Diario Sur

Videojuegos para un futuro

David Báez, Álvaro Anaya, Christian Fratta, Lucas González y Cristina Arbones posan mostrando los premios obtenidos en la 'Málaga Game Jam'.
David Báez, Álvaro Anaya, Christian Fratta, Lucas González y Cristina Arbones posan mostrando los premios obtenidos en la 'Málaga Game Jam'. / M. S.
  • Cinco alumnos de la UMA son reconocidos con dos distinciones en el evento de 'Málaga Game Jam'

Su sueño es vivir de la creación de videojuegos y su talento muestra que pueden hacerlo. Álvaro Anaya, Lucas González, David Báez, Christian Fratta y Cristina Arbones; cinco alumnos del Máster de Diseño y Programación de Videojuegos, que se imparte este curso por primera vez en la UMA, han recibido el premio de 'Mejor Diseño de Videojuegos' y el de 'Innovación' en el evento de 'Málaga Game Jam', que se celebró hace dos semanas en el Parque Tecnológico. El reto consistía en crear un videojuego en 48 horas bajo una temática concreta: ¿Qué hacemos ahora?

Tras una tormenta de ideas, la división de tareas e intensas horas de trabajo nació 'Time Dungeon'. El juego incluye dos personajes principales; un explorador y un caballero que viajan a través de distintos escenarios y que tienen que resolver rápidamente una serie de puzzles para pasar los niveles. Cristina Arbones fue la encargada de dar vida a estas figuras digitales. «La época en la que se mueve el caballero es la Edad Media y el explorador vive en un mundo actual. Este último ayuda al caballero en la búsqueda de un tesoro», explica Arbones. Esta colaboración entre los protagonistas requiere que los jugadores estén continumente comunicados. «Queríamos que la palabra 'nosotros' cobrase especial importancia», señala Álvaro «y que los jugadores se hiciesen durante la partida una pregunta clave: ¿Qué hacemos ahora?, haciendo así alusión al tema que la Global Game Jam nos propuso», añade.

Su profesor y director del máster Antonio José Fernández no puede disimular su entusiasmo al hablar de sus alumnos. «Han sabido congeniar perfectamente los conceptos aprendidos en clase, teniendo en cuenta que comenzaron el curso hace apenas tres meses», comenta Fernández. El máster está organizado de tal forma que los estudiantes adquieren las primeras nociones para la creación de videojuegos durante las clases de Diseño (idea y argumento del juego). Posteriormente, deben elegir entre las ramas de Arte (animaciones 3D e ilustraciones) o Programación (experto en tecnologías digitales). Finalizan sus estudios con el módulo de 'Business', en el que adquieren conceptos básicos sobre la comercialización del producto.

Una profesión que reúne mentes heterogéneas, pero en la que debe primar la especialización y «una formación de calidad». «La industria demanda a gente que sea brillante en un campo determinado», insiste Fernández.

Industria en auge

El mercado del mundo digital marcha a buen ritmo. También en Málaga donde, según Fernández, se ha pasado de una empresa que se dedica a la producción de videojuegos a nueve, en cuestión de cuatro años. Para consolidar esta industria y evitar la fuga de talentos se ha creado precisamente el máster en la UMA. «Tengo experiencia en enviar antiguos alumnos fuera y que en su nuevo destino están teniendo mucho éxito», dice el profesor. «El máster se muestra como una posibilidad para atraer a jóvenes profesionales, pero sobre todo para retenerlos», explica. Christian es de Italia y no tiene ningunas intenciones de marcharse de Málaga. «Estoy seguro que este curso nos va a aportar la experiencia necesaria porque tras sólo unas semanas ya podemos sumar un juego más a nuestro portfolio», comenta.

Todos lo tienen claro, quieren vivir del videojuego, pero David y Lucas con un espíritu libre y alejado de la gran industria. «Valoraré más hacer un juego propio que guste a mucha gente, antes que trabajar para superproductoras en las que la creatividad quedará coartada», afirma David. «Quiero crear un videojuego que sirva como fuente de inspiración a la sociedad», cuenta Lucas. Ideas claras para un futuro lleno de posibilidades.