Reabre al tráfico la antigua N-340 entre Torrox y Nerja cortada por desprendimientos

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

Justamente dos semanas después de que se cortara, tras la caída de una enorme roca sobre la calzada, el Ayuntamiento de Torrox reabrió ayer al tráfico la antigua N-340, cerca del límite con Nerja, después de completar los trabajos de urgencia para estabilizar el talud de acantilados y colocar unas vallas de seguridad junto al arcén, ante el riesgo de que se puedan producir nuevos desprendimientos en el futuro.

El alcalde, Óscar Medina (PP), visitó ayer la zona para conocer los últimos avances de la actuación, que se inició nada más producirse el desprendimiento de la roca, de más de cinco toneladas de peso, que afortunadamente no ocasionó daños personales, únicamente materiales en la calzada.

El regidor comprobó los detalles en las inmediaciones del kilómetro 288,4, donde se produjo la caída de la roca. El corte de la vía se mantuvo durante 15 días entre los kilómetros 287,1 y 288,7, obligando a los vecinos de las urbanizaciones de El Peñoncillo y Calaceite a dar un rodeo por la A-7.

 

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