Limasa justifica el ERTE en que le sobra la cuarta parte de sus 1.500 empleados

La empresa pretende enviar al paro a toda la plantilla un máximo de cinco meses al año hasta 2017, que es cuando termina la concesión Los sindicatos planean hacer efectiva mañana la convocatoria de una huelga de basuras en plenas navidades

FRANCISCO JIMÉNEZ PJIMENEZ@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.
Fuente: Memoria justificativa del ERTE en Limasa/
Fuente: Memoria justificativa del ERTE en Limasa

Limasa puso ayer el ERTE sobre la mesa. Y es mucho más duro de lo que se temían los trabajadores. El Expediente de Regulación Temporal de Empleo que plantea la empresa, lejos de ceñirse únicamente a 2014, se aplicaría hasta abril de 2017, cuando expira la concesión del servicio de limpieza de Málaga firmado en 2001. La suspensión de los contratos afectará de forma rotatoria a los 1.365 trabajadores que conforman la plantilla (sin contar los 78 indefinidos a tiempo parcial que cubren los domingos), de los que 1.305 serán enviados al paro a lo largo del año durante un periodo máximo de cinco meses (variará en función de la categoría y la tarea encomendada). Los 60 restantes, que son el personal de oficinas y directivos, sufrirán una reducción de la jornada del 28% con el argumento de que su ausencia dejaría «desasistido» el departamento administrativo. De esta forma, los trabajadores se distribuirían en tres grupos, de forma que uno arrancaría el año sin trabajar en enero, otro estaría operativo la primera, tercera y quinta semanas; y el resto, la segunda y la cuarta. Al mes siguiente, rotarían, y así durante todo el año. Aunque con la salvedad de la temporada estival, ya que entre julio y septiembre sólo estarían suspendidos unos 60 operarios.

De aplicarse esta medida a partir del próximo 1 de enero (sólo se paralizaría si la plantilla acepta una rebaja salarial), las consecuencias son las siguientes para cada una de las partes implicadas: los trabajadores, aunque podrán percibir la prestación por desempleo, cobrarán en torno a un 28% menos al año; la empresa reducirá los costes laborales en idéntico porcentaje (unos 18 millones de euros), a los que habría que descontar el aumento del gasto por la paga de productividad (1.119 euros que se abonan en enero) y del complemento de antigüedad (un 5% del sueldo cada dos años), además del 50% de los seguros sociales del personal que esté en el paro, aunque con margen suficiente para ahorrar 7,1 millones de la masa salarial; y la ciudad de Málaga tendrá que asumir una considerable merma del servicio dado que las tareas de limpieza viaria y recogida de residuos se realizarán con unos 350 operarios menos en las calles.

Memoria justificativa

Tal y como avanzó este periódico, la empresa reconoce en la memoria justificativa que la principal razón para emprender una suspensión colectiva de contratos es económica por los 6 millones de euros menos que aporta el Ayuntamiento, que además de poseer el 49% de las acciones es también el único cliente de Limasa. Lo que no figura en el expediente es que no se pueden alegar causas económicas porque la empresa está obligada por contrato a dar beneficios, así que basa su argumentario en motivos productivos y organizativos. La conclusión a la que llega la entidad en el informe técnico que acompaña al expediente es que le sobra una cuarta parte de la plantilla, que según las cifras aportadas en octubre era de 1.497 empleados, de los que 1.267 eran fijos y el resto eventuales. Según sus cálculos, debido a que la recogida de residuos ha bajado por la caída del consumo que ha traído consigo la crisis (715 toneladas diarias de residuos orgánicos frente a las 825 de 2007), la plantilla «óptima» sería de 1.121 empleados.

Frente a esto, la empresa expone que la plantilla ha aumentado un 22% desde el inicio de la concesión en 2001: 1.225 frente a la media actual de 1.497, aunque lejos de los 1.629 de 2007. Además, afirma que el gasto medio por empleado, incluidos los seguros sociales, ha pasado de 28.121 en 2002 a 41.410 en 2012 (un 30% más). Para constatar este mayor coste laboral, el expediente incorpora incluso los sueldos del personal de Limasa en sus distintas categorías. El documento, al que ha tenido acceso SUR, también sostiene que la plantilla «es muy rígida» fruto de las ventajas económicas y sociales que se han ido incorporando en los sucesivos convenios colectivos. Un punto en el que conviene tener en cuenta que todas estas mejoras se han aplicado con la firma del alcalde, Francisco de la Torre, en su calidad de presidente del consejo de administración de Limasa.

Oferta y demanda

Sobre este punto, la entidad advierte de que «existe una profunda contradicción, en términos productivos, entre la oferta y la demanda, ya que Limasa se encuentra en la actualidad ofertando un servicio cada vez mayor (más plantilla, más actuaciones y más coste), cuando la demanda se ha reducido por debajo de cualquier umbral conocido por la compañía». En este punto, sí que hace hincapié en el «claro componente estacional» de la plantilla, de forma que mientras en verano hay que reforzarla para cubrir las necesidades del servicio, durante el resto del año se produce «una pérdida de eficiencia, por exceso de recursos». Así, estima que entre junio y septiembre harían falta un máximo de 1.565 empleados (incluidos eventuales), mientras que en invierno bastaría con 1.039.

Sin tiempo aún para analizar al detalle el expediente que ayer les entregó la dirección de la entidad en una sola copia, los miembros del comité de empresa se reúnen esta mañana para adelantar la convocatoria oficial de huelga de basuras prevista a partir del 20 de diciembre. La intención es aprobar esta medida con el respaldo unánime de los seis sindicatos para presentarla mañana en la Subdelegación del Gobierno y acudir el jueves a la primera reunión sobre el ERTE con su amenaza en firme.

Además, también están estudiando la posibilidad de impugnar el ERE temporal en los tribunales. «Lo que quieren implantar es una locura. Si actualmente los cuartelillos están al 60%, que nos expliquen a nosotros y a todos los malagueños cómo se van a barrer las calles», advertía el presidente del comité, Manuel Belmonte, quien volvió a lamentar que «tanto en la empresa como en el Ayuntamiento no haya voluntad de negociar». «Nosotros estamos dispuestos a llegar a un acuerdo, pero no de que todos los recortes recaigan sobre nuestras espaldas, teniendo en cuenta además que entre 2012 y 2013 hemos dejado de ganar unos 6.000 euros y que tenemos razones para asegurar que se están cometiendo irregularidades en facturas como las de los talleres», remarcó. Tras la comunicación oficial que tuvo lugar ayer, las partes se volverán a ver el jueves para intentar consensuar el ERTE, aunque desde la empresa ya advierten de que su aplicación hasta 2017 es «innegociable» ante la certeza de que el Ayuntamiento no va a poner más dinero en ese periodo.