Anna Faris: «Siempre me han subestimado»

Anna Faris es Christy en 'Mom' (los lunes en Neox). «Mi marido leyó el guión y dijo: ¿Te has dado cuenta de que esta mujer eres tú?»

MARÍA ESTÉVEZ
La actriz participó en la película 'Scary movie'. ::    ATRESMEDIA/
La actriz participó en la película 'Scary movie'. :: ATRESMEDIA

'Mom' (Neox, esta noche a las 22.00 horas) es la nueva comedia de Chuck Lorrie, el creador de títulos de culto como 'Dos hombres y medio' y 'The big bang theory'. Y Christy es el alma de la historia, una mujer que se reinventa tras superar sus problemas con el alcohol. El personaje parece hecho a la medida de Anna Faris (Baltimore, Estados Unidos, 1976).

- ¿Qué le puso los dientes largos de esta serie?

- Acababa de tener a mi hijo y me puse a pensar: '¿Realmente quiero dejar a mi marido ir a trabajar mientras yo me quedo ociosa en casa tomando el sol en la piscina?'. Esa fue una de las razones. Cuando me llegó el guión de 'Mom' lo dejé en la mesa de la cocina. Entonces mi marido empezó a leerlo y después de una página me dijo: '¿Te has dado cuenta que esta mujer eres tú?'. De vez en cuando tienes la fortuna de interpretar un papel que se parece al zapato de Cenicienta.

- ¿En qué se parece a Christy?

- Es una mujer en tres dimensiones y un desastre absoluto, igual que yo. He interpretado muchos personajes con una sola dimensión, nada brillantes. Christy me llena por completo.

- ¿Trataba de encontrar el papel de mujer con un nivel de inteligencia mayor y así cambiar de registro?

- Interpretar esos personajes de una sola dimensión parece fácil, pero no lo es. Te encuentras interpretando a alguien absurdo. Estoy segura de que nadie puede imaginar conocer a una persona como Cincy Campbell en 'Scary movie'. En cierto modo, mi trabajo es más fácil cuando tengo que hacer de una mujer con quien me identifico y a quien entiendo. He llegado a un punto en mi carrera en el que busco personajes que me recompensen el esfuerzo.

- El corazón de la serie es la difícil relación entre su personaje y el de su madre. ¿La relación con su verdadera madre es así?

- No. Mi madre es mi gran apoyo, mi campeona. Cuento con ella para todo, aunque es crítica y me dice las cosas tal como son. Es una mujer de la vieja escuela, la mitad del tiempo no entiende lo que digo porque desconoce el vocabulario. Hace poco me confesó que nunca había visto un condón, imagínate. Ella es una madre típica, a veces tengo que decirle: 'Mamá, hoy solo puedes darme tres consejos, nada más. Los otros guárdatelos para mañana'.

- Los Ángeles es la ciudad de las segundas oportunidades y eso es precisamente lo que le dan a su personaje, una segunda oportunidad. ¿Alguna vez se ha sentido así en su carrera como actriz?

- Se me ocurren varios momentos. Poco a poco fui dándome cuenta de que conseguir tu primer trabajo es muy fácil, lo difícil es conseguir el séptimo (risas). Mi aventura en mi profesión se volvió interesante cuando decidí hacer comedia. Crecí en Seattle, donde conseguí mi primera oportunidad haciendo teatro y películas industriales. Cuando llegué a Hollywood me contrataron para 'Scary movie' y fue una experiencia increíble. En aquel momento me costó identificarme con mi personaje, pero al mismo tiempo descubrí que hacer comedia es muy divertido.

- ¿Se veía como actriz cómica?

- Siempre me he considerado una actriz dramática, siempre he sido muy seria, nunca he pensado que fuera divertida. Al contrario, siempre he sido callada, tímida. Mi hermano y mi padre son los que cuentan chistes en mi casa.

- ¿Sigue siendo Hollywood más difícil para las mujeres?

- Sí. Y cuando las mujeres llegan a los 30 se vuelve todo aún más difícil. Hay poco trabajo y lo único que te ofrecen es ser la tía de alguien.

- ¿Cuál es su mejor cualidad como actriz?

- A mí siempre me han subestimado. Me ha ocurrido toda la vida y siempre he tomado ventaja de esa situación. El acto de sorprender implica inteligencia, talento y gracia. De eso tengo a raudales.

- Su marido, Chris Pratt, va a trabajar en 'Guardianes de La Galaxia'. ¿Cómo lleva verle en los pósteres de las adolescentes?

- Me alegro y me siento muy orgullosa de él. No creo que su transformación física le vaya a convertir en un vanidoso, no lo es.