Un nieto de jornalero para cambiar al PP-A

El actual secretario de Estado posee un discurso moderado, es dialogante, tiene capacidad de generar equipos y cercanía a la ciudadanía Hijo de emigrantes andaluces en Barcelona, Moreno Bonilla comparte generación política con Susana Díaz

ANTONIO M. ROMEROMÁLAGA.
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                            ILUSTRACIÓN
                             IVÁN MATA/
:: ILUSTRACIÓN IVÁN MATA

Fue en 1989. En plena época dorada del socialismo de Felipe González, Juan Manuel Moreno Bonilla asistió a un mitin del entonces líder de los populares, José María Aznar, en la plaza de toros de Málaga. Las palabras del futuro presidente del Gobierno convencieron a este joven nacido en Barcelona en 1970, adonde sus padres, Juan -recientemente fallecido- y María, habían emigrado desde su Alhaurín el Grande natal en busca de un futuro mejor y que, a su regreso, montaron una mercería en la capital malagueña. En ese año, el nieto de unos jornaleros del Valle del Guadalhorce se afilió al PP provincial.

Proveniente de la clase media, su imagen está alejada de los estereotipos clásicos que desde diversos sectores se le han atribuido al PP regional. Además, su llegada al liderazgo del partido de centro-derecha representa un cambio generacional para los populares andaluces similar al que supuso hace unos meses el ascenso de Susana Díaz al liderazgo del PSOE autonómico. A mediados de los noventa del pasado siglo, Moreno Bonilla y Díaz coincidieron en la dirección de las juventudes regionales de sus respectivos partidos.

Desde su afiliación, Moreno Bonilla ya empezó a destacar por su dotes de liderazgo, su capacidad de trabajo y el tesón. Cualidades que le han llevado a protagonizar una carrera meteórica en el PP a nivel provincial, regional y nacional. Quienes lo conocen destacan de él su humildad su discurso moderado, su cercanía a la ciudadanía, su talante dialogante, su cualidad para generar equipos y aglutinar personas de distintos perfiles.

Su trabajo en esos primeros años fue acercar a los universitarios malagueños a Nuevas Generaciones y, en consecuencia, al PP. Fue cofundador del grupo claustral Asociación Popular de Estudiantes y se convirtió en vicedecano de la Facultad de Ciencias de la Educación, siendo el primer alumno que ocupó este cargo en la Universidad de Málaga. En ese periodo, 1993-1994 fue también miembro de la junta de gobierno de la UMA. Eran los años de su presidencia, primero de Nuevas Generaciones de Málaga, y posteriormente de Andalucía.

Su pasión

La política era su verdadera pasión. Así que interrumpió los estudios y fue en la lista de las elecciones municipales de 1995 que ganó Celia Villalobos. En ese momento, Juan Manuel Moreno Bonilla se convirtió en concejal de Juventud y Deportes y del distrito Campanillas-Puerto de la Torre. En la política municipal sólo estuvo dos años, ya que en 1997 se convirtió en parlamentario andaluz al sustituir a la hoy alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz. En ese mismo año se convirtió en el presidente nacional de Nuevas Generaciones.

En el Parlamento andaluz estuvo hasta 2000. Ese año se presentó en las listas de las elecciones generales al Congreso, pero no lo hizo por Málaga, donde las cuitas internas de la época lo dejaron fuera de la candidatura, sino que lo hizo como 'paracaidista' por Cantabria. Salió elegido y en esos últimos cuatro años de Aznar como presidente fue miembro de la diputación permanente y portavoz de la Comisión de Ciencia y Tecnología. Fue ponente de tres leyes: la de Sociedad de la Información; Comercio Electrónico y Administración Electrónica.

En 2004 sí fue ya en la lista por Málaga, pero se quedó a las puertas de lograr el acta. Iba en el quinto lugar y el PP logró cuatro diputados. Se quedó trabajando en la sede del PP de calle Génova hasta que en 2007 la marcha de Manuel Atencia le permitió volver a la Carrera de San Jerónimo, donde estuvo la siguiente legislatura y en la actual. En esta última apenas permaneció poco más de un mes ya que dejó su escaño cuando fue nombrado secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad.

A nivel orgánico, desde 1997 este político de la órbita de Javier Arenas y Soraya Sáenz de Santamaría es miembro de la dirección nacional del PP. Su trabajo y entrega en la calle Génova durante los años de los populares en la oposición le hicieron ganarse la confianza de Mariano Rajoy. Ha sido secretario de Política Municipal y coordinador de Política Autonómica y Local y ha formado parte del grupo más cercano de trabajo de Rajoy. Por ello, conoce bastante bien la fontanería interna de los populares.

Hasta tal punto es importante la política para este enamorado del campo -del que disfruta en la finca familiar en Alhaurín el Grande- que gracias a ella conoció en un congreso nacional del PP a su esposa, Manuela. Una granadina que pertenecía a Nuevas Generaciones y con la que tiene dos hijos de corta edad, Juanma y Fernando, y está esperando al tercero.

Su infancia en Málaga son los recuerdos de las vivencias en el entorno de la calle Ingeniero de la Torre Acosta, en la zona de Las Chapas de la capital de la Costa del Sol, donde vivió con sus padres y sus hermanas, Lola y Cristina. Moreno Bonilla estudió el bachillerato en el instituto Universidad Laboral de Málaga, donde jugó al baloncesto en el equipo de este centro. En su barrio conoció y compartió inquietudes políticas con dirigentes actuales del PP como Mariví Romero y Francisco Oblaré, un grupo al que se fueron uniendo otros destacados líderes como el presidente provincial de los populares malagueños y amigo, Elías Bendodo. En esos tiempos de juventud fue el vocalista de dos grupos de música pop, primero Lapsus Psíquico y, después, Falsas Realidades, que estuvieron muy influenciados por el estilo de Danza Invisible, y con los que actuó en Málaga y provincia. Ahora Juanma volverá a llevar la voz cantante, en esta ocasión de los populares andaluces.

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