El rey león que empezó a rugir en Benajarafe

El pequeño Cristian López consigue el papel protagonista en el musical que se representa en el Teatro Lope de Vega de Madrid

Cristian López, en la puerta del teatro Lope de Vega, en Madrid. /
Cristian López, en la puerta del teatro Lope de Vega, en Madrid.
EUGENIO CABEZAS

Cristian López Zamanillo está viviendo un sueño desde que el pasado día 3 de febrero debutó en el papel de Simba niño en el musical El rey león, que desde 2011 se representa con gran éxito de crítica y público en el Teatro Lope de Vega de Madrid. Este pequeño de 10 años, vecino de Benajarafe, en Vélez-Málaga, lleva el ritmo, el baile y la música en las venas, pues desde antes de cumplir los cuatro, su madre, Soraya Zamanillo, de 33 años, ya lo apuntó a clases de fit-kid, un tipo de gimnasia que combina la música y el baile.

A las órdenes de Luismi Varela, Cristian López ha conseguido varios títulos europeos y nacionales en esta especialidad, y desde hace tres años es alumno de la Escuela de Artes Escénicas ESAEM de Málaga. Precisamente, su papel protagonista en la obra musical Charlie y la fábrica de Chocolocate, fue lo que le abrió las puertas, este pasado verano, para dar el salto a la capital de España, donde desde hace un mes vive junto a su madre en el barrio de Quintana.

Una producción con más de 70 millones de espectadores

El musical El rey león transporta al espectador a la sabana africana. Talentos como Elton John, Time Rice, Lebo M y Hans Zimmer, bajo la dirección de Julie Taymor, se unieron para crear esta pieza. Es el musical con mayor trascendencia en la historia del género en Broadway, habiendo superado ya los 70 millones de espectadores en el mundo desde su estreno en 1996.

En el mundo se representa en 18 países y está traducido a ocho idiomas. En Madrid se han hecho más de 1.700 funciones y por el teatro Lope de Vega de la Gran Vía, que tuvo que ser reformado antes de su estreno para adaptarlo a las exigencias del guión, han pasado ya más de dos millones de espectadores. España fue el primer país de habla hispana donde se representó, de la mano de Stage Entertainment, productora de grandes éxitos como Mamma Mia! y Los Miserables.

Uno de los directores de casting de El rey león lo vio actuar en el Teatro Cervantes de la capital a finales de junio pasado y animó a su madre a que hiciera unas pruebas para el exitoso musical madrileño. «Deslumbró y lo cogieron», dice orgullosa Zamanillo, quien se muestra «feliz» de ver a su hijo sobre el escenario, con una media de entre tres y cuatro funciones por semana. «Conforme han ido pasando las actuaciones se ha ido encontrando mucho más relajado. Lo hace fenomenal», dice.

El musical, que se representa de manera ininterrumpida desde 2011, sólo descansa los lunes, y los fines de semana hay hasta dos funciones diarias. El reparto, con más de 50 actores, incluye a media docena de niños, y en el caso del papel de Simba de pequeño son también varios los menores que lo interpretan, «para no cansarse tanto», apostilla. Así, hay días en los que Cristian tiene que ir para hacer de cover, esto es, de reserva, por si el titular falla, y otros en los que sí actúa. Cuando tiene función, nada más salir del colegio, ya se va para la Gran Vía, donde empieza a prepararse mentalmente para el espectáculo.

Horas antes de salir a escena, este pasado miércoles, posó para las fotos que ilustran este reportaje a las puertas del teatro. «No me he puesto nervioso ningún día, cada vez me encuentro más a gusto, disfruto mucho sobre el escenario», confiesa el pequeño artista, que aparece de manera casi ininterrumpida durante la primera hora y media del musical, que dura dos horas y 45 minutos, aproximadamente. Su papel del hijo de Mufasa, el rey león, incluye la interpretación de uno de los numerosos temas musicales que componen la obra.

Admira a Paco León

Además de para los ensayos y las funciones, a Cristian López le queda tiempo para escuchar música, y confiesa que su cantante favorito es el norteamericano Chris Brown, «con el que me vuelvo loco bailando», matiza. En cuanto a estilos musicales, le gustan el funky, el hip-hop y el pop, especialmente. En materia de interpretación, su ídolo es el sevillano Paco León. «Me encantaba su personaje en la serie Aída», dice.

De mayor le gustaría ser actor musical, para lo que se prepara de manera concienzuda a diario. El cambio de ciudad no ha sido para él en absoluto traumático. «Me gusta Madrid, en este mes y medio ya he hecho grandes amigos, y me encanta el ambiente que hay en la Gran Vía», confiesa el pequeño artista. «Estaremos aquí unos años y luego ya veremos si vuelvo a Málaga, ojalá me sigan saliendo cosas por aquí», añade ilusionado. Entre tanto su madre está buscando un trabajo en la capital de España, porque aunque el contrato de López es «muy bueno», no les da para todo. Por suerte, tienen familia en Madrid, donde Soraya nació, aunque siendo muy pequeña, antes de los cinco años, sus padres se trasladaron a Málaga por motivos laborales, justo el camino inverso que ella ha hecho ahora junto a su único hijo.

La madre confiesa que en su familia no hay antecedentes de artistas, por lo que Cristian es «un poco como un bicho raro». «Desde muy pequeñín ya veíamos que le encantaba bailar y cantar, pero nunca íbamos a imaginar que llegaría a formar parte del reparto de este musicial tan importante y con tantos años en escena de manera ininterrumpida», sostiene la progenitora.

Como anticipo del papel de Simba niño, Cristian López ya estuvo en Madrid a finales del pasado año, cuando participó en el casting final de Pequeños Gigantes, emitido en Telecinco, y posteriormente acudió también al especial Navidad Gigante, en el que bailó junto al artista Sergio Alcover. En definitiva, un talento malagueño que apunta muy alto desde la capital de España. Habrá que seguirle la pista en los próximos años.

 

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