El otro eje de la jet-set marbellí

En su más de medio siglo, La Cabane ha tenido entre sus muros a los famosos que en los 70 y 80 conformaron la vida noctura de la costa

La piscina central de La Cabane hoy día. /Jorge Rey
La piscina central de La Cabane hoy día. / Jorge Rey
ADRIÁN MEDINA

Cuando a Fernando Al-Farkh, el actual director de Los Monteros, le preguntan por el papel de Los Monteros y La Cabane en la época de los 70 y 80, responde sin dudar demasiado:«Junto con el Marbella Club, fueron los verdaderos pioneros de la jet set de Marbella». Y, aunque solo lleva desde 2011 en la dirección del hotel y toda esa historia le pilla lejos, se le refleja el orgullo en la voz. No es para menos: en 53 años han pasado por sus instalaciones muchas figuras de renombre.

Algo ayudó que fuese el primer club de playa de la Costa del Sol y casi del mundo, como explica Al-Farkh. Eso le permitió convertirse en un punto de referencia para las celebridades de esta época.

La Cabane ha sufrido varias remodelaciones, entre ellas una integral de su diseño interior

Al pedirle algunos nombres concretos, Al-Farkh recita varios de corrido. Actores de la talla de Sean Connery o Silvester Stallone. Del mundo de la aristocracia, los barones Thyssen y se dice que incluso los reyes eméritos se dejaron ver por allí, aunque esto Al-Farkh no puede confirmarlo. Pero sobre todo, en su retahíla de nombres aparecen músicos: Michael Jackson, Julio Iglesias, Elton John, Lola Flores. Y no solo estuvieron de pasada. «Lola Flores era una clienta muy habitual», afirma el director. Lo que no puede confirmar es si le pondrían algunos de sus temas en los altavoces, aunque resulta tentador imaginarse el ambiente de la antigua Cabane con el «¡Ay, pena, penita, pena!» sonando de fondo.

Al-Farkh en el 50 aniversario de La Cabane.
Al-Farkh en el 50 aniversario de La Cabane. / Josele-Lanza -

De esa época solo quedan fotos de las instalaciones; nada de rostros. Y si las hay, las tendrán sus protagonistas bien guardadas en sus álbumes privados. En parte, porque aún no existían Twitter ni Instagram (si no, quizá habríamos visto a la Faraona bronceándose en algún 'story'), pero también por la estricta política de privacidad de La Cabane, que mantiene hoy día. Esto, junto a su servicio exclusivo, fueron para Al-Farkh los elementos que atrajeron a la jet set marbellí.

El interior de La Cabane antes de la reforma. Vista aérea deLa Cabane en los años 70. Antigua zona de terrazas en La Cabane / H. L. M.

El ambiente que reclamaban las estrellas de esa época es muy distinto del de hoy. Para mantenerse en boga durante más de medio siglo, La Cabane ha tenido que reinventarse en numerosas ocasiones. Entre los mayores cambios, la inauguración de su buffet con productos de lujo y una remodelación integral de su diseño interno. Todo ello sin renunciar a la garantía de privacidad que ha seguido atrayendo a toda clase de figuras.

Buffet 'premium' de La Cabane.
Buffet 'premium' de La Cabane. / Jorge Rey