El aeródromo de Vélez acuerda prohibir el vuelo sobre los grandes núcleos urbanos

El Real Aeroclub de Málaga eleva hasta los 750 metros la altura mínima para autorizar la práctica de acrobacias tras los dos últimos siniestros mortales

EUGENIO CABEZASVÉLEZ-MÁLAGA.
La avioneta siniestrada el pasado 16 de agosto en El Trapiche. ::                             E. C./
La avioneta siniestrada el pasado 16 de agosto en El Trapiche. :: E. C.

El Real Aeroclub de Málaga, con sede en el aeródromo Leoni Benabú de El Trapiche, en Vélez-Málaga, acordó ayer, en una asamblea extraordinaria, una serie de medidas de seguridad para reducir los riesgos de nuevos accidentes, tras los dos siniestros mortales ocurridos en un intervalo de apenas 16 meses, que se saldaron con cuatro víctimas. Así, la principal novedad es que las avionetas no podrán sobrevolar los grandes núcleos urbanos de la zona, a pesar de que Aviación Civil sí lo permite siempre y cuando lo hagan a una altura mínima de 1.000 pies, lo que equivale a 300 metros sobre el suelo.

De esta forma, la treintena de socios reunidos, de los 170 que conforman el Real Aeroclub de Málaga, aprobaron por unanimidad estas nuevas restricciones, tras la alarma social generada entre la población de la zona de la Axarquía después del trágico balance de cuatro muertos en menos de un año y medio, a los que se suman los cuatro fallecidos de hace justamente una década, el 31 de agosto de 2003, en el que ha sido el accidente más grave registrado en los 18 años de historia de estas instalaciones.

Al mismo tiempo, en lo relativo a los vuelos acrobáticos, como el que realizaba el piloto fallecido, Javier Fernández, acompañado de un amigo, el pasado 16 de agosto, los socios del Real Aeroclub de Málaga han determinado que las piruetas deberán realizarse a una altura mínima de 2.500 pies, lo que equivale a 750 metros sobre el suelo, y que al mismo tiempo, el área de acrobacias se reducirá a la vertical del aeródromo axárquico, de manera que los pilotos no podrán realizar piruetas sobre zonas pobladas, campos de cultivo o viviendas aisladas.

Régimen de sanciones

Desde el Real Aeroclub de Málaga, su vicepresidente, Carlos Sedano, destacó en declaraciones a este periódico que estas nuevas normas «van mucho más allá de las que impone Aviación Civil, con carácter general, en todo el territorio nacional». «Pero queremos dejar claro e insistir, ante todo, en que no queremos crear una alarma social, que la gente entienda que esto de la aviación privada es una actividad económica que genera riqueza en el entorno y que además supone un medio de transporte y de ocio como otro cualquiera, como los coches y las motos o los barcos en el mar», argumentó este profesional.

De esta forma, los pilotos tendrán que utilizar a partir de ahora el cauce del río de Vélez como 'autopista' aérea de referencia para entrar y salir de las instalaciones del aeródromo y, en ningún caso, podrán sobrevolar los grandes núcleos urbanos, como la capital veleña, Torre del Mar o los pueblos interiores cercanos como Benamocarra, Benamargosa o Iznate.

En cuanto a los vuelos acrobáticos, van a seguir suspendidos, de manera cautelar, hasta que se conforme una comisión de seguridad, integrada por un presidente, un instructor de vuelo y un piloto «con acreditada experiencia» que verifique las capacidades de los profesionales que practican esta modalidad de aviación. Así, según avanzó a SUR Sedano, no está previsto que esta comisión se cree antes de la celebración de la próxima asamblea ordinaria, en marzo de 2014.

Paralelamente, los socios han acordado que los vuelos acrobáticos tengan también unas restricciones en cuanto a horarios, para que, unido a la altura mínima de 750 metros para las piruetas, «minimizar al máximo las posibles molestias por ruidos». Así, establecieron que en la franja de mediodía, entre las 13.00 y las 17.00 horas, no se puedan realizar vuelos.

Al mismo tiempo, el Real Aeroclub de Málaga, que tiene 83 años de historia, pondrá en marcha un exhaustivo sistema de control de toda la documentación de sus socios y de las avionetas, «implantando nuevas y más estrictas sanciones disciplinarias» por el incumplimiento de algunas de las normas y restricciones aprobadas ayer. «Cada piloto será responsable del manejo de su aeronave, como lo es cada conductor del vehículo que circula por una carretera», concluyó el vicepresidente del aeroclub.