Comerciantes y vecinos de Carretería pintarán la calle para frenar su deterioro

Eliminarán los grafitis y limpiarán las puertas metálicas de los negocios con la intención de hacer la vía más atractiva para los visitantes

JUAN SOTOMÁLAGA.
Los residentes se quejan de la suciedad y los grafitis que hay en la vía. :: Yhasmina García/
Los residentes se quejan de la suciedad y los grafitis que hay en la vía. :: Yhasmina García

La calle Carretería quiere recuperar su imagen de antaño y volver a convertirse en una parte importante del Centro Histórico. Su estado actual, llena de suciedad y con grafitis en todas sus paredes, hacen que pasar por ella resulte desagradable tanto para vecinos como para turistas. Y, por ello, comerciantes y residentes se han organizado para pintar las fachadas y eliminar los signos de los actos vandálicos.

La iniciativa nace de la asociación de vecinos y comerciantes Andrés Pérez, a la que recientemente se han unido los vecinos de esta calle. Su presidente, Francisco Cano, recuerda que ellos ya hicieron algo parecido en su zona y les ha ayudado mucho a darle vida. «Algunos vecinos nos plantearon la posibilidad de hacer algo parecido en Carretería, y creo que puede funcionar», sostiene. La actuación cuenta con la colaboración del distrito -que facilitará la pintura y los materiales-, el Museo Carmen Thyssen y Promálaga.

'Primavera limpia en Carretería' se celebrará el próximo domingo 8 de junio. Los participantes se han citado en la Tribuna de los Pobres para comenzar a pintar y acabar así con la imagen degradada de la vía. «Se trata de una iniciativa vecinal de convivencia, civismo y urbanidad para recuperar nuestro barrio y para que nos podamos sentir orgullosos de vivir y trabajar en él», añade.

Previamente, una empresa especializada se encargará de eliminar los grafitis más complejos, sobre todo aquellos que se encuentran en superficies en las que no se consiguen eliminar con una simple capa de pintura. Francisco Cano considera que la calle necesita ser adecentada de forma urgente para recuperar el paso de personas y mejorar la convivencia en el entorno.

Los vecinos y comerciantes se muestran esperanzados ante esta nueva era después de años denunciando el abandono de la calle. Rosa Garcerán, propietaria de La Romería, cree fundamental recuperar el paso de malagueños y turistas. «Por aquí no pasa nadie; la gente llega hasta la puerta del Thyssen y se da la vuelta», lamenta. Por ello, cree que si la calle volviera a recuperar su esplendor «todo sería más sencillo».

En este cambio también están ayudando algunos emprendedores locales, que han apostado por esta ubicación para abrir sus negocios. Los últimos en llegar han sido una tienda de telas y un restaurante especializado en comida egipcia.