Las mujeres del PP de Málaga se oponen a la reforma del aborto del ministro Gallardón

La mayoría no lo dice públicamente aunque en privado sí critican una normativa que a su juicio «cercena» el derecho de las féminas a decidir

ANTONIO M. ROMERO AROMERO@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.
Villalobos en una intervención en el Congreso. :: Sur/
Villalobos en una intervención en el Congreso. :: Sur

El anteproyecto de reforma de la ley del aborto aprobado el pasado viernes por el Consejo de Ministros ha provocado desde entonces una catarata de reacciones políticas, jurídicas, médicas y mediáticas a favor y en contra de una normativa que ahora emprende su tramitación parlamentaria. En este sentido, las mujeres del PP de Málaga se oponen mayoritariamente a la normativa impulsada por el titular de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón.

Este asunto, como en otros relacionados con asuntos de moral y creencias (caso del matrimonio homosexual), suele generar controversia en el seno de los populares dadas las distintas sensibilidades ideológicas que laten en el partido de centro-derecha. En el caso de la provincia, son escasas las voces que públicamente muestran su rechazo a esta normativa, aunque en privado, como pudo comprobar este periódico, el sentir mayoritario de las féminas del PP malagueño -simples militantes, cargos públicos y orgánicos- es de oposición a una ley que consideran que «cercena» los derechos de las féminas.

La concejala del distrito de Ciudad Jardín de la capital, Mariví Romero, es de las pocas que abiertamente muestra su rechazo a esta normativa. «Sí, estoy en contra de la ley», reconoció este lunes a SUR quien fuera edil de Bienestar Social en el Ayuntamiento. Un cargo que le permitió conocer de primera mano las difíciles situaciones de las mujeres que tienen que tomar la decisión de abortar.

Verso suelto

Otra voz muy clara en este asunto suele ser la de Celia Villalobos. La vicepresidenta primera del Congreso declinó ayer hacer una valoración sobre esta normativa, pero recientemente ya avanzó, en una entrevista radiofónica, que no apoyaba la reforma del aborto de Gallardón. Y es más, añadió: «Los partidos deberían dar libertad de voto en cuestiones que tienen que ver con la moral, para que el ciudadano actúe de acuerdo con su moral. Yo respeto a todo el mundo, lo único que pido es que también me respeten a mí».

En asuntos de moral, Villalobos suele ser un verso suelto en el PP. En 2005 apoyó el proyecto de reforma del Código Civil que abrió la puerta a los matrimonios entre homosexuales, rompiendo así la disciplina de voto del partido por lo que fue sancionada. Asimismo, el pasado mayo se ausentó del hemiciclo y no participó en la votación durante la intervención de su compañera de partido Beatriz Escudero que defendió la posición del PP a favor de la reforma de la ley del aborto y que dijo que las mujeres que abortan en España «son las que menos formación tienen».

La también diputada por Málaga y secretaria general del partido en Málaga, Margarita del Cid, manifestó que aún es «prematuro» posicionarse sobre la reforma de la ley del aborto porque ahora se inicia la tramitación parlamentaria y puede haber variaciones. «Vamos a esperar a ver cuál es el texto definitivo y los matices que se pueden introducir. No hay que precipitarse en los juicios de valor», afirmó. En la misma línea se pronunció la diputada Carolina España: «Es un tema de una especial importancia y esperamos que salga de las Cortes mejorada y con el mayor apoyo parlamentario posible».

Desde las filas de la izquierda, la opinión de sus mujeres es unánime en el rechazo a la reforma de Gallardón, que califican de «salvajismo machista». La portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de la capital, María Gámez, afirmó que de todas las leyes aprobadas por el Gobierno de Mariano Rajoy ésta es «la de una involución más grande». Mientras que la vicesecretaria general socialista y senadora, Pilar Serrano, manifestó: «La propuesta del PP nos sitúa a la cola de Europa en libertades. Elimina el derecho de las mujeres para decidir libremente sobre su maternidad. España retrocede 30 años y volvemos a la clandestinidad y al miedo».La responsable de Política Institucional de IU, Antonia Morillas, sostuvo que esta reforma devuelve España «al franquismo», denunció que trata a las mujeres «como menores de edad» y vulnera las recomendaciones de la UE y la OMS sobre derechos sexuales y de reproducción.