Juanjo Fuentes juega a los dobles sentidos en el espacio alternativo Noestudio

A. PÉREZ-BRYANMÁLAGA.
Juanjo Fuentes juega a los dobles sentidos en el espacio alternativo Noestudio

Sin ese sentido del humor aplicado a su propia existencia, la obra de Juanjo Fuentes estaría incompleta. Porque el artista y coleccionista malagueño maneja un discurso plagado de ironía, de guiños y de dobles sentidos en su obra, y esa misma pose la mantiene Fuentes cuando se quita el traje de artista. Lo suyo es el juego, y así vuelve a demostrarlo en la exposición que ayer presentó en Madrid bajo un título que remite precisamente a eso: 'Conjugar'.

El montaje plantea un recorrido por la producción más reciente del artista -casi toda la obra ha sido realizada en 2013- a través de las diferentes series que estructuran su trabajo: desde las porcelanas intervenidas y reinterpretadas en un sentido que tiende al humor a la serie de cuadros que plantean el juego de dentro/fuera con interiores impolutos y ordenados que contrastan con la basura de escenarios exteriores.

También presenta Fuentes una colección de retratos con iconos clásicos de la historia del arte que, por supuesto, cumplen ahora una nueva función: así ocurre con una imagen de Santa Cecilia, a la que Fuentes pone a pinchar en una mesa de mezclas; o con la serie 'Pastilleras', otra colección de cuatro retratos femeninos cuyos rostros aparecen tapados con pastillas, desde una aspirina a un prozac o la célebre Viagra. «Además hay una Venus de Milo vestida de camuflaje que imita a un terrorista o una instalación integrada por veinte pequeños cuadritos que reproducen la frase 'Which God?' (Qué Dios?). La idea que sirve de punto de partida para toda la obra es la mezcla de ambientes y de disciplinas», explica Fuentes, que ha viajado a Madrid con una treintena de obras.

Mezcla de disciplinas

Allí permanecerán expuestas durante todo el verano, en concreto en la sala Noestudio, un espacio de creación alternativo ubicado en el barrio de Salamanca. A pesar de llevar apenas un par de años funcionando, la sala se ha convertido en una referencia en cuanto a creación contemporánea que igual da entrada al arte, que al cine o incluso a la gastronomía. De nuevo, mezcla de disciplinas. Parece que la receta funciona.