Eduardo Balanza mezcla escultura y música en Yusto/Giner

Eduardo Balanza debuta en Yusto/Giner. :: josele-lanza/
Eduardo Balanza debuta en Yusto/Giner. :: josele-lanza

La galería de Marbella presenta la obra multidisciplinar del artista murciano en un montaje donde destacan sus piezas con neones

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

Hace unos años, tampoco muchos, la música ocupaba no sólo un tiempo, sino también un espacio. Días en los que las canciones esperaban en vinilos, casetes, discos compactos y otros soportes que fueron menguando hasta desaparecer en el limbo de la electrónica. Ahora, en un nuevo movimiento pendular de la historia, abundan quienes quieren volver a esa relación física, material, con la banda sonora de su biografía. Y así se mezclan nostálgicos y tecnológicos. Un afán de combinatoria, de mirar hacia atrás sin ira, que sobrevuela 'RE-MIX', la exposición que Eduardo Balanza inauguraba ayer en la Galería Yusto/Giner de Marbella.

«En el proyecto se combinan melancolía y memoria, porque uno siempre va mezclando su juventud con el tiempo presente. Una mezcla de melancolía y de reconocimiento de un tiempo pasado en el que las cosas simplemente eran de otra manera y se presentaban de otra forma. La música tenía una forma visual y tridimensional, ocupaba un espacio», reflexiona Balanza (Murcia, 1971) al hilo de su primera exposición en la sala marbellí.

De este modo, Balanza reproduce en esculturas de gran formato aquellas cintas de casete en las que un par de generaciones realizaron sus propios 'grandes éxitos', grabando en las emisoras de radio sus canciones favoritas. Cajas de plástico que cada cual personalizaba con sus propios rótulos en una relación material y sentimental con la música que ahora ha cambiado de manera radical.

«Sigo escuchando música en analógico, mi colección de vinilos no la vendí ni la regalé, pero creo que lo digital puede convivir perfectamente con eso. La exposición se llama 'RE-MIX' y tiene que ver con eso. Creo que todo convive, coexiste y se retroalimenta», ofrece Balanza, que ha expuesto su trabajo en el Museo de Arte Contemporáneo de Finlandia, la Bethanien Kunst Raum berlinesa y la Galería T20, entre otros espacios.

Junto a las esculturas de los casetes, Balanza da un giro de tuerca a su remezcla en las piezas que reproducen a través de tubos de neón los reproductores de aquellas cintas: «Tiene que ver con los tótems. La memoria colectiva es un producto que se hace en grupo. Con la tecnología, a toro pasado parece que todo fue mejor, aunque no lo fuera. Por ejemplo, parte de la exposición son esculturas de radiocasetes antológicos como el Panasonic 501 y otros modelos de Sony. Modelos que se utilizaban para grabar domésticamente en casa».

«Es un tipo de tecnología -sigue Balanza- con la que crecimos y que ya no existe y creo que fue también una manera de alcanzar la democracia sonora que ahora parece que lo es. Te puedes descargar con algunos peligros mientras que antes podías grabar una y otra vez en tus cintas de casete. Era otra forma de relacionarnos con el sonido, con la música y la tecnología. No era mejor, sólo diferente», aporta el artista sobre la exposición que permanecerá en Yusto/Giner hasta el próximo 9 de febrero.

Sonido y luz

«La luz me interesa como el sonido, porque son dos fenómenos que viajan en el espacio, aunque uno es visible y otro, invisible. Me interesa la luz como atmósfera, puedes ir más allá de la escultura y traspasarla, de manera literal», apostilla el artista, que junto a los casetes y los reproductores de neón une las esculturas realizadas a partir de vinilos. Sigue Balanza: «Hay una paradoja en el vinilo. Parecía que la música electrónica iba a hacer desaparecer el vinilo y al final es lo que ha evitado su extinción. Me interesa las portadas., el contenido... Música de coches de coche de los años 80 con esas portadas un poco 'kitsch' también me interesa trabajarlas, cambiarles el significado. Me gusta manipular las portadas y después manipular los vinilos, rallarlos para hacer esculturas sonoras».

Escultura y música, al compás en Yusto/Giner con la remezcla de Eduardo Balanza.