Denuncian que Carlos Haya obliga a MIR novatos a sustituir a especialistas en verano

Los residentes de primer y segundo año no tienen la formación necesaria para hacer frente a esa responsabilidad en las urgencias del hospital

ÁNGEL ESCALERA* AESCALERA@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.

Varios sindicatos han denunciado que directivos del Hospital Carlos Haya obligan a médicos internos residentes (MIR) de primer y segundo año a suplir a facultativos especialistas adjuntos del área de urgencias en los periodos vacacionales (verano y Navidad). Por ese hecho, los sindicatos presentaron el pasado lunes una reclamación ante la Dirección de Profesionales del SAS, dirigida contra la gerente de Carlos Haya; Carmen Cortes, el director médico, Miguel Ángel Prieto; el subdirector médico, José Luis Doña, y el jefe del servicio de urgencias, Guillermo Quesada, por «una vulneración de los derechos básicos de los trabajadores». El caso ya se llevó ante la Inspección de Trabajo. Si el SAS no rectifica, los sindicatos irán a la vía judicial. Fuentes oficiales de Carlos Haya aseguraron que los hechos denunciados son falsos.

La reclamación se elaboró tras una asamblea de médicos residentes en la que se acordó denunciar que MIR de primer y segundo año realizan labores asistenciales en las urgencias, en los periodos vacacionales, que no les corresponden, ya que se les utiliza para cubrir los permisos de los facultativos titulares y, de ese modo, reforzar la plantilla.

Ese hecho sucedió tanto en el verano de 2013 como en las pasadas navidades. Los residentes rechazan que este verano vuelvan a obligarles a hacer unas tareas que no les competen en las urgencias para suplir las vacaciones de los facultativos titulares. En la reclamación presentada ante la directora de Profesionales del SAS, Celia Gómez, se denuncia esa cuestión. Los sindicatos dejan claro que «el reglamento vigente sólo permite actuar con funciones plenas de especialistas a los médicos residentes de cuarto, en los casos de especialidades de cuatro años, y a los de quinto, en las de cinco.

Calidad de la asistencia

La consecuencia de que residentes novatos hagan labores para las que todavía no tienen la formación necesaria repercute en la calidad de la asistencia que se da a los pacientes y demora la atención, ya que en caso de duda deben recurrir a un especialista que esté en ese momento en urgencias para consultar con él el caso en cuestión, señalaron fuentes sanitarias consultadas por este periódico.

Los residentes se oponen a que se les obligue a incorporase a urgencias a las nueve de la mañana y a estar 24 horas de guardia cuando su jornada es de ocho de la mañana a tres de la tarde. De ese modo, pierden dos días de rotación y formación en el servicio que les corresponde. «Ese sistema supone usar a los MIR de primer y segundo año como mano de obra barata a fin de evitar los contratos de sustitución reglamentarios», se afirma en la reclamación presentada.

Por su parte, fuentes oficiales de Carlos Haya dijeron: «Es totalmente falso que residentes de primer y segundo año hagan funciones de facultativos de urgencias. La planificación de permisos de los facultativos se realiza en base a las necesidades asistenciales y en nada tiene que ver con la actividad de los residentes, que está regulada por los planes formativos establecidos para cada especialidad y a la propia organización del centro».