Moreno y Marín se fijan como reto para el nuevo curso político andaluz la creación de empleo

El presidente del Gobierno, Juanma Moreno, y el vicepresidente, Juan Marín. /EFE
El presidente del Gobierno, Juanma Moreno, y el vicepresidente, Juan Marín. / EFE

Despiden el primer semestre de coalición con un balance de «estabilidad, confianza y credibilidad» y un deseo para que haya Gobierno de España cuanto antes

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, y el vicepresidente, Juan Marín, sacaron ayer pecho de los seis meses que se cumplen del Gobierno que ambos fraguaron en Andalucía y que supuso un vuelco histórico al desalojar a los socialistas tras 37 años de mandato seguidos. PP y Cs celebraron su primer Consejo de Gobierno el 26 de enero en Antequera y desde entonces han abordado 327 iniciativas, siendo la Ley del Presupuesto de 2019 aprobada este mes la más importante. Los dos han coincidido en subrayar llegar al final de este primer curso antes de las vacaciones de verano con sobresaliente por haber logrado estabilidad política, confianza en los mercados como demuestran algunos índices macroeconómicos y credibilidad de la ciudadanía. El primer barómetro encargado por los socios les da un 54% de respaldo, según Marín. Moreno dijo que han sido seis meses «intensos» , «complejos» y «apasionantes» con balance «muy positivo»; y como única autocrítica ha admitido «cierta bisoñez» en algunas decisiones que no precisó. «El cambio funciona bien en Andalucía», remarcó apoyándose en índices de crecimiento económico mayores que la media nacional. Como prioridad y reto cara al curso que arranca en septiembre ambos aludieron al empleo fijándose como meta alcanzar la cifra récord de población activa de Andalucía de junio de 2007: 3.258.000 altas en la Seguridad Social. Este junio pasado fueron de 3.135.900.

Marín apuntó que el bipartito es «un Gobierno solvente, que además gestiona, algo que no supo hacer el PSOE». Las alusiones a la herencia recibida fueron más suaves que en anteriores comparecencias. Anunciaron un plan de confianza para «sacar del limbo» a 8.655 millones de euros en derechos pendientes de cobro y subvenciones sin justificar desde hace algunas más de 30 años, aunque Moreno precisó que en torno a 3.000 millones podrían estar prescritos. Un equipo de funcionarios de la Consejería de Hacienda se dedican a revisar los expedientes para recuperar el dinero posible. Preguntados por las cesantías que perciben los excargos socialistas, Marín defendió que es un derecho legal y recordó que los cargos como consejero, viceconsejero y director general no cobran desempleo. Esbozó que podría revisarse la norma que contempla las cesantías (como en el pasado pidieron PP y Cs en la oposición), pero el presidente hizo un movimiento negativo con la cabeza.

Investidura de Sánchez

El interés de los periodistas estuvo en pulsar la opinión de los dos 'barones' del PP y Cs, respectivamente, sobre el 'no' de sus partidos a la abstención para la investidura de Pedro Sánchez. Aún sin salirse de la línea oficial de Pablo Casado y Albert Rivera, sus líderes nacionales, el presidente y el vicepresidente se han mostrado partidarios de que Pedro Sánchez consiga la investidura y se constituya el nuevo Gobierno de España antes que ir a nuevas elecciones en noviembre. Moreno ha sido más rotundo: «La inestabilidad genera incertidumbre. No es bueno que no tengamos Gobierno en España», afirmó. Da por hecho que Pedro Sánchez solo puede gobernar con el apoyo de Podemos. Marín fue más directo: «Creo que ya hay un nuevo Gobierno. Lo que tienen que hacer PSOE y Podemos es dejar de escenificar».

Moreno razonó que Pedro Sánchez no tiene autoridad para pedirle al PP una abstención cuando es «el autor» del «no es no» a Rajoy y fue quien impulsó la moción de censura que desalojó a su partido de la Moncloa. «Me parece difícil que las bases den ese apoyo», mencionó pese a que el PSOE se abstuvo en 2016 para la investidura de Mariano Rajoy partiéndose en dos. El presidente andaluz critica que el PSOE pida la abstención de PP y Cs cuando ni siquiera ha ofrecido un documento con alguna propuesta y, en su opinión, no se conoce cuál es el proyecto de Estado de Sánchez para la nueva legislatura. Moreno y Marín han coincidido en ridiculizar a Sánchez por la forma de conducir las negociaciones para su investidura fallida. «Los acuerdos hay que buscarlos, hay que ser proactivos», manifestó el presidente tras estimar «equivocada» la estrategia de Sánchez con el objetivo de llevar hasta el final del plazo de investidura la negociación con el fin de «gobernar en solitario». Moreno llegó a decir que el presidente «no puede coger el 'Falcon' y disfrutar de vacaciones» si está en funciones. «Que se ponga a trabajar para que haya un Gobierno cuanto antes». El ejecutivo andaluz tiene ya preparado lo que va a exigirle: Los 4.000 millones de euros adicionales en un nuevo sistema de financiación autonómica. Los mandatarios de la Junta reconocen que les urgen los 400 millones de euros de los ingresos del IVA correspondientes a la comunidad andaluza que no han percibido y que con un Gobierno en funciones se ve complicado.

Presidente y vicepresidente tienen cierta autoridad en sus críticas a Sánchez y el balance de los seis meses las sirve en bandeja. Como recordó Marín con detalle, PP y Cs fraguaron su pacto en Andalucía (que tampoco cuenta con mayoría absoluta como PSOE y Podemos en España) en pocas semanas y empezando por un documento programático antes de negociar la Mesa del Parlamento y la investidura del presidente, Juanma Moreno. Hasta entonces no cerraron la estructura de la Junta y el reparto de sillones. Para todo ello necesitaron a Vox, pero tanto Moreno como Marín huyeron de nuevo de darle protagonismo al socio necesario. Acudieron al relato de haber implantado un nuevo estilo de gobernar en Andalucía basado en el diálogo, subrayando haber aprobado enmiendas del PSOE y Adelante Andalucía al Presupuesto además de las de Vox y el acuerdo para la renovación de los órganos de extracción parlamentaria, entre ellos la RTVA. Moreno quiere impulsar una nueva cultura política basada en «el respeto al adversario» que opina que beneficiará a Andalucía.

Cara al curso político de septiembre, Moreno y Marín destacan la aprobación del Presupuesto de 2020 como prioridad, continuar con la racionalización del sector público empresarial, acabar con las trabas burocráticas para la instalación de negocios y culminar la implantación de la administración inteligente en la Junta. Moreno subrayó que el principal reto es que su Gobierno favorezca la creación de empleo y la convergencia de Andalucía con el resto de comunidades. Eludieron dar una cifra de creación de empleo, pero Marín apuntó como positivo que Andalucía logre el ritmo de crecimiento que en 2007, meses antes de estallar la crisis.