Rincón pregunta las necesidades para que Lukas pueda ir al campamento de verano

El Ayuntamiento solicita documentación a nueve familias para estudiar los recursos necesarios para admitir a sus hijos en esta convocatoria

EUGENIO CABEZASR. DE LA VICTORIA.
Mari Carmen Montañez, con la solicitud de inscripción de su hijo. :: E. C./
Mari Carmen Montañez, con la solicitud de inscripción de su hijo. :: E. C.

El Ayuntamiento de Rincón de la Victoria ha movido ficha tras la denuncia pública formulada ayer través de las páginas de SUR de una madre de un niño con autismo, que se quejó de que, en un primer momento, le habían asegurado que su hijo no podría participar en los campamentos de verano que organiza el Área de Deportes. El Consistorio contactó a última hora de la mañana por teléfono con Mari Carmen Montañez para pedirle que presente un informe psicológico que acredite el grado de autonomía de su pequeño Lukas, de 6 años.

«El Ayuntamiento no ha negado en ningún momento la inscripción de este niño. Esto es falso. De forma responsable, y como debe hacerse con cualquier niño con diversidad funcional, la persona que atendió a esta madre le dijo que debía consultarlo. 'Debo consultarlo' no es lo mismo que 'Te niego la inscripción'», manifestó ayer la edil responsable del área, Lydia Montes (PP), quien detalló que no es la única inscripción de de estas características. «De momento, tenemos ocho más. Las decisiones en estos casos, tan delicados y vulnerables, se toman una vez que conocemos el número y las limitaciones a las que nos enfrentamos y, sobre todo, sabiendo las capacidades que tienen los niños, siempre con la mejor intención de atenderlos», añadió la concejala.

A juicio de la edil de Deportes, si no conocen las características de un niño con alguna situación especial, «exponerlo en un recinto con 250 menores, en un entorno deportivo y con un horario estructurado es cuanto menos irresponsable. El Ayuntamiento no dispone de ningún tipo de información sobre este niño, solo sabíamos que tiene autismo. En años anteriores descubrimos cómo algunas familias inscribían a sus niños sin decir nada, con lo que el primer perjudicado eran precisamente los menores», añadió Montes.

«Si hablamos de autismo, no podemos recibir a un niño sin conocer sus conductas, su tolerancia a los grupos, sus características, si es posible adaptar las actividades, que en su mayoría son deportivas. Hacerlo de otro modo sería temerario y peligroso», continuó la edil, quien lamentó que en este caso, «no se aportó en ningún momento en la inscripción documentación ni disposición de colaboración alguna en este sentido».

La concejala aseguró que cuando se encuentran en una situación así «debemos tener acceso a más detalles por el bienestar del niño, proporcionados por el personal médico o terapéutico». «La respuesta de la solicitante fue desmesurada como atestigua el personal de Deportes que la atendió cuando se le dijo que la inscripción debía seguir un cauce diferente, por el bien del niño. No podemos aceptar ninguna inscripción en ninguna actividad sin disponer de información que nos dé total certeza de que la actividad es adecuada para la persona», continuó. «Si el niño está en situación de dependencia y si médica y terapéuticamente la actividad ha sido considerada adecuada, el Ayuntamiento muestra su disposición para que la persona o entidad designada a su cuidado en el entorno familiar le acompañe en la actividad», añadió.