La Filarmónica se suma a los conciertos reivindicativos de las orquestas en la calle

Carlos Álvarez leerá el lunes en la Constitución el manifiesto que reclama el fin de los recortes y la continuidad de la actividad de todas las formaciones

R. SOTORRÍO MÁLAGA.
El maestro Calleya dirigirá a la OFM en este concierto reivindicativo. ::  SUR/
El maestro Calleya dirigirá a la OFM en este concierto reivindicativo. :: SUR

La Filarmónica de Málaga se suma al grito de todas las orquestas sinfónicas profesionales de España en defensa de la música clásica y de la cultura en general, y de su propia supervivencia en particular. Las 26 formaciones repartidas por España levantarán la voz al unísono (19.00 horas) el próximo lunes, 23 de septiembre, en conciertos gratuitos en la calle de una veintena de ciudades. En Málaga, los músicos de la OFM tomarán con sus instrumentos la plaza de la Constitución, dirigidos para la ocasión por el maestro Octav Calleya, la primera batuta de la orquesta malagueña. A mitad del recital, el barítono Carlos Álvarez leerá un manifiesto.

La iniciativa ha partido de la Asociación de Músicos Profesionales de Orquestas Sinfónicas (AMPOS) y ha sido secundada por instrumentistas de las 26 formaciones existentes en 17 ciudades de España. Varias de ellas tienen su futuro seriamente amenazado y todas se han visto afectadas por la «desorbitada subida del IVA cultural» de hace un año y por «recortes indiscriminados» -en palabras de la AMPOS- que podrían afectar a la programación en cantidad y calidad.

Por primera vez, todas las orquestas se alían para ofrecer conciertos en la calle, a la misma hora y con el mismo repertorio: arrancarán con la obertura de 'La urraca ladrona' de Rossini, para seguir con el primer movimiento de la Sinfonía Nº 40 de Mozart, el preludio de 'La boda de Luis Alonso' de Giménez y 'Todos somos música', escrita por Luis Cobos.

El objetivo es mostrar su preocupación por la situación «tan inquietante» que están viviendo. En los últimos meses, las sinfónicas de Extremadura y Murcia han atravesado crisis muy profundas que las han situado al borde mismo de la desaparición. La Orquestra Simfònica del Gran Teatre del Liceu de Barcelona, por su parte, ha detenido su actividad artística por causa de un ERE que afecta a los meses de septiembre y julio, y se prevé también para los próximos cuatro años. Las demás, sin haber llegado a ese punto, han visto recortadas las subvenciones públicas sin las cuales no pueden sobrevivir y sus taquillas han sufrido el impacto de la subida del IVA del 8 al 21%, que coincidió con el inicio de la temporada anterior. Estas preocupaciones quedarán reflejadas en el manifiesto común que leerá un personaje reconocido de cada ciudad.