Un hombre que estaba cogiendo setas resulta herido grave por un disparo accidental de un cazador

La víctima, de 65 años, se encontraba pasando un día de campo con su mujer y unos amigos cuando recibió el tiro Fue evacuado en helicóptero ante la importancia de las lesiones

JUAN CANO
ALGATOCÍN. El suceso ocurrió en el paraje de Ventorro Solera, en la parte baja del río Genal. / F. S./
ALGATOCÍN. El suceso ocurrió en el paraje de Ventorro Solera, en la parte baja del río Genal. / F. S.

El día de campo estuvo a punto de acabar en tragedia. Un vecino de Benalauría que salió ayer a coger setas con su mujer y unos amigos recibió un disparo accidental de un cazador de Algatocín. La víctima, de 56 años, tuvo que ser evacuada en helicóptero al Hospital Carlos Haya de Málaga ante la gravedad de las lesiones sufridas. Los hechos sucedieron a las diez y media de la mañana en el paraje conocido como Ventorro Solera, en la parte baja del río Genal, dentro del término municipal de Algatocín. Según confirmaron fuentes próximas a la investigación, el hombre se encontraba agachado cogiendo setas cuando fue abatido por el disparo de un hombre que se encontraba de cacería en la zona. El cartucho de caza del calibre 12 le alcanzó en el costado derecho, justo por debajo de la axila. Le causó varias heridas que le afectaron a distintos órganos. El personal sanitario de guardia en el centro de salud de Algatocín consiguió estabilizarlo hasta que llegaron los efectivos del servicio de emergencias sanitarias 061, que solicitaron la intervención del helicóptero para su evacuación a la capital. Poco después, la víctima ingresó en urgencias del Hospital Carlos Haya. Al cierre de esta edición, estaba siendo intervenido quirúrgicamente. Tras la operación, se tenía previsto que pasase a la unidad de vigilancia intensiva (UVI). Fuentes del centro sanitario informaron de que se está pendiente de la evolución de las lesiones para su valoración, aunque indicaron que su estado es grave. Accidente El cazador, de 62 años, fue quien avisó a los servicios de emergencia tras el accidente. Al parecer, y siempre según las fuentes consultadas, el hombre manifestó a la Guardia Civil que cayó al suelo tras sufrir un resbalón, lo que hizo que su escopeta se disparara accidentalmente. «Está muy afectado por lo ocurrido», comentaba ayer un vecino de Algatocín. No es la primera vez que una bala o un cartucho perdido en una cacería alcanza a una persona. En los últimos años se han producido varios accidentes de este tipo que han acabado, incluso, con víctimas mortales. Hace justo un mes, un hombre de 65 años falleció en una finca de Hellín, en Albacete, tras recibir el disparo de otro cazador que lo confundió con un jabalí. Hasta el lugar de los hechos se desplazó un equipo de emergencias sanitaria, aunque en este caso no se pudo hacer nada por salvar su vida. La víctima murió en el acto.