Málaga alza la voz por la igualdad en un año negro de violencia machista

La denuncia contra los recortes y el llamamiento a denunciar los casos de malos tratos fueron los mensajes más repetidos

Un momento del paso de la manifestación por la calle Larios de la capital. ::                             CARLOS MORET/
Un momento del paso de la manifestación por la calle Larios de la capital. :: CARLOS MORET

Estefanía, Charo y Eva y los niños Leonor y Aaron han pasado este año en la provincia a engrosar la terrible lista de las víctimas mortales de la violencia de género. Cinco vidas arrebatadas por la sinrazón de una de las grandes lacras sociales actuales. Este lunes, su recuerdo estuvo muy presente durante los diversos actos celebrados para denunciar los malos tratos. Una vez más Málaga alzó ayer la voz para reivindicar la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres.

Aunque las cifras son frías, dan una dimensión del problema real de esta situación ya que detrás de cada número hay una historia de dolor y de víctimas. En la última década, 27 personas han fallecido por malos tratos en Málaga, lo que convierte a la provincia en una de las más afectadas de Andalucía y de las peor paradas de España. Junto a ello, los datos oficiales revelan que 3.020 mujeres malagueñas están en seguimiento tras haber sido víctimas de violencia de género, 908 tiene una protección policial activa por ser casos de especial gravedad y 376 usan el sistema Atempro, una línea directa para las víctimas en caso de peligro -un 9,5% más que el año anterior-. Asimismo, 49 condenados por violencia de género llevan brazaletes para garantizar la orden de alejamiento y 232 personas cumplen condena por este motivo.

Datos que no reflejan aquellas situaciones no conocidas por miedo a denunciar. Por ello, los dos mensajes más repetidos ayer fueron el llamamiento a la sociedad para que denuncie los casos de malos tratos y el rechazo a los recortes por parte de las administraciones públicas en materia de igualdad.

Doce rosales

Los actos para condenar la violencia de género se sucedieron durante toda la jornada de ayer en la provincia. Por la mañana, el alcalde, Francisco de la Torre; el subdelegado del Gobierno, Jorge Hernández Mollar; el delegado de la Junta, José Luis Ruiz Espejo; y el presidente de la Diputación, Elías Bendodo, acudieron al Paseo del Parque para realizar una ofrenda floral ante el monolito que recuerda a las víctimas de los malos tratos. La familia de la joven de la barriada de la Luz, Estefanía, y de su hijo Aarón, que fallecieron a manos de la pareja sentimental de ella y padre del pequeño de cinco años el pasado mes de septiembre, fueron los encargados de escenificar el homenaje. Se plantaron doce rosales, uno por cada víctima mortal de la violencia machista en Andalucía.

La Asociación de Víctimas de la Violencia de Género, por su parte, repartió durante toda la jornada folletos informativos sobre esta lacra en el Centro de la capital, mientras que en la plaza de la Constitución, el concejal de Igualdad de Oportunidades, Francisco Pomares, visitó la exposición formada por once murales contra la violencia sexual realizados por escolares.

El mundo de las aulas también se alzó ayer contra los malos tratos con diversos actos en colegios e institutos de la provincia. En el IES Vicente Espinel de la capital, alumnos y profesores leyeron un manifiesto y escenificaron su repulsa con un gran mural en una de las paredes del patio de columnas del centro en el que se colocaron todos los lazos elaborados por el alumnado de Secundaria. En el suelo del patio, se colocaron también siluetas elaboradas por los estudiantes. En el colegio El Romeral, los estudiantes buscaron posibles eslóganes para campañas de concienciación contra los malos tratos. Bajo lemas como '¡No te pertenece, no la toques!', '¡Gánale la pelea al maltrato!' o '¡Si pegas a una mujer, mala vida acabas de escoger!', reflexionaron la violencia física y psicológica que sufren las mujeres que se enfrentan a este drama.

En la Universidad de Málaga (UMA), La vicerrectora de Extensión Universitaria, Chantal Pérez, reivindicó ayer en la inauguración de las jornadas con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia de Género «tolerancia cero» hacia este problema de igualdad social. De forma paralela a las jornadas, se desarrollaron talleres de prevención encaminados al trabajo con mujeres jóvenes víctimas de la violencia de género.

Color púrpura

Ya por la tarde, el edificio de la Subdelegación del Gobierno, en el paseo de Sancha de la capital, se iluminó mediante filtros de color púrpura para conmemorar este día. Un acto que estuvo presidido por el secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Juan Manuel Moreno Bonilla, quien instó a la sociedad para que «se involucre» en la lucha contra la violencia de género y denuncie los posibles casos. «No podemos permitir que todavía haya ciudadanos que amparen, protejan y no persigan al maltratador», subrayó en presencia de la delegada del Gobierno en Andalucía, Carmen Crespo.

Ambos, junto al alcalde de la capital, el subdelegado del Gobierno y el presidente de la Diputación asistieron, a continuación, en el auditorio Edgar Neville de la institución provincial a la entrega de los I Premios Meninas de Andalucía.

A la misma hora, decenas de malagueños -unos 800 según los datos de la Policía- recorrieron las calles del Centro de la ciudad desde la plaza de la Merced en una manifestación convocada por la Plataforma contra los Malos Tratos y encabezada por una pancarta cuyo lema era: 'Andalucía contra la violencia de género. Ni una más'.

'Ante la violencia de género ¡no te calles!', 'Igualdad sin violencia' y 'El silencio nos hace cómplices' fueron algunos de los lemas de las pancartas portados por los asistentes, quienes corearon consignas: 'Basta ya de terrorismo familiar'; 'El machismo nos mata y la crisis nos remata'; y 'Más castigo para los asesinos'. A su paso por las puertas del Palacio Episcopal se oyeron gritos contra la iglesia católica.

Representantes políticos, como los líderes provinciales de PSOE, Miguel Ángel Heredia, e IU, José Antonio Castro; sindicales como los secretarios de UGT, Auxiliadora Jiménez, y CC OO, Antonio Herrera; y de movimientos feministas de la capital y la provincia participaron en una marcha que concluyó en la plaza de la Constitución con la lectura por parte de jóvenes (varones y mujeres) de frases recordando la lucha por la igualdad y de un manifiesto, a cargo de la periodista Lola Calvillo, donde se denunciaron los recortes en políticas de igualdad y de lucha contra la violencia de género y donde se exigió a la ciudadanía que «aísle socialmente» a los maltratadores. «Contra la violencia de género, tolerancia cero», concluyó el texto. El punto final lo puso la voz de Rosa Palomo con la interpretación de la canción 'María se bebe las calles'.