La constructora Ingeconser llega a un acuerdo con la mayoría de sus acreedores para salir del concurso

La constructora, que suma un pasivo de 60 millones, consigue aprobar el convenio de acreedores pero aún debe refinanciar créditos bancarios que son cruciales para su viabilidad

NURIA TRIGUEROMÁLAGA.

Ingeconser ha conseguido que la mayoría de sus acreedores le den un voto de confianza para salir del concurso de acreedores. Este lunes se celebró la junta de acreedores de esta constructora malagueña, en la que se aprobó el convenio propuesto por sus responsables, que establece una quita del 50% del importe de los créditos y una espera de siete años. Unos 900 acreedores -entre proveedores y entidades financieras- que suman deudas por valor de 24 millones de euros estuvieron representados en la reunión, que se saldó con la mayoría necesaria para sacar adelante el citado plan de pagos y evitar que Ingeconser vaya a liquidación.

El convenio queda a la espera de ser aprobado por el juez para que produzca sus efectos y abra la puerta de salida del proceso concursal. Fuentes de la constructora destacan la celeridad con la que se han conseguido las adhesiones de los acreedores, toda vez que la propuesta fue presentada en el mes de julio. Ahora hace un año desde que Ingeconser fue declarada en concurso voluntario. El hecho de haber alcanzado un acuerdo en este plazo es «de récord», según Ingeconser, y más teniendo en cuenta el elevado número de acreedores que han concurrido en el proceso.

Diez bancos por convencer

No obstante, a Ingeconser le queda por conseguir otro acuerdo que es fundamental para su viabilidad futura, aunque no sea imprescindible para salir del concurso: el de los bancos que tienen créditos con garantías hipotecarias o de otras clases. Estos préstamos no entran en el saco del llamado pasivo ordinario, sino que son considerados privilegiados. Por eso no participan en la junta de acreedores, sino que se negocian aparte.

La constructora malagueña acumula 37 millones de euros en préstamos con garantías (más de lo que tiene con acreedores ordinarios), por lo que en su caso es crucial llegar a un acuerdo de refinanciación con las diez entidades que forman el sindicado bancario (entre las que está el Sareb o 'banco malo'). Los portavoces de Ingeconser afirman estar «negociando» para conseguirlo y esperan alcanzar 'quorum' (tiene que haber unanimidad de todas las entidades) antes de final de año.

En estos doce meses de proceso concursal, Ingeconser no ha desarrollado ninguna actividad en España, pero sí en el extranjero, concretamente en Argelia, Argentina, Brasil y Panamá, donde tiene proyectos en curso tanto de obra pública como privada. De hecho, en su implantación internacional se basa su plan de viabilidad para los próximos años.

En el plano laboral, la compañía no ha ejecutado ningún ERE dentro del proceso concursal y sigue manteniendo los 40 trabajadores que tenía hace un año, según sus portavoces. Ya antes de su declaración de insolvencia había reducido su personal, que llegó a alcanzar el centenar de trabajadores.

Ingeconser fue fundada en 1998 en Málaga y en los años de bonanza llegó a superar los 100 millones de euros de facturación, situándose entre las diez grandes constructoras de la provincia. Tenía también una potente división promotora. Sus problemas comenzaron, como los de la mayoría de empresas de su sector, en 2008. Pero el año pasado su situación se agravó por el impago, por parte de la Junta de Andalucía, de 5 millones de euros correspondientes al contrato de construcción de la Escuela de Enfermería de Sevilla, una obra presupuestada en 15 millones que quedó ejecutada al 90%. A día de hoy esa deuda sigue sin cobrarse, según afirman desde Ingeconser.

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