Gravura: arte al alcance de la mano

Una selección de 63 creadores malagueños reúnen en la exposición obras únicas, cuyos precios oscilan entre los 25 y los 150 eurosEl pequeño formato regresa al taller por Navidad con la muestra 'Mundo mínimo'

ANTONIO JAVIER LÓPEZ AJLOPEZ@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.
'Mundo mínimo' ofrece los trabajos de 63 artistas y entre las propuestas también hay piezas en tres dimensiones. :: Yhasmina García/
'Mundo mínimo' ofrece los trabajos de 63 artistas y entre las propuestas también hay piezas en tres dimensiones. :: Yhasmina García

Cualquier sector tiene sus mantras repetidos como el menú del día. En el cultural, por ejemplo, están los postulados de «acercar el arte a la calle», «hacer partícipe al espectador», «arte para todos los públicos» y otras oquedades por el estilo. Claro que después son pocos -muy pocos- los que se aplican la fórmula. En Gravura lo hacen a rajatabla. Allí tienen arte al alcance de la mano. Literal. Obras únicas que caben en la palma y el bolsillo más modesto.

Un 'Mundo mínimo' y extraordinario en la exposición recién inaugurada en el taller malagueño. Porque el pequeño formato vuelve a Gravura por Navidad. Una tradición instaurada hace algunos años en la que Gravura reúne a un conjunto de creadores nacidos o afincados en Málaga, que presentan creaciones únicas, realizadas ex profeso para el montaje navideño y que además suelen ofrecer unos precios muy asequibles.

Hasta 63 artistas están representados en 'Mundo mínimo' con obras únicas, cuyos precios oscilan entre los 25 y los 150 euros. Propuestas que -como en años anteriores- comparten dimensiones. Este año la medida elegida son los 6,5 centímetros. Ahí empiezan y terminan las coincidencias. Están las obras en tres dimensiones, los cubos, de Robert Harding, Antonio Yesa, Alba Blanco, Lorenzo Saval o Pilar Bernabéu. Están los óleos, acrílicos, collages, acuarelas y muchas -muchas- técnicas mixtas. Están los ilustres veteranos como Francisco Peinado o José Faría y jóvenes autores como Timsam Harding o la mencionada Alba Blanco, que toma la palabra.

«'Cubos Bibliográficos' son once jaulas de visibilidad continua. He realizado en esta serie una síntesis del proyecto en el que trabajo actualmente para una exposición individual en el Centro Cultural Provincial y que gira en torno al control social mediante la mirada. En esta síntesis he realizado pequeñas maquetas de un espacio acotado y de paredes transparentes, donde el individuo del interior (autorretrato) queda encerrado en una especie de intimidad absurda, en la que todo queda a la vista. Cada pieza lleva una fotografía en el interior y otra en la superficie: la imagen se proyecta del interior al exterior. La serie completa contiene, por tanto, 22 fotografías que son la secuencia de una acción aparentemente inútil en un espacio fijo», presenta Blanco.

También sobre las tres dimensiones trabaja Laura Brinkmann, si bien en su caso presenta cinco dípticos que conforman foto-objetos. «Se pueden colgar en la pared o colocar sobre una superficie. He mezclado fotografía con materia orgánica como hojas secas, tierra...», aclara la artista malagueña, compañera de generación de José Luis Puche, que sigue: «Cuento con nueve piezas, ocho de ellas en forma de tondo y una en forma de localizador. He querido trabajar sobre los mundos mínimos que observo». El autor, además, mezcla «elementos naturales y artificiales, donde los artificios más que una realidad inconexa y lejana son formas que han evolucionado desde la propia natura».

Turno para el siempre interesante Javier Roz, que habla de su obra en 'Mundo mínimo': «Presento una selección de piezas de la serie 'Variaciones Turner' de 2013, realizadas con acuarela, lápiz y rotulador sobre papel pegado a tabla, de 6,5 x 6,5 centímetros. Como indica su nombre se trata de unas pequeñas piezas inspiradas en la obra de J. M. W. Turner. He tratado de inspirarme en su capacidad de evocar atmósferas y su estudio de la luz para llevarlas a mi territorio, más propio del dibujo, con esas tramas de grafito que velan en parte la imagen previa, creada con acuarela, ocultan y dejan ver, dejando un amplio espacio para la sugerencia».

Inmediatez y frescura

El trazo también cobra protagonismo en Rafael Alvarado, cuyos últimos trabajos relacionados con la inmigración entroncan con sus obras en 'Mundo mínimo'. «Me interesa la inmediatez, frescura y rapidez de trazos y manchas que conforman la imagen, el retrato social de los inmigrantes, siendo todo un reto en tan pequeño formato», acota.

Un asunto, el formato de 6,5 centímetros, sobre el que también se detiene Blas: «Me he reencontrado con la pintura en esta ocasión pintando unos pequeñísimos jardines en los cuales he empleado óleo, lápices de colores, tinta y reconozco que me lo he pasado bien. El arte es terapéutico y una vez más lo he conseguido. También reconozco que no es fácil mostrar una mirada en un espacio tan mínimo y esto también tiene su arte».

Un arte, este sí que sí, al alcance de la mano.