El PSOE centra la celebración del 28-F en la figura de Susana Díaz

La presidenta apela a la unidad de España en un acto de su partido para conmemorar el día de Andalucía

MARÍA DOLORES TORTOSASEVILLA.
Susana Díaz, con Micaela Navarro, Rafael Escuredo, José Rodríguez de la Borbolla, Manuel Chaves y José Antonio Griñán. :: Raúl Caro. Efe/
Susana Díaz, con Micaela Navarro, Rafael Escuredo, José Rodríguez de la Borbolla, Manuel Chaves y José Antonio Griñán. :: Raúl Caro. Efe

Susana Díaz protagonizó en la mañana de ayer en Sevilla su primer gran mitin como líder del PSOE andaluz y presidenta de la Junta. El acto pensado para festejar el 28-F, día de Andalucía, sirvió en realidad para ensalzar la figura de Díaz. Fue la única dirigente socialista que intervino, pese a que al acto asistieron los cuatro expresidentes, Rafael Escuredo, José Rodríguez de la Borbolla, Manuel Chaves y José Antonio Griñán, además de consejeros de su gobierno y la cúpula del partido. Todos fueron meros espectadores en el acto que conmemoraba los 34 años del referéndum que otorgó a Andalucía una autonomía plena igual a la de Cataluña y el País Vasco. Escuredo fue el político protagonista de aquel 28-F.

El formato utilizado es novedoso en el PSOE. Nunca un mitin se había centrado en exclusiva en un dirigente, ni siquiera en campaña electoral. Lo acostumbrado era que algún otro cargo del partido o líderes históricos sirvieran de teloneros al presidente. Previo a la intervención de Susana Díaz, se emitió un vídeo de más de 40 minutos con intervenciones de ciudadanos de todas las edades y condiciones sociales como si fuera un documental. Casi todos se dirigían a la presidenta, unos para elogiarla - «No sabéis la suerte que tenéis de vivir en Andalucía y tener una presidenta como esta» - y otros para encomendarle tareas.

El PSOE logró reunir en el Palacio de Congresos de Sevilla a cerca de 8.000 personas llegadas la mayoría de ellas en autobús de todas las provincias andaluzas. La organización se vio desbordada y hubo de habilitar dos salas ajenas al auditorio, de forma que algunos solo pudieron ver el acto a través de una pantalla.

Susana Díaz articuló un discurso cargado de ánimo a su partido, pero sobre todo centró su mensaje en reivindicar el papel de Andalucía en el debate territorial aflorado por la cuestión catalana. Aludió a aquel 28-F que supuso el 'café para todos' de las autonomías para advertir que ahora que está «en riesgo el proyecto común de España», Andalucía peleará de la misma forma por la igualdad y la unidad del país.

Pero no solo como presidenta andaluza. Díaz también habló como líder del PSOE. «Al Partido Socialista nadie le va a quitar la bandera de la unidad de España y mucho menos aquellos que hablan de España y tienen las cuentas en Suiza», enfatizó. Como ya expresó en la entrevista concedida este domingo a este periódico, Díaz insistió a los socialistas que la prioridad es el empleo «que es lo que da dignidad a las personas». «Las elecciones vendrán después», añadió.