La tarifa plana de 50 euros para los nuevos autónomos se amplía a todas las edades

La medida, que se aplicaba solo a menores de 30 años, se extiende a cualquier trabajador por cuenta propia sin plantilla

ELENA DE MIGUEL MÁLAGA.

Lorenzo Amor, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), cogía ayer el teléfono a los periodistas de media España con cierto aire de triunfo: «Siempre lo he dicho: ser emprendedor no tiene edad». El Congreso aprobaba la Ley de Apoyo a los Emprendedores y convertía en realidad una de las demandas que su sector ha defendido con ahínco. La conocida tarifa plana de 50 euros (en realidad, una bonificación del 80% de la cuota sobre la base mínima de cotización, unos 260 euros) dejará ya sólo de aplicarse a los jóvenes y será extensible a cualquier emprendedor que monte un negocio por cuenta propia. «Que se limitara la normativa solo a los jóvenes no tenía lógica», remarcaba Amor. De hecho, uno de los motivos que han llevado a ampliar los topes de edad ha sido el escaso eco que ha tenido la iniciativa. En Málaga, apenas 900 personas se han acogido a esta tarifa desde que entró en vigor la pasada primavera, según la Tesorería General de la Seguridad Social. Una cifra insignificante si se tiene en cuenta que entre enero y julio de este año, 20.000 malagueños se han dado de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos.

Diferencias con los jóvenes

La ampliación de la medida viene acompañada de unos condicionantes. En el caso de los jóvenes autónomos menores de 30 años (35 en el caso de las mujeres), la tarifa es de 50 euros durante los primeros seis meses del negocio, 130 los seis siguientes y 180 durante otros 18 meses (bonificación del 30%); en total 30 meses de ayudas. Para los mayores de 30 años, las bonificaciones se limitan a 18 meses: 50 euros durante los seis primeros meses, otros seis en los que abonarán 130 y un semestre más, en el que cotizarán 180. Las medidas suponen un ahorro de casi 2.000 euros durante el primer año de la actividad.

La normativa aprobada ayer contempla otras medidas ya conocidas, como el cambio de tributación del IVA, por el que los autónomos no tendrán que adelantar el impuesto a partir de enero de 2014. Es decir, no pagarán el IVA retribuido (el de los productos que venden o servicios que prestan) hasta que lo cobren, algo que no venía ocurriendo hasta ahora, que debían adelantar el impuesto al Estado aunque no hubieran ingresado el dinero (los conocidos pagos a 30, 60, 90, días, etc.). También se contemplan incentivos fiscales a la reinversión de los beneficios en la actividad, que supondrá un ahorro de 650 millones para los autónomos persona física que cotizan mediante IRPF.

Pese a los avances de la ley, los autónomos siguen incidiendo en que su principal caballo de batalla es que se abra el grifo de los créditos a los pequeños emprendedores: «Para el 80%, los banqueros son sus padres, su familia o sus amigos», remarcó Amor.

Por otro lado, el Gobierno retrasará al menos un año la aplicación de la normativa que obliga a los nuevos autónomos a cotizar para la cobertura por contingencias profesionales (accidentes de trabajo o enfermedades profesionales), y que debería entrar en vigor el 1 de enero de 2014. La prórroga, recogida en una disposición incorporada al borrador de los Presupuestos Generales de 2014, va en coherencia con la política del Ejecutivo de facilitar la entrada de nuevos emprendedores en el mercado de trabajo.

Fotos

Vídeos