Hacienda reclama hasta 15.000 euros a jubilados malagueños por sus pensiones del extranjero

La Agencia Tributaria está enviando cartas a los emigrantes retornados en las que se les exige que presenten la declaración de la renta desde 2008 y se les sanciona por los retrasos

M. ÁNGELES GONZÁLEZ MAGUISADO@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.
Antonio Ávila tiene que pagar más de 500 euros por la declaración de 2008. ::
                             SALVADOR SALAS/
Antonio Ávila tiene que pagar más de 500 euros por la declaración de 2008. :: SALVADOR SALAS

Aunque fue duro dejar atrás su pueblo, a su familia y a sus amigos, Antonia Perujo se adaptó rápidamente a su nueva vida en Bélgica. Tanto que cuando su marido se jubiló tras veinte años trabajando en la mina no tenía muchas ganas de regresar a su pueblo, Cuevas del Becerro, pero aún así decidieron que era lo mejor. Ahora, viuda y a los 81 años, se ha llevado en su país uno de los mayores disgustos de su vida. Esta mujer es una de los emigrantes malagueños retornados, ya jubilados, a los que Hacienda les está reclamando los impuestos correspondientes desde 2008 por la pensión que reciben del extranjero a pesar de que hasta ahora nadie se lo había exigido.

La Agencia Tributaria ha empezado a remitir cartas a jubilados de la provincia que en los años 50, 60 y 70 se fueron a Alemania, Francia, Bélgica o Suiza en las que se les requiere para que presenten las declaraciones de la renta de los últimos cuatro años -los que no han prescrito-, además de imponerles una sanción económica por no haberlo hecho en su tiempo. Las cantidades que tienen que pagar, entre las liquidaciones y los recargos, van desde los 3.000 a los 15.000 euros, tal y como ha comprobado este periódico.

Según el fisco, están obligados a tributar por tener dos pagadores -al cobrar una pensión del extranjero y otra en España- y superar los 11.200 euros anuales. Sin embargo, los afectados aseguran que gestores a los que consultaron estos años y los propios funcionarios de Hacienda les habían informado de que no era necesario declarar esas prestaciones, que tampoco aparecen en los borradores de la declaración de la Renta.

Aunque es difícil cuantificar el número de afectados, la Asociación de Málaga de Emigrantes Retornados (Asomer) calcula que son miles. Según un informe de la Junta de Andalucía de 2011, cada año regresan a la región unos 4.200 emigrantes, de los que el 55% retornan a la provincia, la mayor receptora.

La oleada de requerimientos, que comenzó en Galicia, llegó a Málaga el pasado mes de junio, aunque no todos los pensionistas retornados han recibido la temida carta. A algunos solo les han llegado las notificaciones correspondientes a la declaración de 2008, pero hay quien se ha apresurado a hacer las liquidaciones del resto de años hasta 2012 para evitar problemas. Es el caso de Antonia Perujo, que cobra una pensión de viudedad de unos 1.700 euros al mes procedente de Bélgica y otra de España de solo 13 euros. La Agencia Tributaria, con cuyos responsables ha intentado hablar este periódico sin éxito, le exige ahora que tribute por esos ingresos con efecto retroactivo.

Recargos del 15%

En cada una de las declaraciones le sale a pagar más de 2.000 euros y después de hacer el ingreso de todas ellas ha comenzado a recibir las cartas en las que se le informa de lo que debe abonar en concepto de recargo. Exactamente, solo por el ejercicio fiscal de 2011 le corresponden 445 euros, un 15% del de la cantidad resultante de la autoliquidación. Entre una cosa y otra, esta mujer calcula que tendrá que desembolsar unos 15.000 euros. «Me han dado un palo muy grande», señala Antonia, que se lamenta de haber tenido que desprenderse de un dinero que tanto le ha costado ahorrar y que es fruto del duro trabajo de su marido en las minas de Bélgica.

A Antonio Ávila, de 69 años, Hacienda le reclama una cantidad menor, pero que no está dispuesto a pagar por las buenas. Por los 10 años que trabajó en Alemania entre 1962 y 1972 le quedó una pensión de aquel país de 300 euros mensuales, y recibe otra de España que no llega a los 1.000 euros. Al no superar los 22.000 euros pensó que no tenía que hacer la declaración de la renta, aunque admite que nunca preguntó.

Tras recibir la carta de Hacienda se dirigió a la delegación de Málaga, donde le informaron de que al cobrar dos prestaciones el límite para tributar bajaba a 11.200 euros anuales. Allí le hicieron la liquidación de 2008 y el resultado fue de 543 euros a pagar. No obstante, ha presentado alegaciones porque en Asomer le informaron de que existe un convenio con Alemania para evitar la doble imposición que hasta octubre de 2012 eximía a las pensiones públicas del país germano tributar en España. «Es una vergüenza que el Gobierno ataque a los más pobres y deje que haya millonarios que no pagan un duro a Hacienda», denuncia este malagueño, que asegura que de su subsidio viven su mujer, dos hijos y tres nietos.

«El Gobierno quiere dar una imagen pública de que no queda ni un céntimo fuera del control fiscal», señala el secretario general del sindicato de los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), José María Mollinedo, que recomienda a los afectados que revisen los convenios entre España y otros países para ver si están obligados a tributar aquí por sus pensiones extranjeras. Desde la Federación Española de Asociaciones de Emigrantes Retornados (Feaer) aconsejan no hacer ningún pago y presentar alegaciones porque «ellos nunca han actuado de mala fe».

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