Un centenar de ciclistas marchan para pedir el carril bici en Marbella

La localidad quedó excluida del a primera fase del Plan Andaluz de la Bicicleta, con lo que no podrán acceder a los 400 millones de ayudas

LEANDRO PAVÓNMARBELLA.
Ciclistas durante la marcha de ayer. ::
                             JOSELE-LANZA/
Ciclistas durante la marcha de ayer. :: JOSELE-LANZA

Todos los últimos sábados de cada mes, desde hace más de cinco años, la plaza del Mar de Marbella se convierte en el punto de encuentro de parte de la comunidad ciclista de la ciudad. Todos los meses, unas cincuenta personas se reúnen allí con sus vehículos a pedales para marchar por las calles marbellíes. Pero ayer esta concentración tenía un carácter más reivindicativo, y eso se hizo notar en la afluencia de gente. Más de cien ciclistas acudieron a la cita para exigir que Marbella entrara en la primera fase del Plan Andaluz de la Bicicleta, en la que se reparten 400 millones de euros en inversiones para carriles bici.

«Nosotros no queremos pelearnos, queremos una ciudad que sean para las personas, no para los coches. De ahí viene el lema de esta concentración: 'Porque la bici no entiende de enfrentamientos políticos'. Nosotros solo queremos pedalear tranquilos», explicó Carmen Portero, presidenta de Marbella Bycivic, una de las plataformas que acudió al encuentro.

En este caso, el mes de febrero dejó en su último sábado en una fecha clave, ya que el lunes la alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, y la consejera de Fomento, Elena Cortés, se reunirán para abordar la inclusión de esta localidad en el Plan. «No es normal que desde Málaga el carril bici llegue hasta Fuengirola y se retome en Estepona para llegar a Algeciras. Se han dejado a Marbella en medio y ahora el Ayuntamiento echa la culpa a la Junta y viceversa. Nosotros solo queremos que se pongan de acuerdo», afirmó Portero.

«Nosotros queremos pedirle a nuestros políticos consenso. Marbella necesita consenso para que los ciclistas podamos estar tranquilos», expresó Arturo Reque, un usuario que lleva viniendo a estas marchas cuatro años «Esto no lo organiza nadie. La gente sabe que los últimos sábados de mes a la misma hora siempre hacemos una marcha, y los que les gusta esto van viniendo», aclaró Reque.

Un improvisado photocall se montó en la plaza con el objetivo de que los asistentes se hicieran fotos para recordar el día y en el que se iban colocando pegatinas con los deseos de los ciclistas. Textos como «ciudad sostenible», «Queremos carril bici», o «no contaminación» marcaban el clima de la protesta.

Marcha céntrica

Las bicicletas salieron desde la plaza del Mar hasta el Pirulí, donde tomaron la avenida Ricardo Soriano y llegaron hasta la Alameda. Este recorrido se repitió dos veces, por lo que se recorrieron casi cuatro kilómetros, que terminaron en el comienzo de la prohibición de circular con bicicletas por la zona de mármol del Paseo Marítimo. «A la marcha es normal que vengan padres con sus hijos, por lo que el recorrido no es muy largo. Es algo para disfrutarlo, ir tranquilos y pasar una buena mañana. Y si hay que protestar por algo, pues se aprovecha», apuntó Reque.

Durante todo el recorrido, las bicicletas iban haciendo sonar su timbre, mientras que algunos hacían visible en las cestas colgadas en la parte delantera del vehículo algún mensaje de apoyo hacia la iniciativa del carril bici en Marbella. «Circulamos siempre a la derecha del carril. No somos una fuerza de choque, así que si algún conductor nos dice algo, no le hacemos caso», advirtieron los ciclistas más veteranos en estas reuniones a los que se incorporaban por primera vez.

El precio de la gasolina y el difícil aparcamiento está causando que la bicicleta sea cada vez un recurso más utilizado, incluso como herramienta lúdica. «Se nota la evolución que ha tenido el ciclista en los últimos años, sobre todo por la forma de vestir que tenían al venir aquí. Antes todos iban con sus maillots y muy preparados, que parecían que iban a subir el Tourmalet. Ahora se ven muchos más padres con sus hijos, que vienen aquí a disfrutar y pasear y que después, se van por ahí a tomar algo», explicó Portero.