Airbus mantiene hasta 2030 su producción andaluza del A400M tras el acuerdo alcanzado con sus países clientes

Imagen de archivo del A400M. /SUR
Imagen de archivo del A400M. / SUR

El nuevo contrato esquiva sus problemas financieros al mitigar el retraso en las entregas con compensaciones en productos y servicios

JOSÉ LUIS PIEDRA

El futuro buque insignia del pujante sector aeroespacial de Andalucía, el A400M que ensambla Airbus en Sevilla, ha tomado aire y ha salvado su difícil coyuntura financiera con un acuerdo con sus países clientes que garantiza la producción de esta gigante aeronave militar hasta 2030, con las importantes consecuencias que esto supone para el empleo y la actividad económica de este sector en la economía andaluza.

El acuerdo contempla prolongar el plan de producción de este aparato en una década más hasta llegar a 2030 con un nuevo programa de entregas que reduce su producción pero da respuesta de esta forma a las expectativas de los países clientes y supone además una rebaja considerable en el riesgo financiero que acechaba al proyecto, especialmente derivado de las sanciones económicas que pesaban sobre él debido a los retrasos en las entregas.

Así se pone de manifiesto desde el consorcio aeronáutico, que sostiene además que esta operación permite adaptar la tasa de producción del avión de transporte militar para poder atender pedidos de exportación en los próximos años fuera del ámbito de las naciones socias del proyecto. De hecho, Airbus tiene entre sus pretensiones a corto plazo poder cerrar el primer gran contrato de exportación del A400M para venderlo a otro país ajenos al proyecto.

Este acuerdo, que supone todo un balón de oxígeno financiero para el futuro del A400M, ha sido suscrito por Airbus y sus seis países clientes (Alemania, Francia, Reino Unido, España, Turquía, Bélgica y Luxemburgo) y establece una compensación significativa en productos y servicios para afrontar así los compromisos económicos derivados de los anteriores retrasos en las entregas de estos aparatos.

Este acuerdo pone de esta forma punto y final a la negociación sobre posibles sanciones a Airbus por las dilaciones pactadas para la entrega de sus aeronaves, un peligro de gran carga económica que amenazaba con truncar la viabilidad del proyecto y la continuidad de su producción. Desde el consorcio aeronáutico se subraya que con esta solución los clientes y la industria tienen ahora la oportunidad de mejorar juntos la plataforma A400M.

Las vicisitudes financieras del programa del A400M vienen de largo y su proyecto se ha tenido que enfrentar a numerosos sobrecostes a lo largo de su trayectoria. No en vano, la compañía ya anunció el pasado año un nuevo sobrecoste de 2.200 millones de euros por los problemas detectados en la caja de engranajes del motor de la aeronave.

También en 2010 los países que conforman el consorcio decidieron asumir los gastos añadidos del proyecto con una financiación complementaria de 3.500 millones de euros a través de créditos a la exportación, que se sumaban a la dotación inicial de 20.000 millones con la que se lanzó el programa. Todos estos incrementos en los costes repercutieron notablemente en el equilibrio financiero del proyecto y disparó el déficit acumulado en 2015 a los 840 millones.

El nuevo contrato permite respirar a Airbus, que se compromete por su parte a aportar todas las capacidades acordadas en un plazo de tiempo ajustado y ofrecer a las naciones clientes de lanzamiento información detallada para que puedan planificar adecuadamente sus operaciones y compromisos.

El consejero delegado de Airbus Defence and Space, Dirk Hoke valoró este acuerdo y aseveró que «la compañía se compromete plenamente a proseguir esta trayectoria positiva y a ofrecer a los actuales y futuros clientes del A400M el avión de transporte militar más potente y tecnológicamente más avanzado del mercado«.

La previsión de la división de aviación militar de Airbus y de la compañía en España apuntaba a una producción de 15 aeronaves en este año, 11 en 2020 y 8 para 2021, con la posibilidad de mantener o elevar la producción en cualquier momento. La compañía llegó a realizar los cálculos del eventual impacto en el empleo debido al descenso en la producción de estos aparatos, que estimó en 3.500 puestos de trabajo, de los que unos 850 corresponden a España. En Andalucía, la merma del empleo se estimó en 402 puestos de trabajo en Sevilla y 47 en Cádiz, la mayoría recolocados en otros programas.

Con respecto a las modernizaciones, el nuevo acuerdo reducirá los tiempos de indisponibilidad de los aviones para responder así a las expectativas de los clientes y optimizar todo el proceso. Asimismo, se ha acordado implementar un mecanismo de retención financiera revisado, una nueva fórmula que reconoce el cumplimiento de las capacidades del A400M ya implementadas en los aviones en servicio y mantiene un incentivo para finalizar el desarrollo del estándar contractual convenido.

Satisfacción en las empresas de sector

Las reacciones de esta buena noticia para el sector aeroespacial andaluz no se han hecho esperar y dese las empresas del sector han mostrado y su satisfacción por las consecuencias positivas para su actividad y el empleo. La

La Federación de Empresarios del Metal celebran este acuerdo ya que supone un escenario de entendimiento entre la compañía y sus clientes y genera estabilidad en torno a este programa, lo cual es positivo para la industria auxiliar aeronáutica, estrechamente vinculada a la producción de este avión.

No obstante, la patronal empresarial considera que habrá que estar pendiente de las cargas financieras que esto vaya a generar y buscar nuevas vías de financiación ante la ampliación del periodo de amortización, por lo que se mantendrán vigilantes ante el cumplimiento de las nuevas condiciones de este programa.

El consorcio aeronáutico del A400M, que se ensambla en Sevilla está auspiciado por la Organización Conjunta de Cooperación en Materia de Armamento (OCCAR) con sede en Bonn (Alemania), que es la encargada de gestionar el programa multinacional en nombre de las naciones clientes de lanzamiento.