Las obras para visitar la cubierta de la Catedral entran en su recta final

Los trabajos finalizarán para principios de marzo pero el Obispado deberá recabar luego los informes de Bomberos y de la Junta de Andalucía

JESÚS HINOJOSA JHINOJOSA@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.
Una de las dos terrazas de madera habilitadas sobre las portadas laterales del crucero. :: Álvaro Cabrera/
Una de las dos terrazas de madera habilitadas sobre las portadas laterales del crucero. :: Álvaro Cabrera

Tras ocho meses de obras, los trabajos que lleva a cabo el Obispado en la cubierta de la Catedral para hacerla visitable afrontan su recta final. Los arquitectos autores del proyecto y redactores igualmente del plan director que la Iglesia prepara para el primer templo de la diócesis, Gabriel Ruiz Cabrero y Juan Manuel Sánchez La Chica, calculan que para principios de marzo podrá concluir la adaptación del monumento para que los visitantes puedan subir a su techo y disfrutar desde allí de las vistas de la ciudad. No obstante, se atreven a poner fecha aún para el momento en que este nuevo atractivo turístico se abrirá al público.

Según explicó Ruiz Cabrero, una vez que concluyan las obras, a cargo de la constructora ORP, el Obispado tendrá que recabar el visto bueno final de Bomberos, en lo relativo a la seguridad, y de la Junta de Andalucía, en lo concerniente al patrimonio. Por ello, aún no está claro el momento de la apertura. «Confiamos en que se produzca a lo largo de esta primavera», comentó Ruiz.

Este arquitecto, que ha dirigido las restauraciones de la Mezquita-Catedral de Córdoba, entre otros edificios religiosos, se mostró «satisfecho» por el desarrollo de los trabajos, que han supuesto una inversión de unos 300.000 euros, y destacó que van a descubrir a malagueños y visitantes «unas vistas maravillosas de la ciudad que no se conocen».

Por su parte, Juan Manuel Sánchez La Chica señaló que la intervención se ha demorado en el tiempo algo más de lo previsto inicialmente porque se ha efectuado con sumo cuidado. «Todos los anclajes de las barandillas y pasarelas se han realizado en las juntas de las piedras de la Catedral para no perforarlas. Todo se ha instalado de forma que, si se decidiera retirarlo, no dejaría huella alguna», aclaró.

El recorrido planteado para la visita, que físicamente será independiente de la que se realiza al interior del templo y que tiene el acceso en los jardines del Sagrario, supone entrar por el atrio de la fachada principal de la Catedral y acceder por la capilla de los Caídos a la escalera que sube a la terraza situada sobre las capillas del lateral sur de la basílica. Una vez recorrida esa terraza se subirá a las bóvedas por la escalera situada dentro del primer cubillo o torreón que enmarca la puerta de la calle Postigo de los Abades. Una vez sobre la cubierta, los visitantes podrán recorrerla y descender luego por el mismo itinerario pero a la inversa, es decir, bajando por uno de los cubillos de la puerta del patio de los Naranjos, pasando por la terraza de las capillas situadas en la nave que da a los jardines del Sagrario y descendiendo a estos por una escalera dentro de la torre norte.

A lo largo de este recorrido se han planteado varios hitos para los visitantes. En la cubierta podrán sentarse para descansar de la subida por las escaleras interiores de la Catedral -a las que se ha dotado de una iluminación especial- y disfrutar de las vistas en dos terrazas de madera situadas sobre las fachadas laterales del crucero. Se trata de dos zonas de estar realizadas con madera de iroko, muy resistente para espacios exteriores, que están delimitadas por unas barandas a base de una malla de tiras de acero que apenas si se perciben desde la lejanía.

Nueva balaustrada

El visitante podrá rodear todo el perímetro de la cubierta catedralicia incluida la fachada de la plaza del Obispo, en la que se ha reconstruido una parte de la balaustrada de piedra que faltaba en la zona superior derecha. Para ello, se ha empleado una piedra conchífera traída desde Porcuna (Jaén) que es muy similar a la de otras partes del templo. Al descenso por su cara norte, el visitante tendrá la oportunidad de admirar su interior desde la altura gracias a una puerta ya existente en la que se colocará una reja.

Todavía no está decidido el precio de la visita a las cubiertas de la Catedral, pero sus responsables barajan la creación de dos entradas, una con visita al techo y al interior y otra solo para subir a las bóvedas, para ofrecer las dos opciones.