Ramón Palomar convierte las peleas de gallos en escenario de novela negra

Ramón Palomar publica nuevo libro. /Jesús Signes
Ramón Palomar publica nuevo libro. / Jesús Signes

La segunda obra del periodista se adentra en una historia coral que muestra una realidad mafiosa y depravada

C. V.

Su anterior libro, la novela negra 'Sesenta kilos', alcanzó las trece ediciones. Ahora, el periodista Ramón Palomar reincide en el género con 'La Gallera' (Grijalbo), que se publica el próximo 17 de octubre. Es «una novela negra renegra, donde todos los personajes aspiran a convertirse en el gallo del corral que domine el lumpen», explica el autor y columnista del periódico 'Las Provincias'.

Las peleas de gallos sirve de trama superficial para bucear en una realidad mafiosa, depravada y putrefacta. 'La Gallera' empieza en 2000, pero la trama alcanza hasta 2019. Los escenarios de la novela son Dénia, Madrid, Ceuta, Ibiza y Valencia. Por 'La Gallera' figuran sicarios, traficantes, militares chanchulleros, un policía absolutamente corrupto, mujeres fuertes, narcobeatos colombianos chiflados y muchas ansias de venganza por parte de todos los personajes.

La obra es eminentemente coral. Por las casi 500 páginas de la novela transitan Gus, un sicario de pasado turbulento y enganchado a la violencia; Santiago Esquemas, un joven muy brillante que se inicia en la Policía pero descubre muy pronto los beneficios que se pueden extraer practicando la violencia; Don Niño Jesús, líder mundial de un opaco y poderoso clan de narcobeatos; Ventura Borrás, sargento de la Legión que participa en múltiples chanchullos desde África; Generoso Coraje, jefe de un clan dedicado a las peleas de gallo; Basilio Galipienso, gallero profesional experto que adora y ama a sus animales de pelea; y Sacramento Arrogante, la mujer que agarra las riendas de otra organiza de narcotráfico cuando su novio sufre un problema.

Con la novela 'La Gallera', Palomar pretende que el lector «se entretenga, que lo pase bien» y reivindicar «la pureza del género negro». Explica la segunda afirmación: «Últimamente a la novela de suspense, misterio o 'thriller' se le coloca la etiqueta de novela negra, pero no es exac tamente lo mismo. 'La Gallera' no es un juego ni un rompecabezas. No me interesa tanto el laberinto de la investigación como el de exponer una serie de tramas para mostrar la putrefacción de una parte de la sociedad. Soy consciente de que voy a contracorriente». No obstante, el autor se muestra convencido de que su apuesta literaria, aunque no esté de moda, «puede tener aceptación en los lectores por su originalidad tanto de ambiente como de personajes».

A la pregunta de si Palomar, curtido en el periodismo, se siente novelista, confiesa: «Con esta segunda novela empiezo a sentirme escritor, pero en el fondo nunca te acabas de sentir escritor. Pienso en los mitos que tengo, como Valle Inclán, Cela, Azorín, Josep Pla, Cormac McCarthy, Raymond Chandler..., y ante ellos me siento una especie de insecto. La historia de la literatura tiene nombres gloriosos que han forjado mi personalidad. La palabra escritor imprime respecto. En la literatura ni soy intruso ni militante, me siento francotirador».

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