Bendodo rebaja el tono de la polémica: «Lo ocurrido el sábado nos aleja de los ciudadanos»

El presidente popular sostiene que estos hechos no deben repetirse más ni por el PP ni por el PSOE y pide «humildad» a la presidenta de la Junta

ANTONIO M. ROMERO AROMERO@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.
Alcaldes, concejales y cargos del PP intentan obstaculizar la salida del coche oficial de Susana Díaz de un hotel de la capital. ::                             TWITTER/
Alcaldes, concejales y cargos del PP intentan obstaculizar la salida del coche oficial de Susana Díaz de un hotel de la capital. :: TWITTER

Tres días después del 'escrache' sufrido por la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, el pasado sábado en Málaga y protagonizado por cargos públicos y orgánicos del PP, el líder de los populares en la provincia y presidente de la Diputación, Elías Bendodo, rebajó ayer el tono de la polémica e hizo un ejercicio de autocrítica para llamar a una reflexión tanto a su partido como al PSOE. «Todos estamos de acuerdo en condenar la violencia y en reprobar actos que nos alejan del ciudadano. Es normal que al ciudadano le sea difícil comprender esta situación y también soy consciente de que actuaciones como estas a todos, por acción u omisión, nos alejan del objetivo que debemos tener todos los políticos: conectar con los ciudadanos», afirmó en unas declaraciones que suponen una variación respecto al discurso oficial que el PP había mantenido hasta ahora sobre este caso.

Al final de la comparecencia sobre el despliegue promocional de la Costa del Sol en la World Travel Market (WTM), se vio que Bendodo tenía ganas de hablar de lo que el denominó «el tema de actualidad» y sin mediar preguntas de la prensa sostuvo que espera que situaciones como las del sábado «no se repitan más».

Bendodo abundó en que «no hubo acoso ni violencia» sino una manifestación de alcaldes reclamando el pago de una deuda y donde la intención «no fue incomodar a la presidenta de la Junta ni violentar un acto tan significativo como el del aniversario del Museo Picasso». «Se trató solo de un acto reivindicativo, como hay cientos que se hacen en la provincia, y se trataba exclusivamente de entregar una carta, nada más. Si hubiera cogido la carta, no estaríamos hoy hablando aquí», dijo, al tiempo que anunció que los regidores del PP van a encontrar otras vías para seguir reclamando «algo justo» como es el pago de la deuda de la Junta con los municipios.

El líder popular manifestó que estos hechos no deben repetirse ni por el PSOE ni por el PP y pidió a la presidenta de la Junta «humildad ya que el político, ante todo tiene que escuchar».

Llamada a Rajoy

En la cascada de reacciones que ayer se siguieron produciendo sobre este asunto, el secretario general del PP andaluz, José Luis Sanz, reveló que Susana Díaz llamó al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y a la vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, por este incidente. Algunas fuentes apuntan que en la dirección nacional de los populares no ha gustado este episodio. El portavoz del Gobierno andaluz, Miguel Ángel Vázquez, reclamó a los populares andaluces que no se comporte como un partido «antisistema» y que por lo tanto rectifique y pida disculpas públicas por el «acoso» al que fue sometida la presidenta de la Junta.

En la provincia, la Subdelegación del Gobierno en Málaga reiteró que estudiará posibles acciones legales contra «quienes persistan en afirmar» que esta institución «filtró información confidencial» sobre el viaje de la jefa del Gobierno andaluz a Málaga. Por su parte, el secretario general el Sindicato Unificado de Policía (SUP), Manuel Expósito, pidió ayer al vicepresidente cuarto de la Diputación de Málaga, Francisco Oblaré, que se retracte públicamente de sus declaraciones en las que llamó «gorilas» a los escoltas de Díaz.

En la vertiente policial del caso, según pudo conocer SUR, la Policía Autonómica investigará si la concentración de medio centenar de militantes populares en las puertas del hotel NH de la capital donde se hospedó la presidenta de la Junta y su actitud cuando salió el coche oficial de Susana Díaz -hubo gritos, insultos y golpes al vehículo- pudo suponer una alteración del orden público.

Una nota manuscrita

En un informe previo se sostiene que la brigada de información de la Policía Nacional informó de que ese día no había convocada ninguna manifestación ni concentración en Málaga. En el documento se recoge que la vicepresidenta primera de la Diputación, Francisca Caracuel, y el diputado y alcalde de Nerja, José Alberto Armijo, cuando preguntaron en el hotel donde se hospedaba por la habitación de Díaz, dejaron una nota manuscrita para que se la hicieran llegar a la jefa del Gobierno autonómico.

Por otro lado, los servicios de seguridad privada de la Delegación Provincial de la Junta han emitido un informe sobre lo acontecido durante el encierro de 48 horas que alcaldes, concejales y cargos orgánicos del PP protagonizaron entre la mañana del pasado jueves y primeras horas de la tarde del sábado en la sede del Gobierno autonómico en Málaga. El documento se ha remitido a la Policía Autonómica para que estudie si se debe levantar un acta de infracción ya que en el texto se recoge que algunos de los encerrados fumaron en el interior del edificio, lo que está prohibido por la ley.

En el documento se recoge que durante ese encierro se introdujeron en el inmueble comida y bebidas alcohólicas y que se utilizó el equipo de sonido e imagen de la sala de prensa de la Delegación Provincial a pesar de que se les pidió que no lo hicieran.