Canillas de Albaida, más preocupada por la señera que por su bandera

Denisa Stahovcová, de Eslovaquia, deposita su voto / A. Peláez

Vecinos de la localidad eligen por votación popular el emblema del pueblo con la vista puesta en Cataluña

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

La pequeña localidad de Canillas de Albaida, en la comarca de la Axarquía, ha visto rota esta semana su habitual tranquilidad con una consulta muy especial, justo un día después del 1-O, para elegir la que será la bandera del pueblo. No en balde, es la primera vez que este municipio de apenas 800 habitantes y situado a los pies del parque Natural de las Sierras Tejeda, Almijara y Alhama celebra desde el inicio de la democracia una consulta vecinal de esta índole. La elección se ha convertido en todo un acontecimiento, que coincide con la Semana Cultural en un intento de lograr la mayor participación posible.

El resultado del sufragio, en el que pueden participar todas las personas mayores de 14 años, naturales o residentes, no se conocerá hasta hoy viernes con el recuento de los votos. A diferencia del 1-O, el clima con el que se está desarrollando la consulta es bastante diferente al de Cataluña. En las calles de la localidad no se ve ni un sólo Guardia Civil ni a ningún antidisturbio de la Policía Nacional. El ambiente es de total tranquilidad. El propio de un pueblo blanco andaluz.

«Echaba de menos que mi pueblo tuviera bandera. La idea me parece excelente» María Teresa Azuaga. ama de casa

Sin embargo, aunque la elección de la bandera local es un tema muy comentado entre los lugareños, no ha logrado tapar la preocupación de los canilleros por lo que está sucediendo en Cataluña.

Como en otros muchos municipios del interior de la provincia, en Canillas de Albaida no hay una familia que no tenga a alguien que se viera obligado a emigrar a la comunidad catalana en la segunda mitad del pasado siglo para trabajar. Allí han echado raíces, han teniendo a sus hijos y nietos. Quizá por ello no pueden evitar tener uno ojo puesto en Cataluña.

«En mi casa ha votado hasta mi nieta. Nos agrada poder elegir nuestra bandera» José Manuel Extremera. vecino

«Muchos de los que emigraron un día a esta comunidad regresan todos los veranos para pasar sus vacaciones en su pueblo natal con sus seres queridos. De ahí que lo que sucede en Cataluña nos preocupe sobremanera. Queramos o no queramos es un tema del que se habla a diario en todos los medios de comunicación y aunque la votación para elegir la bandera es toda una novedad, lo que ocurre allí nos preocupa más.Los que se fueron no están de acuerdo con el independentismo, pero no pueden opinar», señala Jesús Pérez, que trabaja en el Infoca como conductor.

Otra vecina, que no quiso identificarse, reconoció ayer que la elección de la bandera le da igual, al contrario que el ‘procés’ catalán. «He vivido 40 años en Barcelona y mi nieto es catalán. Yo no estoy de acuerdo con la independencia. He vuelto el 25 de septiembre y muchos están asustados. Es la primera vez que he visto a padres e hijos discutir por el asunto del independentismo. Estoy aquí, pero estoy allí también», reconoce apurada.

Victoriano Guerrero, de 79 años, no pasó por alto la consulta

Para Beatriz Pérez, de 27 años y dueña de un supermercado, es imposible que en el pueblo la gente no hable de Cataluña. Lo mismo opina Inmaculada Ocaña, de 19 años, que trabaja en el bar del centro social situado junto a las pistas deportivas de la localidad. «Vayas donde vayas no hay más que Cataluña», afirma María Márquez Aragón.

A pesar de todo, la elección del emblema de la localidad no ha pasado inadvertido para los canilleros. «Nos ha gustado que el Ayuntamiento haya querido conocer lo que piensan quienes vivimos en el pueblo y que no hayan sido el alcalde y los concejales los que la hayan impuesto. A mi personalmente me ha hecho ilusión elegir una de las opciones que nos han propuesto», señala Paloma, propietario de un pequeña tienda de regalos.

«Estamos contentos de elegir la bandera del pueblo, aunque ya teníamos escudo propio» Beatriz Pérez. empresaria

La mayor parte de las personas que finalmente han participado en la elección de la bandera han sido nacionales, aunque también ha habido residentes. Denisa Stahovcová es una de ellas. Aunque natural de Eslovaquia, lleva 15 años vivienda en Canillas de Albaida y ayer no dudo en depositar su voto.

«En mi casa ha votado hasta mi nieta. Lo ha hecho mi mujer y yo no podía ser menos», manifestó José Manuel Extremera. Tampoco quiso perder la ocasión de expresar su opinión Victoriano Guerrero, de 79 años. «He estado fuera y el miércoles por la noche cuando llegue al pueblo y me enteré, decidí que iba a votar para elegir la bandera. He nacido aquí y pienso que participando estoy con todo mi pueblo», dijo, aunque en el fondo todos miren en su día a día a Cataluña.

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