El dulce regreso del 'profe'

El uruguayo, señalado dentro del vestuario malaguista como el culpable del descalabro con Manzano, encadena triunfos junto a Simeone Óscar Ortega, ahora en el Atlético, fue criticado como preparador físico en el Málaga

SERGIO CORTÉS SCORTES@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.

Para muchos, es el artífice en la sombra de los éxitos del Atlético de Madrid desde que Diego Simeone regresó a casa. Mientras el exjugador y ahora entrenador rojiblanco acapara elogios por la intensidad en el rendimiento de sus pupilos y por el indudable carácter que transmite, los que conocen por dentro la dinámica del equipo ensalzan la figura del preparador físico, el uruguayo Óscar Ortega. 'El profe', como es conocido, vivirá un dulce regreso a La Rosaleda, un recinto del que no guarda precisamente buenos recuerdos.

Superado el medio siglo de vida, Óscar Ezequiel Ortega del Río solo tiene una mancha importante en su dilatada trayectoria: el Málaga. Probablemente muchos ya no lo recuerden, porque han pasado casi nueve años, pero este preparador físico uruguayo que se dio a conocer en España junto a Marcos Alonso -con el que ascendió al Sevilla en 1999 en la promoción, después de aquel polémico triunfo en La Rosaleda por 0-1- tuvo un paso efímero por el equipo blanquiazul. Fue uno de los tragos más difíciles de su carrera -quizá el que más-, porque fue señalado directamente como el culpable del descalabro en la etapa de Gregorio Manzano, al que acompañó durante el primer semestre de la temporada 2004.2005.

Ortega no era precisamente un advenedizo en la Liga española. Cruzó el charco junto a Marcos cuando ya tenía amplia experiencia en Argentina (en Gimnasia y Esgrima de la Plata, en Estudiantes y en Argentinos Juniors) y en México (en el Atlas y el Toluca). Tras su paso por el Sevilla vivió dos etapas en el Atlético de Madrid (en 2001 y 2004) y otra en Zaragoza (en 2002). Hasta que llegó a Málaga.

Lesiones musculares

Gregorio Manzano tenía plena confianza en él, pero Ortega pasó a ser demasiado pronto el blanco de las críticas. Estas llegaron siempre desde el entorno, pero es evidente que el caldo de cultivo se generó en el propio vestuario. Los jugadores se quejaban en privado de la preparación física -muchos hablaban de continuas palizas- y la sucesión de distintas lesiones musculares agravó la situación. El preparador físico uruguayo y el técnico jiennense se quejaron constantemente del deficiente estado de los campos de entrenamiento, en especial de la Ciudad Deportiva de El Viso, aunque fue en vano.

Las dudas ya se habían disparado, la figura de 'el profe' apenas tenía calado en el grupo, y la falta de sintonía entre Ortega y la plantilla no hizo más que acentuarse con el paso de las semanas. Es cierto que los resultados tampoco acompañaron, pero muy pronto los propietarios comenzaron a tener noticias de que internamente existía una fractura ya sin solución. Durante aquellos meses el preparador físico uruguayo se sintió criticado injustamente y así lo expuso sin tapujos cada vez que tenía oportunidad de hacerlo.

Apertura y Clausura

Pero la vida de Ortega cambió en 2006, cuando Simeone lo incluyó en su equipo técnico en Racing de Avellaneda. Desde ahí ha sido inseparable del 'Cholo', con el que logró el Torneo Apertura en 2006 con Estudiantes de la Plata (el primer título tras 23 años, gracias a la victoria frente a Boca Juniors en el desempate), el Clausura en 2008 con River y la mejor clasificación del Catania en la Serie A italiana en toda su historia. También lo acompañó en San Lorenzo de Almagro.

El azar quiso que regresara a La Rosaleda en el que fue el debut de Simeone en el banquillo del Atlético de Madrid. Pero el domingo lo hará por la puerta grande, elogiado unánimemente por su extraordinaria aportación en estos meses, en los que el conjunto rojiblanco ha logrado una Liga Europa, la Supercopa de Europa y, de momento, la consolidación del equipo en la segunda plaza por delante del Real Madrid.