Muere a los 85 años el farmacéutico Germán Barceló

El polifacético doctor en Farmacia fue presidente de Cofarán, fundador de Bancosol y promotor de las populares Tertulias de la Rebotica

J. HINOJOSAMÁLAGA.
Germán Barceló Sierra, en su farmacia. ::
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Germán Barceló Sierra, en su farmacia. :: SUR

El conocido farmacéutico malagueño Germán Barceló Sierra falleció ayer en la clínica El Ángel de la capital, a los 85 años de edad. Barceló era doctor en Farmacia y una persona muy conocida en la sociedad malagueña de los años ochenta y noventa por sus inquietudes solidarias y taurinas, entre otras muchas. Llegó a ser presidente de Cofarán y profesor de Mineralogía en la Universidad de Málaga.

En el terreno solidario destaca su papel como impulsor del comedor social de la calle Pulidero y fundador del Banco de Alimentos de la Costa del Sol (Bancosol), del que fue vicepresidente y presidente del patronato de honor. También fue miembro de número desde 1948 de la entonces Sociedad Malagueña de Ciencias, hoy Academia Malagueña de Ciencias.

Igualmente, fue el creador del trofeo taurino que la Peña Juan Breva otorga cada año a la mejor ganadería de la Feria de Málaga, y también destacó como promotor de las llamadas Tertulias de la Rebotica, organizadas por el Club de Opinión Farmacéutico Malagueño, en las que se abordaban diferentes temas de la sociedad malagueña.

A estas tertulias, celebradas habitualmente en la cafetería El Jardín, junto a los jardines de la Catedral, acudieron numerosos políticos y diversas personalidades de los más variados sectores de la sociedad. Dejaron de celebrarse cuando hace un lustro aproximadamente Germán Barceló, su 'alma mater', sufrió un ictus que lo apartó de su intensa vida social.

Religioso

Según las personas que lo trataron más de cerca, era un hombre extremadamente solidario y profundamente religioso. Amante de la Semana Santa, estaba vinculado a la Cofradía de la Paloma. En los columbarios de su iglesia, ubicada en la plaza de San Francisco, reposarán sus cenizas.

Otros cargos que desempeñó a lo largo de su vida fueron los de director de las Bodegas Barceló, cuyo edificio está actualmente ocupado por el Colegio de Médicos, y presidente del Club El Candado, si bien también fue directivo del Club El Mayorazgo.

Su farmacia en Jardín de Abadía, en el barrio de Huelin, ha sido heredada por su hija. También tenía inquietudes literarias que le llevaron a publicar incluso un libro de poesías.