Quizá esta sea la última y más complicada de las barreras, la de una misma. Las instituciones comienzan a apostar por la mujer deportista y estas han demostrado que pueden hacerse un hueco en el panorama internacional. Incluso, en la última década, las licencias femeninas se han incrementado en un 26,2%, frente a un 10,5% en las masculinas. Un dato que demuestra que la sociedad está cambiando, pero que todavía queda mucho trabajo por hacer, entre todos. Nunca es tarde para hacerles ver que ellas pueden llegar donde realmente quieran.

María José Navarta. Fútbol «Muchos no pensaban que a las mujeres nos gustara el fútbol»

María José Navarta (Algarrobo) es policía, pero todavía hay quien la recuerda jugando al fútbol. Formó parte del Atlético Málaga que lo ganó todo y pasó por insultos y menosprecios en una generación que allanó el camino al actual fútbol femenino.

-Del balonmano al fútbol…

-Sí, yo jugué en Primera de portera con el Vélez, pero me gustaba el fútbol. Un día jugué en un partido entre periodistas, políticos... Hasta Fernando Hierro estaba en mi equipo. Era contra el Málaga femenino, y Manuel Hernández Navarrete me acabó llamando para el equipo.

-Fue el equipo que ganó el histórico triplete, ¿hubo compensación económica?

-Nada, los trofeos, desplazamientos, alguna dieta...

-Ahora las hay que pueden vivir del fútbol...

-Ahora ya no juegan en barro y los padres llevan a las niñas a ver el femenino, y hacen cola para entrar en las canteras.

-¿Cómo se tomaron sus padres la decisión?

-Me compinchaba con mi madre y engañaba a mi padre para que no supiera que estaba viajando con el Málaga.

-Ya no le engañará...

-Me harté de esconderme y llevé a mi padre a un partido. Se dio cuenta de que jugaba bien y nunca me dijo nada más. Él, como muchos hombres, no pensaban que a las mujeres les gustara el fútbol, pero acabó muy contento.

-¿Llegó a recibir insultos?

-Lo típico: «Qué hacéis jugando, iros a la casa a fregar platos, no sabéis ni coser...». Una se acostumbraba, y ya está.

Natalia de Miguel. Remo «Mis compañeros me tratan como si fuera uno más del equipo»

Campeona de España y con preseas internacionales, la malagueña Natalia de Miguel, que se entrena para llegar a los Juegos de Tokio 2020, forma parte del equipo nacional de remo.

-Es la única mujer remera en el Centro de Alto Rendimiento de Sevilla...

-Sí, y mis compañeros me tratan como si fuera uno más del equipo, no por ser mujer me cuidan más o menos.

-¿Cuando comenzaba también se integró así de bien?

-La gente de fuera siempre piensa lo que quiere. Yo, por ejemplo, ahora también soy entrenadora, la única mujer del equipo del Labradores (Sevilla), y lo único que me ha llamado la atención ha sido una niña pequeña que me decía que si le engordaban las piernas dejaba de remar.

-Muchas niñas siguen dejando el deporte por ese tipo de cosas, ¿a usted pasó eso?

-Sí que es verdad que a muchas niñas les echa para atrás el deporte de competición a una edad. Yo no pasé por eso. Me crié en una familia que le encanta el deporte y me encantan los cuerpos atléticos.

-¿Por qué otras razones cree que muchas dejan el deporte en la adolescencia?

-Quizá la sociedad nos inculca que los hombres deportistas están mejor vistos que las mujeres. Pero nosotras también podemos compaginar los estudios con el alto nivel.

-Ahora se apuesta más por la igualdad…

-Sí, hay becas específicas para nosotras y se acaban de igualar las modalidades de remo. Estoy en una buena época.

Ángela Lobato. Voley-playa «Los profesionales, hombres o mujeres, podemos vivir de esto»

La internacional con España y presente en grandes competiciones de todo el mundo. La nerjeña Ángela Lobato es una de las jugadoras de voley-playa más reconocidas de España.

-La habitual polémica con aire machista en el voleibol es la de la equipación femenina, ¿está de acuerdo?

-Yo no he vivido nada raro, pero se oyen comentarios. Por un lado hay que entender que es una ropa de competición y es cómoda, pero, por otro, se debería permitir que si una jugadora no está cómoda pueda ponerse un pantalón corto.

-¿No está permitido?

-No, salvo que tengas un parte médico que determine lo que sea; a veces sí que hemos pasado frío en alguna competición. Podría modificarse.

-¿Vende más esa imagen de la mujer en voleibol?

-No sé si vende más, pero yo no tengo 'sponsor' (ríe).

-¿Qué modificaría en su deporte para lograr la igualdad?

-Ahora que lo pienso, a veces sí que hemos visto que programan las finales masculinas para que se puedan retransmitir o para que las vea más gente.

-En su caso, ¿cree que se le ha respetado como deportista profesional?

-Creo que sí, que es un deporte bastante igualitario. En vóley-playa, además, los premios económicos son los mismos y las becas, también. Los que somos profesionales y competimos a un cierto nivel, hombres o mujeres, podemos vivir de esto, y luego todos nos tenemos que buscar otra cosa cuando nos retiramos.

María Torres. Kárate «Ahora sorprende para bien el ser mujer deportista»

Medallista internacional y asidua con la selección, la karateca malagueña María Torres lleva desde los tres años es la gran promesa femenina de la provincia.

-En el caso del kárate, parece haber bastante igualdad...

-Tengo la suerte de que en mi deporte nunca he notado esa diferencia, como en el fútbol.

-¿Ni en sus inicios?

-Bueno, de niña siempre te dicen lo típico de «el kárate no es de niñas, eso es de machorros», pero luego he seguido y he ido ganando, y no han dicho nada. Además, ahora creo que es al revés…

-¿Ahora se valora más el hecho de que una mujer sea deportista?

-Creo que sí, ahora muchos dicen «qué guay hacer kárate». Sorprende, pero para bien.

-¿Se ve el kárate como un deporte masculino?

-Cada vez menos, en mi gimnasio está muy igualado el número de niños y niñas, pero a nivel de competición nacional sí que hay más niños.

-Como en su carrera (INEF).

-Sí, de hecho en nuestro grupo somos 27 hombres y 3 mujeres (ríe).

-¿Por qué cree que no hay más mujeres?

-Yo creo que por el interés. Hay más hombres que mujeres practicando deporte, mientras que ellas prefieren Derecho, Educación… Igualmente, creo que hay más desigualdades en el día a día que en el propio deporte.

-¿Y a nivel mediático?

-El kárate, sin distinción de género, se hizo mediático a raíz de que entró en los Juegos, y nos ha durado poco.

Toñi Rodríguez. Atletismo «Somos capaces de asumir cargos directivos en el deporte»

Dejó el atletismo por la maternidad, pero su afán por competir le llevó a la montaña. La malagueña Toñi Rodríguez es campeona de España de trail y delegada de Málaga de la Federación Andaluza de Atletismo.

-¿Cuando comenzó en atletismo, había muchas niñas?

-Muy pocas. Recuerdo que estaba mal visto correr con la braguita, sobre todo por la calle. Era duro en una sociedad con una mentalidad machista, pero tenías que hacer oídos sordos a los comentarios.

-¿Sigue pasando hoy día?

-Creo que cada vez más hombres admiran a la mujer deportista, porque somos capaces de compaginar deporte de competición, hijos, trabajo…

-Usted además trabaja en una federación deportiva...

-Sí y durante muchos años he sido la única delegada provincial mujer en Andalucía, y la única en la junta directiva. Hoy día ya hay más.

-¿Cree que se incrementará el número de mujeres en este tipo de puestos?

-No se trata de que metan a mujeres, se trata de que vean que somos tan capaces como los hombres de asumir cargos directivos y en el deporte.

-Ahora lo compagina con carreras en montaña donde no se ven muchas mujeres...

-Sólo un 10 por ciento seremos mujeres, sí… Pero hay mucho compañerismo.

-¿Y cómo les sienta a algunos que les gane una mujer?

-Por ejemplo en el ultra trail del Mont Blanc quedé la 169 de 1.200, y muchos se pican. Les duele que además les gane una mujer de una edad (ríe).

Claudia Alonso. Baloncesto «Espero que nosotras también podamos vivir del baloncesto»

Dejó la provincia para crecer en el baloncesto y regresó para incorporarse al Unicaja. La marbellí Claudia Alonso es una de las sensaciones del baloncesto local y sueña con ser profesional.

-En su momento, tuvo que irse de Málaga para crecer...

-Éramos muchas niñas las que nos íbamos entonces para jugar al baloncesto a un nivel más profesional. Se veía muy lejano que una se pudiera dedicar a esto en Málaga.

-La situación ha cambiado...

-Sí, tuve la suerte de que un club con el nombre de Unicaja apostara por mí; espero seguir creciendo junto a él.

-¿Qué condiciones había en la LF2?

-Lo considero un nivel profesional, nos daban un suplemento económico, pero no me daba para poder pagar el alquiler de un piso.

-Nada que ver con la Segunda masculina (LEB Oro)…

-Nada que ver. Ellos cobrarán para poder pagar un alquiler o una carrera al menos.

-¿Por qué cree que a la gente le cuesta engancharse al baloncesto femenino?

-Nos ven inferiores físicamente, pero no se dan cuenta de que el femenino es mucho más táctico. Nosotras tenemos que buscar más recursos.

-¿Alguna vez le han dicho que no llegaría a nada?

-Pues sí, me decían que no me ganaría la vida con esto, que estudiara, y se pueden hacer ambas cosas.

-¿Qué espera en unos años?

-Que tengamos igualdad de condiciones y que nosotras también podamos vivir del baloncesto.