La crisis dispara la economía sumergida en Málaga hasta el 29% del PIB

El dinero que escapa del control del fisco aumenta en casi 2.000 millones de euros desde 2008 por el paro y el 'boom' inmobiliario, según los técnicos de Hacienda

M. ÁNGELES GONZÁLEZ MAGUISADO@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.
El fuerte desempleo es uno de los detonantes del aumento de la economía sumergida. ::                             SUR/
El fuerte desempleo es uno de los detonantes del aumento de la economía sumergida. :: SUR

El fraude avanza a pasos agigantados en la provincia de Málaga. Desde el inicio de la crisis la economía sumergida se ha disparado hasta representar el 28,6% del Producto Interior Bruto malagueño en 2012; es decir, un total de 7.932 millones de euros escapan del control del fisco, según un informe presentado ayer por los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) y tomando como referencia el PIB de 2011, ya que el del año anterior todavía no se ha publicado.

Esto supone un incremento de más de ocho puntos respecto a los datos de 2008, cuando el dinero oculto no llegaba a los 6.000 millones de euros, el 20,5% del PIB. El paro y la corrupción se encuentran detrás del aumento del volumen de la actividad económica en negro, según el estudio, que alude también a las subidas de impuestos «que no fueron acompañadas por un eficiente control» y al hecho de que en España exista «un grave problema de moralidad» con el pago de tributos, lo que provoca que la cultura del fraude esté enraizada.

Aunque el avance de la economía sumergida es generalizado en todo el país, Málaga se sitúa por debajo de la media andaluza -en la región representa el 29,2% del PIB-, pero por encima del promedio nacional -24,6%-. Como explican los técnicos de Hacienda, el mayor aumento del fraude fiscal y laboral se registra en aquellas zonas más castigadas por el colapso del ladrillo y el desempleo.

Del informe, elaborado por el profesor Jordi Sardà de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona, se desprende que el volumen de la actividad económica en negro ha subido en Málaga a razón de unos 522 millones de euros anuales de media. En este sentido, Gestha argumenta que la elevada tasa de desempleo y de parados de larga duración «han contribuido a aumentar el nivel de economía sumergida y el fraude», así como el 'boom' inmobiliario, otro de los grandes detonantes. «Muchas operaciones se llevaron a cabo con dinero en efectivo en billetes de 500 euros y el descontrol de estas actividades está detrás de gran parte de los casos de tráfico de influencias en municipios y empresas», señalan los técnicos, que hacen hincapié en que la bolsa de dinero en la sombra fue mayor en las áreas de la Costa.

En el conjunto del país - no se contabilizan los datos de País Vasco, Navarra, Ceuta y Melilla porque tienen un tratamiento fiscal diferente- la tasa de economía irregular se ha disparado 6,8 puntos desde el inicio de la crisis hasta representar es del 24,6% del PIB en 2012, lo que supone 253.000 millones de euros que escapan al control de Hacienda, una cifra que se prevé que siga en aumento «por la ineficacia de la administración». Así, durante la crisis el dinero negro ha engordado en 60.000 millones de euros, a un promedio de casi 15.000 millones anuales entre 2008 y 2012, según los técnicos, que consideran que un nivel deseable de economía sumergida se situaría entre el 6% y el 8% del PIB ya que «hay actividades que no son rentables si se legalizan».

Los miembros de Gestha, que agrupa a 8.000 profesionales de la Agencia Tributaria, demandan más autonomía y competencias en la lucha contra el fraude al tiempo que critican la «ineficaz» política existente al respecto. Según estos especialistas, la creencia ciudadana de que el Gobierno «apenas dedica esfuerzos a luchar contra el fraude hace que las actividades en negro aumenten». «Los casos judiciales que afectan a las élites políticas y empresarial son un reflejo de esa cultura permisiva con el fraude y su actitud no incentiva a la ciudadanía a pagar sus impuestos», argumentan.

Consecuencias

«Los casos judiciales que afectan a las élites políticas y empresarial son un reflejo de esa cultura permisiva con el fraude y su actitud no incentiva a la ciudadanía a pagar sus impuestos», argumentan. Las consecuencias de todo esto, advierte Gestha, es que se distorsiona la renta per cápita que sirve de base para el diseño de las políticas económicas, genera competencia desleal entre empresarios y obliga a rebajar las pensiones y ayudas sociales, amenazando el estado del bienestar.

Los dos grandes componentes de la economía sumergida son el laboral y el fiscal. En el primer caso se eluden las obligaciones para defraudar a la Seguridad Social y evitar las regulaciones del mercado de trabajo, mientras que el segundo se materializa en el impago de impuestos, y precisamente la mayor presión impositiva también está directamente relacionada con el fraude, según Gestha.

millones de euros movió la economía sumergida en la provincia de Málaga en 2012 tomando como referencia el PIB de 2011, ya que el anterior no se ha publicado todavía. Esto supone una tasa del 28,6% frente al 20,5% de 2008, según el informe presentado ayer por Gestha.