Casi siete mil malagueños hacen cola para conocer el metro por primera vez

Los ciudadanos descubren el suburbano y reclaman que no se demore más su entrada en servicio

FRANCISCO JIMÉNEZ MÁLAGA.
Primeros visitantes en Princesa. : Yhasmina García/
Primeros visitantes en Princesa. : Yhasmina García

Definitivamente, los malagueños tienen ganas de metro. Muchas ganas. Tantas, que las cinco estaciones que ayer abrieron de forma excepcional para que los ciudadanos pudieran acceder por primera vez a los andenes registraron el trasiego propio que deberán tener cuando los trenes empiecen a rodar de una vez por todas. La jornada de puertas abiertas que la Consejería de Fomento y la concesionaria del suburbano organizaron ayer permitieron a más de 6.800 vecinos constatar que, después de 600 millones de euros invertidos y un sinfín de polémicas y discrepancias políticas, el metro de Málaga es ya una realidad a la que lo único que le falta es que se le ponga la guinda en forma de primer viaje. No en vano, las obras de los 12 kilómetros de trazado en forma de 'U' que a través de 17 paradas conectarán Teatinos y Cruz del Humilladero (Línea 1) con la Carretera de Cádiz (L-2) a través de la estación María Zambrano están ya ejecutadas al 96%.

Por ello, la pregunta que la gente se hacía a medida que se iba subiendo a los vagones era de cajón: ¿Cuándo entrará en servicio? De momento, no hay respuesta, aunque se espera que sea en el primer trimestre de 2014. «Ya que no pudo ser el 11 del 11 de 2011, a ver si es verdad que empieza a funcionar el año que viene», apunta Jorge Gómez, un vecino de Teatinos que después de «ver y padecer las obras» ayer fue de los primeros en ponerse en la cola para entrar en la estación Ciudad de la Justicia, una de las cinco que ayer estuvieron operativas junto a las de Portada Alta y Barbarela (L-1) y las de Princesa y La Luz-La Paz (L-2). A la salida, reconocía estar «encantado y muy ilusionado», al igual que Isabel Márquez, otra «sufridora» de las zanjas que procuraba remarcar que «lo que hace falta ahora es que el metro se termine de una vez y podamos disfrutarlo». El mensaje era prácticamente unánime: «Estamos ansiosos de que se inaugure. Va a venir muy bien para ir al Centro y moverse por la ciudad sin tener que complicarte la vida para aparcar», apuntaba Antonio Hijano. Además de la fecha de apertura, las otras incógnitas que los malagueños no consiguieron despejar fueron detalles como el precio del billete o la frecuencia de paso, más allá de que de Teatinos a Vialia tardará 7 minutos y desde el Carpena 11. Sobre el recorrido en sí, dos demandas añadidas: que no se atasquen las obras para que continúe hasta el Centro y que se contemple la posibilidad de llegar al PTA.

Nada más acceder a la estación y descender por las escaleras mecánica, lo primero que llamaba la atención de los 'viajeros' era la amplitud de los vestíbulos completamente diáfanos, el hecho de que el mobiliario (papeleras, extintores y mangueras contra incendios) esté integrado en las paredes y que toda la estancia esté fabricada con materiales a prueba de vándalos, como se encargaban de recalcar los guías, además de que las instalaciones son cien por cien accesibles con puntos de información en braille, ascensores y pavimentos de distinta textura y color que sirven de itinerario para personas con visibilidad reducida. Pero el plato fuerte estaba un piso más abajo, con los trenes aparentemente listos para partir, hasta el punto de que más de uno se quedó con las ganas de hacer un primer viaje en uno de los 14 convoyes que estarán operativos, con 226 plazas. El diseño gustó bastante, sobre todo el guiño malagueño con el ojo fenicio de las jábegas y los motivos picassianos que caracterizan los vagones.

Clima de entendimiento

Si la afluencia de malagueños fue masiva, también la de autoridades, encabezadas por el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, y el consejero de Turismo, Rafael Rodríguez. Ambos procuraron escenificar el nuevo clima de entendimiento entre Ayuntamiento y Junta surgido de la reunión de la semana pasada en la que se despejó el futuro del metro tras aceptar el Consistorio el tranvía hasta el hospital Civil a cambio de no pagar por las obras. De momento, ambas administraciones volverán a reunirse el jueves para concretar cómo quedará el nuevo convenio. «Pese a la gran complejidad que ha tenido y tiene, el metro es un gran paso adelante para la ciudad. Nos acercamos a que empiece a funcionar y eso es positivo», afirmó De la Torre. Por su parte, Rodríguez destacó el «impulso sin precedentes» que vivirá Málaga con una «infraestructura moderna, eficiente y segura» que permitirá a 216.000 malagueños tener una estación a menos de 500 metros. También acudieron el subdelegado del Gobierno central, Jorge Hernández Mollar, el delegado del Gobierno andaluz, José Luis Ruiz Espejo, así como miembros de la Corporación municipal, tanto del equipo de gobierno como de la oposición.