Una red de mujeres para escapar de la violencia machista

Víctimas de malos tratos se forman para apoyar a quienes hoy viven la misma situación

Rosi y María son dos de las mujeres que forman parte del programa ‘Cuenta conmigo’ que lleva a cabo la ONG malagueña Incide./Francis Silva
Rosi y María son dos de las mujeres que forman parte del programa ‘Cuenta conmigo’ que lleva a cabo la ONG malagueña Incide. / Francis Silva
Amanda Salazar
AMANDA SALAZARMálaga

Rosi llegó a España con 27 años por amor. Conoció al que luego fue el padre de su hija gracias a un amigo en común. Empezaron la relación en la distancia. Luego, se vieron en persona. Primero fue él quien viajó a su país, en América Latina. Luego, ella vino a España de vacaciones y ya decidió quedarse. «Era una soñadora, creía que había encontrado al hombre de mi vida», recuerda. Pero el príncipe azul por el que abandonó todo lo que conocía se volvió negro. «A los dos años empecé a ver que lo que pasaba no era normal», indica. Él no le dejaba trabajar, le acusaba de provocar a otros hombres así que no hablaba con nadie, no le permitía salir a pasear. «Me sentía como un pájaro enjaulado», señala. Cuando nació su hija, la situación empeoró.

«Ella me devolvió la alegría, pero me encerré aún más; su familia justificaba su comportamiento por los celos», asegura. Vivían en un pueblo pequeño y Rosi se sentía muy aislada. Él le amenazaba con que, si le abandonaba, le quitaría a la niña y la echarían del país.

A escondidas, Rosi llamó al teléfono de la mujer (el 016) para informarse de sus opciones. Él le golpeó físicamente una vez. «Usó un cinturón y me dijo que me pegaría donde nadie lo viera para que no tuviera que dar explicaciones a nadie», dice. Al día siguiente, aprovechando un descuido, cogió a su hija –que ya tenía cuatro años– y un paquete de galletas, y pidió a otra madre del colegio de la niña que le llevase en coche a otro pueblo para coger el autobús.

Las tutoras se convirten en un espejo en el que mirarse, para que las víctimas vean que sí es posible salir

De esto hace ahora tres años. Tras pasar por una casa de acogida Rosi puede decir con orgullo que por fin ha empezado a vivir. «He conseguido un trabajo como limpiadora, comparto piso con una amiga y puedo estar con mi hija de verdad, disfrutarla, porque antes solo tenía miedo y tristeza», señala.

Un galardón por dar el protagonismo a las afectadas

El programa de Incide ‘Cuenta conmigo’ ha sido reconocido tanto por el Instituto Andaluz de la Mujer como por la Obra Social la Caixa por su enfoque pionero al dar el protagonismo a las mujeres supervivientes de la violencia machista y transformar una experiencia dramática en un valor para poder ayudar a otras mujeres que están atravesando el mismo proceso. Tanto es así que hace unos meses, la Fundación Bancaria La Caixa le concedió el Premio a la Innovación Social 2016. Desde que se puso en marcha en el año 2012, el proyecto ha formado 34 mujeres como agentes de acompañamiento. Se trata de mujeres que, habiendo vivido la violencia de género, se encuentran en un momento avanzado del proceso de superación de la misma y actúan como voluntarias. En total, han apoyado la salida de la violencia de otras 134 víctimas. Además, el programa ha formado a 45 profesionales en prevención de la violencia de género y ha organizado talleres en los que han participado una decena de hijos de mujeres víctimas de malos tratos, con el objetivo de prevenir «la legitimización de la violencia». El reto, según su responsable, Rocío Alcaide es seguir preparando a mujeres voluntarias que amplíen la red de apoyo y trabajar en la prevención.

Lejos de pasar página de su experiencia con la violencia machista, Rosi ha decidido utilizarla para poder ayudar de forma voluntaria a otras mujeres que están pasando por lo mismo que ella vivió en aquel momento. Se ha convertido en una de las víctimas de malos tratos formadas por la ONG malagueña Incide para convertirse en agentes de acompañamiento de otras mujeres que están dando los primeros pasos para romper con el círculo de la violencia. ‘Cuenta conmigo’ convierte a las supervivientes en tutoras aventajadas para otras víctimas, tejiendo una red de mujer a mujer contra la violencia machista.

El programa ‘Cuenta conmigo’ de la ONG Incide prepara como agentes de acompañamiento a supervivientes de esta lacra

El acompañamiento dentro de ‘Cuenta conmigo’ –para el que las mujeres supervivientes deben hacer un curso de unos tres meses– se completa con sesiones individuales de apoyo psicosocial por parte de profesionales, sesiones de grupo y derivaciones a otros recursos. Casi todas las mujeres participantes están inmersas en un itinerario personalizado de inserción o participan en programas de empleabilidad. Además, el programa también ha creado una red de voluntarias, compuesta por acompañantes de todas las ediciones, sean o no tutoras en la actualidad.

Completar el círculo

«Para ellas no es fácil recordar lo que les pasó, se remueven muchas cosas», explica Rocío Alcaide, responsable del programa ‘Cuenta conmigo’, quien destaca el papel de las mujeres que entran en el programa como acompañantes. «No solo pueden explicar a quienes están empezando el proceso, qué recursos tienen o dónde pueden acudir. Son un ejemplo vivo de superación, un espejo en el que mirarse para las que actualmente se encuentran en un momento en el que no ven una salida», explica.

Para las mujeres acompañantes es, además, «una forma de completar ese círculo» y sentirse útiles. Han recibido ayuda para salir y ahora son ellas las que brindan la mano a otras afectadas. «Se teje una red de apoyo, se llegan a crear relaciones de amistad que son muy importantes, porque el aislamiento social durante el proceso es lo peor», añade.

María es otra de las acompañantes del programa, pero cuando llegó hace ahora tres años, fue primero una de las mujeres acompañadas. «En mi caso, al maltrato psicológico se sumaba que mi exmarido consumía drogas y que yo venía de una infancia y adolescencia muy duras; aguanté mucho por mis hijas, para que crecieran con un padre y porque me daba miedo que me las quitaran; intentas defender lo indefendible», recuerda María, quien señala que sufrió muchas humillaciones por parte de su expareja. Al final, decidió denunciarle. Fue entonces cuando le hablaron de Incide. Gracias a ‘Cuenta conmigo’, hablando con la que era su tutora y ahora es su amiga y su mayor apoyo, se dio cuenta un día de que sí podía salir. Y desde entonces, comenta, ha notado un gran cambio en su vida.

«Psicológicamente llegan hundidas; los malos tratos suponen un proceso muy largo en el que ellas van cambiando de comportamiento y terminan sin saber quiénes son», señala Mercedes Camacho, psicóloga del proyecto. Por eso, continúa, es especialmente importante saber que la persona con la que hablan les comprende porque ha pasado por lo mismo, sin juzgar. Así lo refleja Rosi: «Lo que más me satisface de ser acompañante es ver una sonrisa en una cara triste, porque veo que esa persona aún tiene ganas de vivir».

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