Francisco de la Torre Prados, alcalde de Málaga: «Málaga no está parada, nunca ha tenido tantos proyectos como ahora. Es una ciudad de vanguardia»

Subraya que no aceptará ningún «chantaje» de la Junta para que se pueda aprobar el Plan General de la capital

ANTONIO M. ROMERO AROMERO@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.
El regidor afirma que no está cansado y que se encuentra «con mucha ilusión». ::                             PEPE ORTEGA/
El regidor afirma que no está cansado y que se encuentra «con mucha ilusión». :: PEPE ORTEGA

Este 2010 se cumplen quince años de la presencia de Francisco de la Torre Prados (Málaga, 1942) en el gobierno municipal, cinco como concejal de Urbanismo y el resto como alcalde de la capital. En este comienzo del curso político tras la Navidad, el regidor hace balance de 2009 y repasa algunos de los principales asuntos de la actualidad de la ciudad. La entrevista tiene lugar en su despacho en la lluviosa mañana del pasado jueves.

-¿El 2009 ha sido su peor año como

alcalde?

-Ha sido un año muy difícil para la economía española y todos los hemos pasado mal. Ha sido un año duro, donde el Ayuntamiento ha sabido y ha demostrado un esfuerzo de austeridad, que se reforzará más todavía en el 2010, de contención en el gasto corriente y de unas inversiones centradas en el gasto productivo, social y en la creación de empleo. Todo ello con una política fiscal moderada. Respecto a la crisis económica, la solución pasa por actuaciones en el ámbito internacional y, sobre todo, nacional. Hay unos países que se están defendiendo mejor de la crisis que otros y España se está defendiendo muy mal. El país tiene una economía frágil, muy dependiente de la construcción y con unos dirigentes que no han sabido liderar una buena salida a la crisis, no han sabido convocar a los españoles al esfuerzo y el sacrificio para salir de la crisis.

-¿Cree que casos como la polémica de los contratos menores o la dimisión del concejal Manuel Marmolejo han podido perjudicar su imagen y la de su equipo de gobierno?

-En el tema de los contratos menores quedó perfectamente claro que es una fórmula legal y la propia ley no sólo lo establece sino que lo estimula ya que ha crecido el límite máximo de 30.000 a 50.000 euros.

Por lo tanto, no se puede decir que es un contrato a dedo porque es una demagogia y una falacia. Quienes lo han utilizado, la oposición municipal, ha estado mintiendo y tratando de crear una imagen tergiversada sobre un tema legal. Por tanto, este caso habrá afectado a la imagen de la oposición por su posición demagógica. Respecto a la dimisión siempre es triste que se produzca pero se ha dado un ejemplo de respuesta rápida y correcta ante un comportamiento que era incorrecto.

-En determinados sectores de la ciudad hay una percepción de que el desarrollo de Málaga está ralentizado, parado, y que no avanza.

-No comparto esa percepción. Málaga no está parada, la ciudad nunca ha tenido tantos proyectos como ahora ni ha tenido sus objetivos tan claros. Somos una ciudad que apuesta por el conocimiento, la cultura, por el aprovechamiento de las potencialidades que ofrece su litoral y que ha impulsado proyectos europeos en el ámbito de las nuevas tecnologías y de las energías renovables. Una ciudad que tiene esas iniciativas y esas inquietudes no se puede decir que está parada, sino que es una ciudad en marcha. Una ciudad de vanguardia en asuntos como la accesibilidad, las nuevas tecnologías, el transporte público o el turismo urbano. Otra cosa es que hayamos presentado cincuenta proyectos a la Junta para ser financiados con fondos europeos Feder y que después de que se hubieran aprobado una veintena a día de hoy no tenemos ninguna respuesta. Si todos estos proyectos hubieran sido aprobados la ciudad aún iría mejor y más rápidamente.

-¿Contará por fin la ciudad el próximo verano con su Plan General de Ordenación Urbana?

-Por nuestra parte estamos haciendo todos los esfuerzos para ello, pero hace falta que la Junta también se comporte adecuadamente y trabaje en una línea de colaboración clara. Hay algunas cuestiones pendientes de aclarar en las que llevamos meses para hacerlo; se gasta demasiado tiempo en aclarar cuestiones que se pueden resolver en días si hay voluntad de resolverlas.

Negociación en Arraijanal

-¿Hay acuerdo sobre cómo se va a compensar a los propietarios de los terrenos de Arraijanal para conseguir esos terrenos para uso ciudadano como defiende la Junta?

-La Junta nos ha pedido colaboración para ver cómo en el PGOU lo podemos resolver, pero eso no es tan fácil. Nuestra gente lo está estudiando pero es evidente que lo que se haga no puede ser en perjuicio de la ciudad y si nosotros hacemos ese esfuerzo la ciudad tiene que tener alguna compensación. Lo que es muy chocante es que una Comunidad Autónoma quiera entrar en definir algo en contradicción con todo lo que había sostenido antes y le pida al Ayuntamiento que pague el costo de esa idea.

-¿Esa compensación para la ciudad podría venir por la vía de abrir la mano y permitir que se construya al norte de las rondas?

-No puede venir por ahí porque el propio POTAUM (plan metropolitano elaborado por la Junta) no lo permite. No vamos a ir por ahí.

-¿Por dónde irán entonces esas peticiones municipales?

-No será fácil, pero lo que está claro es que no aceptaremos nunca en este tema ninguna posición que se pueda calificar o aproximar al chantaje por parte de la Junta en el sentido de que o se busca una compensación a esos suelos o no se aprueba el plan. En esos términos nunca entraremos y así se lo he comentado al consejero de Vivienda y Ordenación del Territorio (Juan Espadas). La Junta tiene la obligación de aprobar el plan si nosotros hacemos lo que dice el plan metropolitano y la ley. Nadie puede negar que mi estilo es de corrección, de diálogo, de búsqueda de concordia, de acuerdos y de defensa del interés de Málaga y la autonomía municipal.

-El bulevar sobre el soterramiento de las vías del tren está paralizado por el contencioso con el Ministerio de Fomento. Ahora van a crear una comisión para intentar llegar a un acuerdo, pero esto huele a dilatación del proyecto en el tiempo.

-No fue idea mía la comisión. En la reunión con el Gobierno y la Junta defendí nuestras posiciones que las veo cargadas de razón: nosotros hemos pagado sobradamente el derecho a disponer de ese suelo y no vamos a pagar dos veces por él. Esos argumentos no lograron convencer y la consejera de Obras Públicas (Rosa Aguilar) dijo que si no había acuerdo no habría colaboración de la Junta, lo que es una manera de presionar. Soy muy escéptico de que salga algo de esa comisión porque no veo razón moral ni ética para poner dinero sobre algo que ya lo hemos pagado sobradamente. Nosotros hemos cumplido y me ha sorprendido mucho la postura mantenida por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), dependiente del Ministerio de Fomento. Para mí la única explicación que tiene es que quieren retrasar el proyecto.

-¿Va a permitir que el macrohospital se financie con pisos en las parcelas del Carlos Haya y el Materno?

- No podemos permitirlo. La gente no entendería que Carlos Haya, que es un equipamiento social, histórico en cierta medida, pierda esa condición porque sería un retroceso de la ciudad. Nosotros para crecer no necesitamos ocupar los hospitales. Lo ideal sería que esos suelos, si queden libres, se destinen a equipamientos de uso social o incluso hotelero, pero no residencial.

Todo «atado» en el Thyssen

-¿Le preocupa que las desavenencias internas en el seno de la familia Thyssen puedan perjudicar el museo en la ciudad por el que usted tanto ha apostado?

-No, en absoluto. No hay motivo ninguno para la inquietud en esa materia. Está todo perfectamente atado con lo que ya hemos hablado, comprometido y firmado. Esos desencuentros familiares no perjudicarán porque la idea la tiene muy clara la propietaria de la colección, la baronesa Thyssen, y su voluntad es clarísima de que los cuadros estén en Málaga y su ilusión es enorme.

-¿Superará Málaga el primer corte para ser capital europea de la cultura en 2016?

-Estoy convencido de que superaremos el primer y el segundo examen. Hay razones sobradas por el esfuerzo de Málaga, por la calidad de la ciudad, por la ilusión y porque presentaremos una magnífica candidatura.

-Desde diversos sectores políticos se le acusa a usted de abusar del victimismo y del enfrentamiento institucional como estrategia política.

-Quien eso dice utiliza mal las palabras. No acepto que llamen victimismo a la defensa de los intereses de Málaga en asuntos como el bulevar, los fondos Feder, el Campamento Benítez o que la ciudad cuente con un Museo Arqueológico diferenciado del Bellas Artes. Nosotros hemos demostrado nuestra capacidad de diálogo y hemos creado siempre el clima propicio para los acuerdos y el consenso. Eso sí, cuando hay una situación de agravio para la ciudad lo hemos dicho con mucha prudencia y delicadeza.

-Afirma la delegada de la Junta, María Gámez, que Málaga ha ganado con el Gobierno de José Antonio Griñán, ¿usted tiene la misma percepción?

-Yo no he notado cambio ninguno.

-¿Chaves o Griñán, con quién se queda?

-Me da igual, me es indiferente. Yo lo que quiero es que Málaga tenga una respuesta desde el ámbito autonómico a todas sus aspiraciones y está demostrado que la Junta no tiene interés ni cariño por Málaga.

-¿Qué le parecen los nombres que baraja el PSOE como candidatos a la Alcaldía de Málaga en 2011 y que deberán medirse a usted en esas elecciones municipales?

-En estos temas no opino. Es un tema que lo veo desde la distancia. Yo me centro en cumplir nuestra tarea que es llevar con el máximo esfuerzo y entusiasmo el gobierno de la ciudad. Una ciudad que tiene unas potencialidades extraordinarias.

-Las últimas encuestas del CIS revelan que la ciudadanía está preocupada por la clase política.

-Málaga hace esfuerzos justamente para lo contrario. En la balanza, Málaga puede estar en el lugar donde se trabaja bien. Estos años de gobierno del PP han sido años de entrega, trabajo honrado y transparente. Me parece muy importante que los ciudadanos tengan confianza en los responsables políticos. Se debe estar en la política para trabajar por los demás no para trabajar para él, sus amigos o familiares. La democracia debe prestigiarse todos los días y todos debemos trabajar en ese sentido. Una reflexión general: una sociedad tiene los políticos que la propia sociedad es capaz de producir, es decir, tendremos políticos honrados en la medida en que la sociedad esté formada por personas honradas y donde no se premie al golfo o al chorizo.

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