Susana Díaz transmite a la cúpula del PSOE-A que su prioridad es Andalucía

Los secretarios provinciales comunican sus respaldo a la presidenta, quien sigue sin verbalizar si renunciará a presentar su candidatura a la secretaría general

MARÍA DOLORES TORTOSASEVILLA.
Susana Díaz se dirige a la sede regional del PSOE en Sevilla con dirigentes provinciales de su partido. :: Efe/
Susana Díaz se dirige a la sede regional del PSOE en Sevilla con dirigentes provinciales de su partido. :: Efe

Susana Díaz intentó ayer frenar la convulsión que se ha originado al girar todos los focos hacia ella como posible sustituta de Alfredo Pérez Rubalcaba tras la dimisión de este como secretario general del PSOE y convocar un congreso extraordinario. «Mi prioridad es Andalucía, ya lo saben», dijo a los periodistas al llegar a la sede regional del PSOE andaluz para reunirse con la ejecutiva regional. El mismo mensaje transmitió a la cúpula de su partido y a los secretarios provinciales, con los que almorzó antes y a los que intentó calmar por la incertidumbre tras el anuncio de Rubalcaba. Aún así en ambas reuniones nadie preguntó a la presidenta lo que todos en el PSOE quieren saber, si optará a la secretaría general, como le presionan dirigentes territoriales.

En el almuerzo con los secretarios provinciales Susana Díaz no verbalizó si estaba o no sopesando esa posibilidad. Lo que sí comunicó de forma rotunda y reiterada es que su «prioridad» es la Presidencia de la Junta de Andalucía. ¿Quiere eso decir que descarta saltar a la arena nacional? Ninguno de los dirigentes socialistas cuestionados por este periódico responde con un sí a esa pregunta. «Es algo muy personal, que tiene que decidir ella», afirma uno de ellos.

Una de las opciones que se plantean, no obstante, no sería que Díaz dejara de ser presidenta de Andalucía, sino que compatibilizara este cargo con el de secretaria general del PSOE. La impresión que tuvieron los 'barones' que almorzaron con ella es que, al día de hoy, el deseo de Susana Díaz «es seguir como presidenta de la Junta en Andalucía al cien por cien», según comentó un dirigente provincial a este periódico. «¿Qué gana ella con ser secretaria general si luego no va a presentarse a las primarias?», se pregunta el mismo cargo orgánico.

Otra cosa es si la andaluza sabrá resistir a las presiones que recibe, incluso de altas instancias estatales, para hacerse cargo del partido. El secretario general de Madrid, Tomás Gómez, llegó a afirmar: «Con Susana Díaz, al fin del mundo».

Díaz pidió calma. Los socialistas andaluces se saben con el poder decisivo en la sucesión de Rubalcaba y quieren ser ellos los que manejen los tiempos. «Es muy pronto, quedan dos meses y en los próximos días se tomarán decisiones», dijo la secretaria provincial de Sevilla, Verónica Pérez, en declaraciones a la 'Ser'. Díaz no quiere precipitar ninguna decisión sin conocer primero cómo está el patio y el recorrido de cualquier opción.

División de opiniones

La situación concita división de opiniones en el PSOE andaluz. Hay quienes creen que es una oportunidad para que una mujer y andaluza tome las riendas del PSOE como hace cuarenta años hizo Felipe González, a quien algunos la comparan. Pese a los rumores de que el expresidente podría ser una de las personas que tratan de convencerla para dar el salto, González manifestó que actualmente Susana Díaz «tiene su ámbito de realización» en Andalucía, aunque «a lo mejor algún día supera esa frontera», dijo en alusión a la política nacional.

Pero otras voces de dirigentes del PSOE, quizás bajo la consigna de Díaz, tratan de desenfocar la presión sobre esta. El portavoz de la Junta, Miguel Ángel Vázquez, recordó que Susana Díaz ha dicho muchas veces que su «compromiso» es con Andalucía y que solo «lleva ocho meses como presidenta». En el mismo sentido se pronunciaron la secretaria provincial de Granada, Teresa Jiménez, y el secretario de Política Institucional, Francisco Conejo. También el expresidente de la Junta Manuel Chaves abogó porque siga en Andalucía. «Lleva poco tiempo como presidenta», apostilló.

En el almuerzo con los secretarios provinciales, Susana Díaz aseguró con vehemencia que no había tenido nada que ver con la decisión de Rubalcaba de convocar un congreso extraordinario. Algunos dirigentes del PSOE atribuyen a la 'baronesa' andaluza ser la inspiradora de esta salida, que deja en el aire las primarias abiertas que iban a celebrarse en otoño. La ejecutiva, no obstante, reunida para analizar los resultados de las elecciones, respaldó la decisión de Rubalcaba de convocar el cónclave de julio.

El PSOE andaluz también se propone ser la llave de ese congreso, o en palabras de Francisco Conejo, la federación andaluza será la que garantice que aquel «sea fuerte y sólido».