Las mascotas también pagan impuestos

Los tres pueblos de la Axarquía recaudan al año entre 400 y 800 euros con la medida, que en 2012 aprobó Algatocín, aunque no la ha aplicado. Los ayuntamientos de Frigiliana, Totalán y Árchez cobran desde hace más de una década una tasa por tener un perro, tal y como planteó el alcalde de Mijas

EUGENIO CABEZAS EUGENIOCABEZAS@GMAIL.COMFRIGILIANA.
Una vecina pasea un perro por una calle típica del casco histórico de Frigiliana. :: E. Cabezas/
Una vecina pasea un perro por una calle típica del casco histórico de Frigiliana. :: E. Cabezas

La propuesta lanzada el pasado lunes a través de su muro de Facebook por el alcalde de Mijas, Ángel Nozal (PP), de cobrar una tasa municipal a los dueños de perros ha suscitado un arduo debate en las redes sociales, que aún colea. Sin embargo, en tres pequeñas localidades de la provincia este impuesto ya existe. Y no es nuevo, por lo que sus responsables políticos se defienden y niegan que tengan un afán recaudatorio. Se trata de Frigiliana, Totalán y Árchez, todos ellos en la Axarquía.

Además, en Algatocín, en la Serranía de Ronda, se aprobó una ordenanza idéntica en octubre de 2012, aunque aún no se está aplicando por motivos económicos. «No es el momento de aplicar más impuestos. La tasa está aprobada y se va a aplicar, pero no por ahora», asegura el alcalde, José Manuel López (PP), quien aclara que el importe rondará los cinco euros por animal al año.

En las tres únicas localidades en las que se cobra este impuesto, el importe de la tasa varía considerablemente. Así, en Frigiliana se pagan 32,55 euros al año por animal y 40 euros si es una rehala. El primer teniente de alcalde, José Antonio González (PP), defiende que la medida no tiene un afán recaudatorio. Aun así, reconoce que cada año en el Ayuntamiento se ingresan alrededor de 800 euros con esta tasa municipal, de cuyo cumplimiento se encargan los seis agentes de la Policía Local que tienen.

«Tenemos un convenio con el Colegio de Veterinarios de Málaga y son ellos los que nos informan de las altas de nuevos perros que se empadronan en el pueblo», detalla González, quien cree que este tipo de medidas «ayudan a que la gente se conciencie más sobre la importancia de tener un comportamiento cívico con los animales de compañía». Quien tiene un perro debe encargarse de recoger sus excrementos, porque no tenemos suficiente personal para limpiar todas las calles del pueblo», asegura el primer teniente de alcalde de Frigiliana.

En el articulado de la ordenanza de esta localidad axárquica se recoge que el hecho imponible de la tasa es «la actividad municipal técnica y administrativa tendente a verificar la adecuada vacunación de los perros, así como su estado sanitario, velando por la salubridad pública. De igual modo, la elaboración de un censo canino y su actuación tal y como exigen las disposiciones legales». Lo cierto es que no son pocos los vecinos que teniendo un animal, lo tienen 'empadronado' en localidades vecinas, como Nerja o Torrox, para evitar pagar la tasa.

«Sólo los que ensucian calles»

Por su parte, el alcalde de Totalán, Miguel Ángel Escaño (PSOE), defendió que la ordenanza lleva en vigor «desde comienzos de los años 80». «Antes incluso se cobraba a los dueños de los burros, caballos y mulos, pero ya no, porque apenas hay», aclara el regidor, quien se lamenta de que al no contar con agentes de la Policía Local, «no podemos controlarlo bien». «Es verdad que aquí nos conocemos todos, pero si tenemos censados 41 perros, que pagan 15 euros al año cada uno, te aseguro que en el pueblo hay más de cien, solo hay que mirar como están las calles de excrementos», dice.

De la misma opinión es la regidora de Árchez, Amalia Jiménez (IU), quien lamenta la «escasa conciencia cívica» de los vecinos con perros. «Deberíamos cobrarles mucho más», advierte. De hecho, el año pasado aprobaron un incremento de la tasa, que pasó de seis a diez euros anuales. En este pequeño pueblo de apenas 500 habitantes se recaudarán este año 400 euros por los 40 perros censados. «Solo se vigila a los que viven en el pueblo, y que por tanto ensucian las calles, no a los que tienen perros en casas de campo», aclara la alcaldesa.

Para la presidenta de la Sociedad Protectora de Animales de Málaga, Carmen Manzano, estas tasas «no están justificadas». «Si como ocurre en Alemania o Francia, se recibiese algo a cambio, como parques específicos para perros, se entendería. Es como la zona azul, que te cobran por aparcar cuando eso ya se paga en el impuesto de circulación», dice.