«Educar a un niño no necesita tanto tiempo como esfuerzo»

«El día que no me sorprenda me sentiré estancado en mi profesión», considera el pediatra

MIGUEL A. OESTE
Antonio Herrero :: Carlos Moret/
Antonio Herrero :: Carlos Moret

Durante doce años trabajó en el Hospital Materno Infantil en oncología pediátrica y cuidados intensivos. Está tan comprometido con lo que hace que este especialista científico no deja de actualizarse. Está considerado uno de los pediatras más innovadores del país, aunque su mayor aspiración «es hacer felices a los niños y familiares que me visitan». Defiende la educación en la salud con base científica y sentido común para cambiar hábitos en la familia mediante revisiones de salud periódicas con tecnología de última generación. Conocedor de las exigencias de la sociedad actual, ofrece una asistencia lo más integral posible para disminuir las visitas y de ese modo ahorrar más tiempo a las familias.

-Los niños en su clínica deben de sentirse como en Disneylandia porque todo está pensado para ellos: juguetes, videojuegos, películas.

-Un entorno atractivo les produce alegría, familiaridad, y minimiza el temor al contacto con el pediatra.

-Por eso también cuida el vestuario, para que los niños se sientan más tranquilos.

-Desgraciadamente, los niños son muy listos y, a pesar del vestuario y la decoración, les aterroriza la simple vista de la camilla. Y es normal por las técnicas cruentas a las que los sometemos. Pero lo peor es hasta los 2 años, luego hay un cambio brusco y vienen felices y contentos a visitar al pediatra.

-Su lema es tratar al niño con respeto. ¿No cree que la sociedad en general no lo hace?

-Pienso que hemos cambiado muy rápido el modelo educativo: del autoritario al permisivo. El permisivo crea niños tiranos que dirigen la vida a su alrededor; eso no es respetar al niño, este tiene derecho a aprender sus límites. Amor, autoridad y coherencia son tres pilares básicos que recomiendo a los padres como base del modelo educativo y de convivencia.

-Por qué tantas teorías en la crianza de un niño? ¿Por qué lo que valía hace unos años ya no vale?

-Afortunadamente, en los estilos de crianza también hemos asistido a la diversificación. Para mí, son todos válidos y respetables, pero insisto a los padres en que deben informarse por personas acreditadas y fuentes fiables.

-Si responde a todas las preguntas que le hacen los padres por 'e-mail' siete días a la semana, 365 días al año, ¿cuándo descansa?

-Todo mi trabajo y dedicación me parecen poco. Cuando descanso no puedo evitar que algún paciente necesite ayuda. Además, responder los correos a veces da tranquilidad y evita visitas al pediatra. Me siento generoso cuando lo hago y mi conciencia se queda más tranquila.

Padres desbordados

-Después de tantos años y visitas habrá visto de todo. ¿Hay algo que aún le sorprenda?

-Lo mejor de mi profesión es que cuanto más aprendes más te sorprendes. Ser un buen pediatra es integrar evidencia científica, sentido común y experiencia clínica. El día que no me sorprenda me sentiré estancado en mi profesión.

-¿Cómo son los padres de hoy día en cuanto a la salud de sus hijos?

-Los padres están desbordados de información y de responsabilidades para darles a sus hijos lo mejor en todos los aspectos. Con la salud tienen que luchar contra la industria y el consumo, y aprender las bases científicas actuales para conseguir buenos hábitos saludables.

-Se tienen hijos pero luego se les dedica poco tiempo.

-Creo que educar no necesita tanto tiempo. La calidad y el esfuerzo del tiempo que se dedique a los hijos es lo realmente importante, así como educar a los cuidadores y familiares que también estén implicados.

-En torno al planeta niño se ha creado todo un negocio. Que si necesita esto o aquello. ¿Qué piensa?

-Es normal, vivimos en una sociedad de consumo y a los niños se les crean más necesidades. Pero ya le digo, educar es darles lo necesario transmitiendo valores.

-Resulta hoy más caro criar a un niño que hace 30 años?

-Evidentemente sí, pues queremos para ellos lo mejor, y eso aunque nos quedemos en lo básico a nivel material. Pero no solo por estas cuestiones. También por la propia salud. Un ejemplo son las vacunas, cada vez tenemos más, y la financiación pública va a menos.

-¿Cuál es el secreto para no enfermar?

-Eso es imposible. Estar saludable supone aceptar que la enfermedad llegara en cualquier momento, es ley de vida. Lo que sí podemos hacer es invertir en prevención para la salud. ¿Qué mejor inversión en salud que educar a padres e hijos?

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