La Junta impulsa que la Sierra de las Nieves se convierta en Parque Nacional

El Estado debe aprobar que acabe como el tercer enclave andaluz reconocido con la máxima figura de protección de espacios naturales

ANTONIO M. ROMEROMÁLAGA.
Un grupo de excursionistas en la Sierra de las Nieves. ::                             SUR/
Un grupo de excursionistas en la Sierra de las Nieves. :: SUR

La Junta de Andalucía va a impulsar el procedimiento para que la Sierra de las Nieves de Málaga se convierta en un Parque Nacional. La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio tiene previsto presentar hoy en una reunión el informe preliminar a los alcaldes de los doce municipios que se verían afectados por una declaración que tendría consecuencias positivas en materia medioambiental, turística, económica y promocional, según pudo conocer este periódico. La Junta, según se recoge en el artículo 10 de la Ley 5/2007 de Parques Nacionales, es la competente para iniciar un procedimiento que debe concluir con la aprobación por parte del Gobierno y de las Cortes Generales. En caso de llegar a buen puerto, la Sierra de las Nieves se convertiría en el tercer enclave andaluz, tras Doñana y Sierra Nevada, en conseguir la máxima figura de protección de espacios naturales recogida en el ordenamiento jurídico español.

En el documento inicial con el que trabaja la consejería, y al que accedió este periódico, se fija una superficie para este Parque Nacional de 18.000 hectáreas -de ellas 16.500 públicas (propiedad de la Junta, los ayuntamientos y el Estado) y 1.500, privadas- y que comprendería en su totalidad o en parte los términos municipales de Alozaina, Benahavís, Casarabonela, El Burgo, Guaro, Istán, Monda, Ojén, Parauta, Ronda, Tolox y Yunquera. Incluiría la actual Reserva de la Biosfera de la Sierra de las Nieves, parte del Lugar de Interés Comunitario (LIC) de Sierras Bermeja y Real y el monte público El Meliche. La legislación española define un a los parques nacionales como: «Espacios naturales de alto valor ecológico y cultural, poco transformados por la explotación o actividad humana que, en razón de la belleza de sus paisajes, la representatividad de sus ecosistemas o la singularidad de su flora, de su fauna, de su geología o de sus formaciones geomorfológicas, poseen unos valores ecológicos, estéticos, culturales, educativos y científicos destacados cuya conservación merece una atención preferente y se declara de interés general del Estado».

El pinsapar, principal valor

En este sentido, el informe autonómico justifica la viabilidad de la declaración como Parque Nacional en el hecho de que en esta zona se encuentra más del 65% de la superficie del pinsapar de España; alberga el 34% de las especies amenazadas de Málaga y la mitad de las que están en peligro de extinción; y destaca que una geología exclusiva como «el afloramiento de rocas plutónicas ultramáficas (peridotitas)».

Respecto a las potenciales limitaciones se destaca que la agricultura en la zona es «marginal» y la ganadería «compatible» con la declaración de Parque Nacional; las hidroeléctricas, minas y vías de comunicación «apenas existen o están en la periferia»; las redes energéticas «están en la periferia»; y todo el suelo incluido tiene la categoría de no urbanizable.

¿Qué supone ser Parque Nacional? Además del prestigio y la visibilidad, según se recoge en el informe preliminar, la declaración conllevaría mayor presupuesto e inversión pública, una mayor afluencia de visitantes, un impulso a las políticas de desarrollo sostenible y que las áreas de influencia socioeconómica se beneficien de subvenciones. Parques españoles similares al de la Sierra de las Nieves han recibido en los últimos años ayudas anuales que oscilan entre los 600.000 euros y el 1,1 millón de euros, según los datos oficiales.

Las primeras voces que pidieron la declaración de Parque Nacional surgieron en 1934. En 2011, la junta rectora del Parque Natural solicitó a la Junta que estudiara la viabilidad para que la Sierra de las Nieves obtenga esta figura de protección.