Martes Santo de emociones, pasión, colorido y calor

La Tribuna de los Pobres, protagonista en una jornada donde brillaron las cofradías de Rocío, Penas, Nueva Esperanza, Humillación, Rescate y Sentencia

ÁNGEL ESCALERA ANTONIO M. ROMERO aescalera@diariosur.es aromero@diariosur.es
El trono de la Virgen del Rocío se levantó a pulso en la Tribuna de los Pobres como es nota característica cada año en este popular enclave procesionista :: Salvador Salas/
El trono de la Virgen del Rocío se levantó a pulso en la Tribuna de los Pobres como es nota característica cada año en este popular enclave procesionista :: Salvador Salas

El sol vespertino recibió con todo esplendor a las cofradías de ayer en sus salidas procesionales. Fue una jornada de emociones desbordantes, pasión a raudales, vistoso colorido y calor durante toda la tarde. Nazarenos, hombres de trono y músicos sudaron túnicas y uniformes. Rocío, Penas, Nueva Esperanza, Humillación, Rescate y Sentencia completaron unas brillantes procesiones. La Tribuna de los Pobres cobró un especial protagonismo, sobre todo con Rocío, Nueva Esperanza y Humillación, cuyos tronos se levantaron a pulso en diversas ocasiones entre las fuertes ovaciones del público que abarrotaba este singular enclave cofrade. La única cofradía que ayer hizo estación de penitencia en la santa iglesia Catedral fue las Penas.

Rocío

Decir Martes Santo y Rocío es hablar en Málaga de la Tribuna de los Pobres. En este lugar se vive uno de los momentos de mayor emoción y pasión de la Semana Santa. Horas antes de la llegada de los tronos ya había personas aguardando al Nazareno de los Pasos en el Monte Calvario y a la Novia de Málaga. Ambos fueron recibidos con ovaciones, piropos y 'vivas' por una muchedumbre a la que el calor no quitó las ganas de vibrar con estas dos imágenes del barrio de la Victoria.

A los sones de la agrupación musical Vera Cruz de Campillos el trono del Señor, en cuyas entrañas iban peticiones recogidas por el grupo joven de la cofradía, giró para ponerse frente al pueblo, que enardeció cuando fue levantado a pulso en dos ocasiones a los toques de campana dados por la concejala de Servicios Operativos, Teresa Porras.

El Nazareno de los Pasos en el Monte Calvario llevó un exorno floral a base de un monte de corcho con cardos frescos y secos, romero, lirios y claveles rojos en las llagas. El camino transitado por el Señor estuvo compuesto por claveles rojos simulando la sangre derramada desde su cabeza debido a la corona de espinas. El friso estuvo compuesto con iris, calas, rosas y liatris.

Las emociones volvieron a desbordarse en la Tribuna de los Pobres a la llegada de la Virgen del Rocío. Las notas de 'Encarnación Coronada', cantada por los portadores, acompañaron la maniobra para que La Novia de Málaga se reencontrara un año más con su Tribuna de los Pobres. El alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, levantó en tres ocasiones a pulso. Momento de éxtasis cofrade, donde las lágrimas se mezclaron con los vellos de punta, los aplausos y los 'vivas'.

La Virgen estrenó una enagua donada, diseñada y confeccionada por el modisto Ángel Palazuelos y encajes de tul bordado con aplicaciones de perlas, así como la restauración del trono -los cuatro arbotantes, las ánforas laterales, el plateado de la ampliación en altura del cajillo y la peana-. El exorno floral estuvo compuesto a base de claveles y fresias en las ánforas; gladiolos en las esquinas, y un frontal con rosas, alelíes, astromelias y fresias todo en color blanco. A sus pies llevó azahar de la plaza situada en el atrio de la iglesia de San Lázaro, doce rosas amarillas alusivas a otras tantas estrellas del halo de la futura coronación canónica en 2015 y un ramo de novias que cada año regala un donante anónimo. Asimismo, en su candelería fue un cirio 'Lágrimas de vida' cuyo fin es la donación de órganos. La Novia de Málaga volvió a llevar 14 velas rizadas, que no son características del exorno malagueño.

El paso de la Virgen del Rocío por la Tribuna Oficial fue especial. Lo hizo a los sones de la marcha de estreno 'Rocío cuanto te quiero', compuesta por Pascual González y cantada por la coral de Santa María de la Victoria. En ese momento hubo una gran petalada. Durante el recorrido también se estrenó la composición 'Puerta del cielo'.

En la salida del cortejo y en distintos puntos del recorrido cantaron saetas a los titulares Ransés González y María Almendro. Los cirios de los nazarenos lucieron la llama traída desde la basílica de la Natividad de Belén por los Scouts Católicos de Málaga y que simboliza la paz y la unidad entre los cristianos.

Penas

La Cofradía de las Penas no defraudó en su procesión de ayer. Fue fiel a su estilo y su estética procesional, un canon que mantiene como seña de identidad. La plaza de la Virgen de las Penas era un hervidero humano cuando el cortejo se puso en marcha. El trono del Cristo de la Agonía, que salió con la marcha que lleva su nombre, presentó una novedad en su adorno floral. El monte sobre el que se asentó la cruz estaba compuesto por 4.500 gerberas moradas traídas de Holanda. La Virgen, aparte del manto de flores elaborado por ocho jardineros municipales, con un predominio de margaritas y claveles blancos, llevó en el frontal anforitas con calas, mientras que hubo piñas de claveles blancos sobre hojas de naranjos en los laterales. El manto, hecho siguiendo el dibujo entregado por la cofradía, fue muy alabado y volvió a ser un elemento muy comentado por las personas que vieron la procesión.

Otra novedad fue que por primera vez doce penitentes, con cruces al hombro, fueron tras la estela del Cristo de la Agonía por petición expresa de hermanos de la cofradía que querían ir con esas cruces.

Durante el recorrido, se entregaron las 6.000 estampitas encargadas por la hermandad con las imágenes de los sagrados titulares. La cofradía llevó el guión al hombro como es característico en ella. Las calles Pozos Dulces, Compañía, Fajardo, Cisneros y Especería estaban atestadas de gente. Lució especialmente el paso de la cofradía por la calle Nueva camino del recorrido oficial.

?La venia en la tribuna oficial la pidió el hermano mayor, Francisco Calderón, que fue de mayordomo del trono de la Virgen, mientras que el teniente hermano mayor, Jesús Mesa, hizo lo propio en el trono del Cristo. Una vez completado el recorrido oficial, la procesión se dirigió a la Catedral a hacer su anual estación de penitencia. Las reflexiones fueron conducidas por Salvador Marín Hueso, hermano de la cofradía.

Uno de los lugares estrella de la noche para las Penas fue la estrecha calle San Agustín, por donde pasó una vez abandonada la Catedral. Por esa histórica arteria de la ciudad la Asociación Musical Utrerana tocó cuatro marchas seguidas: 'Marcha de cofradías número 1', compuesta por Pedro Braña y que las Penas ha rescatado e incluido en su repertorio musical, 'Valle', 'Soleá, dame la mano' y 'Macarena'. Fueron 22 minutos de música y de esfuerzo de los hombres del trono de las Penas, que echaron el resto para mantener a la Virgen sobre sus hombros. La vuelta por las angostas calles que desembocan en la plaza de las Penas también fue otro instante para el recuerdo de los cofrades.

Nueva Esperanza

Un cuarto de hora antes de las cuatro de la tarde se puso en marcha el desfile procesional más largo de la Semana Santa de Málaga (más de 13 horas en la calle). Nueva Málaga arropó la salida de su cofradía camino del recorrido oficial bajo un sol de justicia.

Sobre un monte de corcho exornado se presentó la imponente figura del Nazareno del Perdón, que estrenó un broche, obra de joyería castellanomanchega Muñoza. La agrupación musical Jesús Cautivo de Estepona puso los sonidos tras el trono.

María Santísima de Nueva Esperanza estrenó las tulipas para los arbotantes y el sobretecho del palio en damasco verde, ejecutado por los miembros de la junta de gobierno, y donde aparece el ancla de la Virgen, su nombre y el niño de Santa Ana, en referencia a la parroquia que es su sede canónica. El exorno floral estuvo compuesto a base de rosas, anturiuns, astromelias, liatris, iris y fresias.

El otro gran estreno de la cofradía fue el recorrido de regreso. Así, discurrieron por el barrio de la Trinidad y Gamarra. A lo largo de su desfile pasaron por las casas hermandad de Zamarrilla -donde hubo un intercambio de ramos de flores-, Esperanza (a la ida), Salud, Santo Traslado y Cautivo -donde había previsto ofrendas florales-.

Uno de los momentos más intensos de la cofradía se vivió a su paso por la Tribuna de los Pobres, donde ambos tronos fueron levantados a pulso en varias ocasiones.

El hermano mayor de la cofradía, Francisco Javier Benítez, fue de jefe de procesión y pidió la venia. En el cortejo procesional se echó en falta la presencia del cofrade José Antonio Hierrezuelo, a quien una enfermedad lo mantiene hospitalizado.

Humillación

La Humillación fue la última cofradía de la jornada en hacer su salida. El cortejo se puso en marcha a las ocho de la tarde desde el interior de la parroquia de Santo Domingo. En total, participaron 220 nazarenos. En el interior del templo, el director espiritual de la cofradía y párroco de Santo Domingo, Juan Manuel Parra dirigió unas oraciones. Momentos antes de que se abriesen las puertas y la cofradía se acercase al pueblo que la esperaba con expectación inusitada se interpretó la marcha procesional 'Al Señor de la Humillación', compuesta por Miguel Pérez. Otra novedad musical en la procesión fue la composición 'Málaga te llora, Virgen de la Estrella', cuyo autor es Ignacio Fortis.

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, acompañado por algunos concejales, estuvo en la salida de la Humillación, que estuvo acompañado por la banda de música de la Esperanza. El trono del Señor llevó la gorra del agente de la Policía Local, Ángel Reina Rivas, fallecido el sábado pasado en un accidente de tráfico. La cofradía lució luto por ese policía y por todos los difuntos de las fuerzas armadas.

La procesión entró en una Alameda Principal repleta de gente. Ambos tronos fueron muy bien llevados. El Señor de la Humillación, que fue una vez más objeto de la devoción de los malagueños, estrenó una túnica, obra de Gracia María Santos. El trono del Cristo llevó una campana nueva. La Virgen de la Estrella lució radiante en su trono, con una bambalina lateral de estreno, hecha por el taller de bordados del Proyecto Solidario Humillación y Estrella.

Uno de los momentos cumbres para la cofradía se vivió en la Tribuna de los Pobres. Allí se descubrió un mosaico en honor de la Virgen de la Estrella, realizado en los talleres de Daniel Pérez. El trono de la Virgen se levantó a pulso en varias ocasiones como había sucedido antes con el de la Humillación, con una Tribuna de los Pobres llena a rebosar. Los pulsos se repitieron en el encierro. El cantaor Antonio de Canillas interpretó dos saetas.

Rescate

Un Martes Santo más la calle Agua se convirtió en un río de colorido en el que navegaron, sobre la barca de la fe, los hermanos de la Cofradía del Rescate y la Virgen de Gracia. Una salida que afrontaron «superilusionados», como reconoció el hermano mayor, Rafael Recio, quien fue como jefe de procesión y fue quien después de algún tiempo volvió a pedir la venia en la Tribuna Oficial -en años precedentes sorprendía a algún hermano encomendándole esta misión-.

Jesús del Rescate salió por primera vez con ocho varales y una nueva mesa, obra de José Espejo. Asimismo estrenó estilo musical, ya que dejó la banda de música y fue acompañado por la agrupación musical San Lorenzo Mártir. El pintor Leonardo Fernández fue el encargado de dar los primeros toques de campana al trono.

Los hermanos del Rescate en general y los de la Virgen en particular vivieron una salida especialmente emotiva. La Dolorosa llevó luto por la muerte, en accidente de tráfico, de uno de sus portadores, el joven Francisco Morillo. Por ello, los primeros toques de campana estuvieron dedicados a su memoria. En el cortejo procesional fueron representantes del Colegio de Enfermería, de Gestores, de Heineken España y los Padres Trinitarios, con quienes la hermandad tiene estrechos vínculos.

A su regreso, estrenaron el paso por la calle Madre de Dios. A su paso por la casa hermandad de la cofradía filial del Rocío de Almonte hubo una petalada para la Virgen de Gracia, que lució un exorno a base de preciosas azucenas. Como es habitual, los últimos toques de campana en el encierro lo dieron dos periodistas, en esta ocasión el redactor de SUR Antonio Montilla Romero y el pregonero de la Semana Santa de 2014 y comunicador radiofónico Félix Gutiérrez.

Sentencia

El broche de oro una destacada jornada del Martes Santo la puso por el recorrido oficial la Cofradía de Jesús de la Sentencia y la Virgen del Rosario en sus Misterios Dolorosos. Ambos tronos se adueñaron de la Alameda y la calle Larios, con una entrada triunfal en la plaza de la Constitución, en cuya tribuna oficial no estaba el presidente de la Agrupación, Eduardo Pastor. La razón no era otra que su presencia como mayordomo de trono de la Virgen del Rosario. Pastor, hermano mayor de la Sentencia, disfrutó como el que más del caminar de María Santísima del Rosario por unas calles llenas de público.

Pero vayamos al principio y situémonos en la calle Fraile, donde a las siete y media de la tarde se abrieron las puertas de la casa hermandad para que la cofradía diese comienzo a su desfile procesional. Los primeros toques de campana del trono del Señor de la Sentencia los dio el pintor del cartel de la cofradía de este año Pedro Leiva, mientras que hizo lo mismo en el trono de la Virgen Rafael Rodríguez Plaza, en su calidad de presentador del cartel de la Sentencia de 2014. La Virgen lució un bello exorno floral. Se estrenaron dos paños de bocina de la sección del Señor, obra de Alicia Vallejo.

La cofradía decidió reducir un poco la amplia presidencia que lleva tras el Señor de la Sentencia, decisión acertada, ya que dio mayor fluidez y conjunción al desfile procesional. En la presidencia figuraron representantes de la Diputación Provincial, con su presidente, Elías Bendodo, de los colegios de Peritos y de Ingenieros, de la judicatura y de los hermanos mayores honorarios de la cofradía.

Tanto en la salida como en la tribuna oficial se interpretó la marcha 'Reina del Santo Rosario', en conmemoración del 75.º aniversario de la Virgen. De regreso a su casa hermandad, en la calle Cárcer, hubo una gran petalada a la Virgen del Rosario, con pétalos de claveles comprados por devotos y hermanos de la cofradía. Para dar más realce al momento, la banda de música del Arrabal de Carmona tocó 'Reina de Triana'. El encierro fue el magnífico colofón a una procesión de altura.