Hernández-Silva logra un respaldo mayoritario para dirigir la Filarmónica

El venezolano es el favorito en la terna de candidatos que completan Rubén Gimeno y Nicholas Milton y que hoy debate el consorcio de la OFM

REGINA SOTORRÍOMÁLAGA.
Hernández-Silva fue                    director de la                    Orquesta de                    Córdoba. ::                         SUR/
Hernández-Silva fue director de la Orquesta de Córdoba. :: SUR

Han sido siete meses sin batuta titular, casi diez desde que se supo que habría que buscar una nueva tras la no renovación de Edmon Colomer. Pero la incógnita de quién ocupará el atril de la Filarmónica de Málaga en las próximas temporadas tiene ya las horas contadas. Tres nombres se ponen hoy sobre la mesa del consejo de administración de la OFM, un consorcio representado al cincuenta por ciento por la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Málaga. El venezolano Manuel Hernández-Silva, el australiano Nicholas Milton y el español Rubén Gimeno integran la terna que la comisión artística -la encargada de hacer la selección previa- propondrá en la reunión que se celebra esta tarde. De ellos, uno suena con especial fuerza: Hernández-Silva, que cuenta con el visto bueno de muchos de los implicados a falta de la votación de hoy. Quien salga elegido tendrá la misión de dirigir la primera orquesta de Málaga y, además, poner en marcha un ambicioso proyecto que fragua la OFM: la Academia de la Filarmónica.

Y el director venezolano da el perfil para ello. Hernández-Silva es un nombre conocido en los escenarios andaluces. Dirigió la Orquesta de Córdoba desde 2005 y hasta 2012 y se ha colocado al frente de buena parte de las formaciones sinfónicas españolas (Real Filarmonía de Galicia, Oviedo Filarmonía, Orquesta Sinfónica de Bilbao, Orquesta Sinfónica de RTVE, Orquesta Ciudad de Granada, Orquesta Sinfónica de la Comunidad de Madrid, Sinfónica de Barcelona...) y de muchas internacionales (la Sinfónica de Viena, la Orquesta de Radio Praga, la Sinfónica de Israel, la Filarmónica de Seúl o la Sinfónica de Venezuela). Eso sí, nunca ha dirigido a la OFM. Tenía previsto estrenarse el 7 y 8 de marzo en el Cervantes con piezas de Schumann y Mahler, acompañado por la voz del barítono malagueño Carlos Álvarez. Quizás ese sea también su primer concierto como titular de la OFM.

Es el favorito de la gerencia, de parte de la comisión artística y, en principio, tiene el aval de la Junta -con quien ha trabajado mano a mano durante su etapa en Córdoba-, pero nada está cerrado. La última palabra la dirán hoy el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, y Francisco Pérez, gerente de la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales de la Junta.

Los otros nombres

Milton es otro de los nombres en liza. El australiano es director titular y artístico de la Orquesta Sinfónica de Canberra (Australia) desde 2007 y estuvo al frente durante seis años de la Orquesta Filarmónica de Jena (Alemania). Ha levantado la batuta ante formaciones de todo el mundo, desde Londres y Berlín hasta China y Taiwan. Formado también en el violín, destaca además como director de ópera. Se reencontró con la OFM el 13 de septiembre en el primer concierto de la temporada.

Rubén Gimeno es el único español que ha pasado la criba. Director titular de la Orquesta del Valles desde 2009, ha colaborado con formaciones españolas e internacionales, de Suiza, Japón o Colombia. También es reconocido como director de óperas y zarzuelas. Volverá a dirigir la OFM en el penúltimo concierto de esta temporada (30 y 31 de mayo), como invitado... o como titular. Hoy se verá.

Los tres candidatos se ajustan al presupuesto, unas cuentas que también tendrán que ser aprobadas en la reunión de hoy. La Junta ha anunciado un recorte del 7% en su aportación respecto al ejercicio anterior, aunque el Ayuntamiento tiene intención de mantener la misma cantidad. De confirmarse esa diferencia, sería la primera vez en los más de veinte años de historia de la Filarmónica en la que se produce un desfase entre lo que asigna la Junta y el Ayuntamiento, miembros a partes iguales del consorcio de la Filarmónica. El año pasado la OFM contó con un montante de 4,4 millones, un millón de euros menos que en el ejercicio anterior.

Por delante, el nuevo titular tiene el reto de recuperar la ilusión de los aficionados a la OFM, una tarea que ya comenzó en esta temporada con una programación próxima a los gustos clásicos del público malagueño y con una interesante agenda de batutas invitadas. Pero, además, el futuro director tendrá el reto de tomar los mandos del proyecto estrella que prepara la orquesta: la Academia Filarmónica, una cantera de músicos formados entre las filas de la OFM, a la que algún día acompañarán.