Se venden clones

Un estudiante de la UMA crea una tienda que vende piezas elaboradas mediante 'RepRap' e impresoras 3D

IVÁN GELIBTERMÁLAGA.
Daniel Casares estudia quinto de Ingeniería Industrial en la UMA. ::                             CRÓNICA/
Daniel Casares estudia quinto de Ingeniería Industrial en la UMA. :: CRÓNICA

Hasta el mismísimo Sheldon Cooper, alma de la serie Big Bang Theory -emisión 'friki' por excelencia- llegó a tener una impresora 3D que se clonaba a sí misma. Aunque desconocido para mucha gente, el movimiento RepRap es ya una tendencia global en el mundo de la ingeniería, y Daniel Casares, un joven estudiante de quinto curso de Ingeniería Industrial, ha sabido aprovecharlo como negocio y como ejemplo de autoempleo.

Hace algunos años, las impresoras 3D tenían la característica principal de ser excesivamente caras, y por tanto muy exclusivas. Andrian Bowyer, catedrático en una universidad inglesa, creó entonces una impresora capaz de crear las mismas piezas de las que estaba hecha, es decir, una 'replicante'. Pese a que a priori esto no parece un gran avance, la realidad es que esta invención provocó que cualquier máquina pudiera clonarse a sí misma, y por tanto abarataba los costes propios de construcción. Esto se conoce hoy día como 'movimiento RepRap', y cada vez está más extendido por todo el mundo.

Aunque la tecnología exista, no todo el mundo es capaz de crear su propia máquina, y ahí es donde Daniel Casares ha encontrado el filón de su negocio. Mediante una tienda virtual, «en inglés y en español»,este alumno de la UMA vende kits de piezas ya fabricadas a todo el globo, para que el comprador solo tenga que ensamblarlas en su casa y pueda, a su vez, tener una máquina nueva capaz de crear otras.

Desde Málaga a Auckland, en Nueva Zelanda, el mercado potencial es interminable, según Casares. «Es algo tan distinto que he llegado a tener compras de Oceanía y de Asia, pese a que el producto adquirido era de menor valor que los gastos de envío».

Reclone3D, que es el nombre que lleva esta empresa, surgió hace solamente un año. «No lo hice por necesidad, sobre todo al principio», cuenta Casares, aunque añade que «mi padre es funcionario y le han bajado el sueldo, mi madre se quedó en paro y a mí me han quitado la beca, así que mal no me viene». Y es que este estudiante dice que puede llegar a sacar al mes «un sueldo con la tienda», pero reconoce que entre la carrera y esto, «no tengo ningún tipo de vida social».

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