Unicaja marca el 31 de marzo como fecha tope para formalizar la compra de CEISS

El FROB asegura que Bruselas acepta las nuevas ayudas públicas, que permitirán al Estado recuperar a largo plazo los 604 millones que inyectó en la entidad castellana

NURIA TRIGUERO MÁLAGA.
Las partes implicadas creen que el proceso puede cerrarse en las próximas semanas. :: Sur/
Las partes implicadas creen que el proceso puede cerrarse en las próximas semanas. :: Sur

Tanto desde Unicaja como el Gobierno se esfuerzan por dejar claro que esta vez es la definitiva. Quizá porque saben que después de tres años y todo tipo de obstáculos surgidos por el camino, a muchos les resulta difícil creer que la entidad malagueña vaya por fin a absorber Banco CEISS. «El escenario de nacionalización se ha alejado. El proceso de fusión está totalmente cerrado y no se prevé ninguna contingencia», sentenciaban ayer desde el organismo encargado de coordinar la reestructuración bancaria en España, el FROB. Unicaja, por su parte, expresaba a través de un comunicado remitido de madrugada a la CNMV su «interés» por «completar la adquisición» y marcaba una fecha tope para formalizarla: el 31 de marzo.

Para ese día, advierte la entidad malagueña, deben estar concedidas todas las bendiciones oficiales que necesita la operación: del FROB, del Banco de España, de la Sareb y «de las autoridades nacionales y comunitarias». Si no es así, su oferta por Banco CEISS quedaría sin efecto. Esta anulación, sin embargo, no se contempla como una posibilidad real, ya que las mencionadas instituciones -incluida la Comisión Europea- ya han comunicado que están de acuerdo con los nuevos términos de la adquisición de la entidas castellana, incluidas las nuevas ayudas públicas comprometidas, que fueron cuantificadas ayer por el FROB en un máximo de 402 millones de euros. De hecho, fuentes de este último organismo creen que ese plazo no se agotará y que la absorción culminará en las «próximas semanas».

El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria justificó ayer el coste para el erario público de la operación orquestada por Unicaja, con el fin de recuperar a largo plazo los 604 millones inyectados por el Estado en CEISS a través de bonos contingentes convertibles (los conocidos como 'cocos') y evitar inyectar cantidades adicionales. «Hay que gastar los 402 millones para recuperar los 604 millones en 'cocos'», subrayaron los portavoces de dicha institución.

En concreto, un máximo de 160 millones se destinarían a compensar a los bonistas de CEISS (antiguos tenedores de participaciones preferentes y deuda subordinada) que van a somerterse al arbitraje para que se determine si fueron víctimas de mala praxis en la comercialización. A dicha cantidad habría que sumar la garantía adicional de hasta 241 millones concedida por el FROB para compensar el impacto de las demandas de los preferentistas, así como un millón de euros por la contingencia de los traspasos al 'banco malo'.

Por otra parte, el FROB seguirá contando con 78 millones en bonos de CEISS, con una rentabilidad del 1% y sin vencimiento, pero que no implicará presencia en el capital de la entidad ni derechos de voto.

Tres días más de oferta

Unicaja detalló ayer el orden de las actuaciones a desarrollar desde ahora hasta la formalización de la compra. En primer lugar, en fechas «inmediatas» se registrará en la CNMV un suplemento al folleto de la oferta de canje que se dirigió a los bonistas y accionistas de CEISS, par aincluir los nuevos términos de la operación. A partir de ese momento se abrirá un periodo de tres días hábiles en el que se podrán presentar nuevas órdenes de aceptación de la oferta, así como revocaciones. Posteriormente, en el momento en que reciba las autorizaciones definitivas de todas las autoridades implicadas, Unicaja dispensará la condición que impuso en su día a su oferta de compra, consistente en que un mínimo del 75% de los accionistas y bonistas de CEISS expresara su aceptación.